PABLO MILANÉS y CHUCHO VALDÉS en el Palacio de Congresos
por Pepe Díaz
Allá por 2006, Pablo Milanés y Chucho Valdés anunciaron que estaban preparando una serie de temas juntos. Chucho ya había compuesto las melodías y Pablo ya estaba poniéndoles letra. Un par de años después, cuando parecía que ya no había esperanza, Milanés y Valdés, dos de los más grandes de la música cubana pusieron fecha y nombre al prodigio: el álbum se llama ‘Más Allá de Todo’ y se pondrá a la venta el próximo 7 de abril.Todo nuevo álbum tiene como consecuencia lógica y probable una gira. Lo que diferencia a la presente de la gran mayoría es el lujo de poder escuchar a esos dos tótems cubanos juntos en el escenario. Con el aliciente, además, de ver como funcionan dos artistas cuyas trayectorias musicales son divergentes, la de Valdés como la de su padre Bebo, ligada al jazz y al piano. La de Milanés vinculada a la renovación del son, a la Nueva Trova, la canción protesta y la guitarra.
Dos músicos que han colaborado, cada uno por su lado, con los más nombres más importantes de sus respectivos géneros musicales. Compay Segundo, Silvio Rodríguez o Chico Buarque con Milanés y Herbie Hancock, Michel Camillo, Winston Marsalis o Tito Puente con Chucho, entre muchos otros. Permanezcan atentos porque desde luego de esta colaboración no parece que pueda salir nada malo.PABLO MILANÉS y CHUCHO VALDÉS
Palacio de Congresos Campo de las Naciones
15 de mayo de 2008 a las 21.30 h
Entradas: de 40 a 48 euros
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Lo mejor del arte brasileño llega al Museo Reina Sofía de la mano del brasileño José Damasceno. Nació en Río de Janeiro hace cuarenta años y es uno de los brasileños más internacionales que se conocen, ha expuesto en la bienal de Venecia, el Museum of Contemporary Art de Chicago y el Palais de Tokio pero ésta es la primera vez que expone de manera individual en nuestro país. 

La belleza suele demandar ser observada con más detenimiento. De ahí el acierto de la cuarta película del director canadiense de ‘El violín rojo’, y cuya indudable belleza de imágenes justifica el ritmo de la proyección.