JULIO ALEJANDRO. Una vida a chilindrones
por Irene DíazJulio Alejandro. Una vida a chilindrones, así se titula la nueva exposición que ha ocupado la sede de la Academia de cine, una muestra que invita a conocer a uno de los personajes más pintorescos que han deambulado por nuestro celuloide.
Si al pasar por el número tres de la calle Zurbano decides asomarte podrás ver todo tipo de dibujos, fotografías y montajes dedicados a una de las figuras culturales más importantes del exilio, Julio Alejandro, el que fuera guionista de las más relevantes películas de Luis Buñuel. Desde Viridiana hasta Tristana pasando por Simón en el desierto o Abismos de Pasión.
La academia abre de once de la mañana a una del medio día y de cinco a ocho por la tarde, esos serán los únicos momentos que tendrás para reconocer al olvidado plumilla de nuestro denostado cine, si quieres hacerlo no tendrás más remedio que escaparte del trabajo con alguna excusa porque los festivos el edificio permanece cerrado.
Sólo me resta contarte eso que reza la muestra, una vida a chilindrones, gracia no le falta al subtítulo. Julio Alejandro de Castro Cardús nació en Huesca y murió en Alicante pero paso la mayor parte de su vida en el exilio mejicano, allí fue donde escribió su Breviario de los chilindrones. Experto marino y amante de la gastronomía este poeta aragonés murió charlando con sus grandes amigos cinéfilos: Jose Luis García Sánchez, Rafael Azcona y Manuel Vicent. Han pasado trece años desde entonces, un momento perfecto para darle ese merecido homenaje que no recibió nunca en vida.
Julio Alejandro. Una vida a chilindrones
Hasta el 9 de mayo de 2008
Academia de Cine

La academia abre de once de la mañana a una del medio día y de cinco a ocho por la tarde, esos serán los únicos momentos que tendrás para reconocer al olvidado plumilla de nuestro denostado cine, si quieres hacerlo no tendrás más remedio que escaparte del trabajo con alguna excusa porque los festivos el edificio permanece cerrado.
Sólo me resta contarte eso que reza la muestra, una vida a chilindrones, gracia no le falta al subtítulo. Julio Alejandro de Castro Cardús nació en Huesca y murió en Alicante pero paso la mayor parte de su vida en el exilio mejicano, allí fue donde escribió su Breviario de los chilindrones. Experto marino y amante de la gastronomía este poeta aragonés murió charlando con sus grandes amigos cinéfilos: Jose Luis García Sánchez, Rafael Azcona y Manuel Vicent. Han pasado trece años desde entonces, un momento perfecto para darle ese merecido homenaje que no recibió nunca en vida.
Julio Alejandro. Una vida a chilindrones
Hasta el 9 de mayo de 2008
Academia de Cine
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