martes, 29 abril 2008

TREN MEDIEVAL MADRID – SIGÜENZA, turismo e historia

por Irene Díaz

Ya se pueden comprar los billetes para viajar en el Tren medieval que Renfe pone en marcha cada año entre Madrid y Sigüenza, esta iniciativa cultural de nuestra red ferroviaria vuelve a funcionar este año por cuarta edición consecutiva, una perfecta combinación entre turismo, historia, teatro y gastronomía que hace las delicia de padres y pequeños durante toda la primavera.


Tarambana es la compañía que se hará cargo este año de las representaciones que amenizan el viaje, este año compartirán el viaje con nosotros personajes de típicos del medievo como la tabernera o el trovador, pero también emprenderán viaje a Sigüenza altos representantes de la nobleza como Leonor de Saldaña o Don Bernardo de Agén.

Habrá degustación de dulces durante el viaje, nuestros guías nos enseñarán Sigüenza y podremos asistir al colorido mercado medieval de la localidad mientras todo tipo de actuaciones animan el paseo. El billete incluye también descuento en algunos de los restaurante del recorrido y como colofón se sortea una noche en habitación doble en el Parador Nacional de Sigüenza y varios billetes de ida y vuelta.

A partir de hoy y hasta el veintinueve de noviembre, cada sábado a las diez de la mañana partiendo de la estación de Chamartín podrás emprender un histórico viaje en el que compartir aventuras con los más pequeños de la casa. La que ha sido considerada como la mejor iniciativa turística de Castilla la Mancha cuenta este año con descuento para los menores de catorce años. Ellos podrán ir por tan sólo quince euros, sus papás en cambio deberán pagar veinticinco.

Tren Medieval Sigüenza
Hasta el 29 de noviembre de 2008
Estación de Chamartín



más en: ,

MUJERES FRENTE AL ESPEJO, una Comedia psicológica de mujeres al límite

por Esther Polo

¿Aceptamos equívoco en donde un actor se confunde de domicilio y es tomado por un puto de alquiler como incidente que rompe el equilibrio inicial en Mujeres Frentes al Espejo? ¿Sí?. Pues entonces ya tendremos mucho ganado para entender esta obra de Eduardo Galán que vuelve a Madrid después de haber cruzado el charco y algún que otro mar: se ha representado en Puerto Rico, Lisboa, Atenas y Buenos Aires. Lo que no está nada mal si tenemos en cuenta que esta obra es la primera con la que Galán  se acerca al escenario comercial tras su paso por el teatro infantil y alternativo.

Mujeres Frente al espejo es la historia, como decía al principio, de una equivocación que hace posible un encuentro un tanto sorprendente e inesperado entre una novelista y una actriz. Una trama que continúa adelante entre equívocos y sorpresas con dos mujeres enfrentadas como en un cuadrilátero. Mujeres que se desnudan y dan a conocer su verdadera identidad, sin máscaras ni vestidos, mujeres dispuestas a reconocerse desde la verdad para sobrevivir en un mundo de mentiras.

No cabe duda, y me pongo seria para decir esto, que estamos ante una comedia psicológica de un profundo contenido humano que trata de profundizar en el comportamiento de la mujer y su vertiente masculina: el juego de la verdad, los cambios de roles, las relaciones de dominante-dominado... Durante la función el espectador podrá casi palpar en una y otra mujer, sensaciones tan cercanas, al menos para mí, como las prisas y el agobio de la gran ciudad, la ansiedad generada por el ritmo de la vida actual, la ambición, el deseo de triunfar y también la soledad y frustración. Tan real como la vida misma, no hay duda.

¿Te atreves tú también a mirarte frente al espejo? Dicen por ahí que mirarse a los ojos a una misma puede ser el principio para superar dudas, fantasmas y miedos que una creía imposible de supera
r. Si este es también tu caso, sigue mi consejo: vacía el bote de antidepresivos, cuélalos por la caza del wáter y ve a ver Mujeres Frente al Espejo en el teatro Lara… te lo prescribe la Dra. Polo colegiada en la Escuela de la vida.

Mujeres frente al espejo en el Teatro Lara
Del 30 de abril al 11 de Mayo de 2008



más en: , ,

COSAS QUE PERDIMOS EN EL FUEGO, de Sussane Bier

por Álvaro Pedraz

Si preguntan a la gente a la salida de la proyección qué les han parecido las ocho horas de película, les contestarán con normalidad, porque la verdad es que la primera película yanqui (es llegar y corromperse) de la decente directora danesa, estandarte del movimiento Dogma 95, se hace eterna.

Drama tremendamente flojo al que salvan unas buenas interpretaciones de unos buenos actores, en otro caso más de ‘cualquier excusa vale para juntarnos’, una especie de ‘Ahora o nunca’. Para que vean: Érase una vez una pareja ideal de la muerte que hablaban de todo, hasta de con quién les gustaría montárselo, con dos cándidos hijitos, en forma de familia perfecta, que lloran viendo anuncios de focas (como suena). Él era un padrazo, ganaba mucha pasta y les compraba heladitos a los niños. En una de estas, al actuar como el ciudadano ejemplar que era, recibe un disparo y la familia se rompe. La mujer decide dar asilo a un viejo amigo de él, ex-drogadicto en rehabilitación (hola, soy Jerry y soy adicto…¡holaa Jerry!). Y aquí llega lo bueno: enseguida el viejo amigo les dice memeces a los niños y tiene un dilema entre la atracción hacia la viuda de su mejor amigo o la conciencia moral (en el fondo no era malo, incluso antes de drogata era abogado).

El remate de los tomates es la secuencia cumbre en la que el personaje de irreprochable atractivo ejecutado por Halle Berry, pide a los dos días de dar asilo al ex-amigo de su ex-marido que, para poder conciliar el sueño, se meta en su cama y, abrazados, le tire de la oreja como lo hacía el otro. Única secuencia que mantiene despierto al espectador y válido resumen de una de las peores rehabilitaciones de drogadicción que se recuerdan en pantalla, y todo pese a las decentes interpretaciones con un gran Benicio del Toro, que no se sabe muy bien qué tenía que demostrar aceptando este papel. Sobre todo él y su compañera de reparto salvan unos muebles que reclaman a gritos una mudanza urgente.


Conclusión: inverosímil y lamentable drama familiar de zafio sentimentalismo, que da cobijo a una de las peores rehabilitaciones de una adicción jamás ejecutadas y que salvan unas muy dignas interpretaciones puestas al servicio de una penosa trama. Nada más.


más en: , ,