martes, 11 marzo 2008

TEATRALIA, XII Edición del festival más juvenil de nuestra escena

por Irene Díaz

Un año más da comienzo Teatralia, el festival de artes escénicas para niños y jóvenes de la comunidad de Madrid arranca este año su duodécima edición con un total de treinta y cinco espectáculos que contarán con la participación de compañías teatrales venidas de todo el mundo. Daneses, franceses, italianos , japoneses, brasileños, canadienses, croatas y argentinos unen su talento al de nuestros artistas para poner en marcha casi trescientas funciones en sesenta y cuatro espacios diferentes de la capital.

El evento promete, buscarás desesperadamente un enano al que llevar contigo porque a ti y a tu niño os esperan veinticuatro días de diversión garantizada, cuesta decidirse por uno de los espectáculos que llegan este año a la capital, es casi imposible tomar partido sólo por uno, no quiero imaginarme que sería de mi si sólo tuviese ocho años. Si quieres estar al día durante las próximas semanas no pierdas atención a la programación del festival, lo tienes todo en la web de Teatralia.

La inauguración del encuentro corre a cargo de la compañía canadiense ScrapArtsMusic, que representarán el espectáculo de percusión Phonk! en el Teatro Salón Cervantes. San Fernando de Henares y Torrejón de Ardoz acogerán la representación The Dream, un original montaje especialmente pensando para niños de entre 2 y 5 años que presenta la compañía danesa JakoBole Teatret.

El grupo canadiense Dynamo Théâtre representará Il était trois fois (Había una vez tres veces), un particular espectáculo de movimiento acrobático dirigido a niños de 6 a 12 años que te recomiendo ver. En Coslada actuará Alez Jorgensen y Cambaleo Teatro pero si algo no debes perderte bajo ningún concepto son los títeres de este evento, verdaderos genios mueven los hilos de estas románticas marioneras que han aterrizado en la capital con hasta diez espectáculos diferentes.

Teatralia
Hasta el 16 de marzo 2008
Teatros de la Comunidad de Madrid



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CHAMBAO en el Palacio de los Deportes

por Pepe Díaz

¿Qué puedo decir yo de un grupo –por llamarlo de alguna manera- que se define como flamenco-chill?. Yo, que como ya confesé en otra ocasión no tengo ni idea de flamenco, y que he de admitir que aborrezco el chill-out y –especialmente- sus circunstancias. Pues que evidentemente nada me sorprende más que dos géneros musicales tan antitéticos puedan funcionar tan bien juntos. Al menos comercialmente.


 
Y pongo en duda que sea un grupo porque a estas alturas del partido ya ha quedado claro que Lamari de Chambao es Chambao. Si no su discográfica no rizaría el rizo presentando ‘Con Otro Aire’ (2007), como ‘el proyecto más personal de Lamari de Chambao’.


¿Qué ha pasado en el ínterin para que el cuarteto devenga en proyecto personal?. Henrik Takkenberg, el productor holandés que estuvo detrás del concepto flamenco-chill y quien ayudó a Dani, Eledi y Lamari a conseguir su contrato con Sony-BMG, dejó el grupo tras la salida de su primer disco ‘Flamenco Chill’ (2003) por ‘diferencias irreconciliables’. Eledi y Dani ya no participaron en ‘Pokito a Poko’ (2005), el tercer álbum de estudio. ‘Distanciamiento en las relaciones’, dijo Lamari.

Sea como sea, Chambao sigue adelante. Lamari ha superado un cáncer de mama y no parece, que con más de 1 millón de discos vendidos a sus espaldas, quedarse sola le haya dado miedo.

CHAMBAO en el Palacio de los Deportes
11 de abril de 2008 a las 21.30 h
Entradas: de 25 a 40 euros + gastos a la venta en ticktackticket.com



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LIBROS A LA CALLE, lo que leen los viajeros del Metro

por Marta Reig

Seguro que más de una vez te has sorprendido leyendo una página suelta de un libro desconocido en alguno de los vagones del Metro de Madrid. A mí me pasa constantemente, y reconozco que me encanta. Es algo que hago casi por inercia, porque estos peculiares fragmentos literarios forman ya parte del mobiliario de nuestros vagones de metro.

Y precisamente por eso nunca me había preguntado de donde salían, hasta que hace unos días y, de casi rebote, caí en la página web de este bonito proyecto, organizado por el Gremio de Editores, junto con el Gremio de Libreros y puesto en marcha con el apoyo del Ministerio de Cultura, el Ayuntamiento y la red de transportes de la Comunidad de Madrid.

Me sorprendió que esta original campaña para fomentar la lectura, llamada Libros a la Calle, lleva decorando nuestras vidas ya 10 años. Es una idea que, gracias a su sencillez, ha funcionado desde el principio. Son unas pegatinas tamaño folio, con letras impresas y alguna ilustración, que se pegan en las paredes de autobuses, trenes y vagones.

Estos adhesivos reproducen textos breves y fragmentos de obras de grandes autores, tanto de narrativa como de poesía, teatro y ensayo. La brevedad del texto permite que se pueda leer en trayectos cortos, y su calidad invita a los lectores a continuar esta tarea en bibliotecas o librerías, o simplemente sirve de entretenimiento durante un aburrido viaje.

Si sois de los que leéis estas páginas sueltas fijaros bien porque este año han seleccionado fragmentos de clásicos como el Cantar del Mío Cid, Tres Sombreros de Copa, de Miguel Mihura, o Cien Años de Soledad, de García Márquez. Piezas que sirven de tarjeta de visita para aquellos lectores que aún no conocen la obra estos autores .

Niños, jóvenes y adultos, entusiastas de la poesía o lectores de ensayo,  de clásicos o de novela contemporánea, pueden encontrar en estos p fragmentos un compañeros de viaje que despertará su necesidad de seguir leyendo.


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MAXImin, la belleza de lo mínimo en la Juan March

por Irene Díaz

La Fundación Juan March repasa las tendencias minimalistas del arte desde principios del siglo XX hasta nuestros días en su nueva exposición MAXImin. Un apasionante recorrido por las tendencias de máxima minimización en el arte contemporáneo te espera dentro de sus salas. Más de cien obras de ochenta y dos artistas reflejan la esencia de una tendencia artística que busca la máxima reducción y economía de los elementos expresivos.

La exposición permanecerá abierta hasta el 25 de mayo, no pierdas la ocasión de visitarla, es la primera vez que se muestra en España una selección tan completa de las tendencias minimalistas de los años setenta y setenta, para ello la Fundación Juan March ha contado con la colaboración de la colección de arte de Daimler AG de Stuttgart, una de las más ricas en este apartado de la historia del arte, nació en 1977 y actualmente acoge más de 1500 de artistas abstractos, constructivistas, conceptuales y minimalistas.


El recorrido cronológico de la muestra se inicia a través de la figura de Adolf Hölzel y la Academia de Stuttgart con los orígenes de la abstracción en Alemania y continúa a través de la Bauhaus de Josef Albers. Podrás ver obras de Oli Sihvonen, Vantongerloo, Richard Paul Lohse, Mathias Goeritz, Jeremy Moon, Robert Barry o Michael Heizer. Las piezas más recientes que se exhiben son obra del artista neoyorquino Vincent Szarek y de la japonesa Are You Meaning Company, ambos figuras relevantes de principios de los setenta.

El catálogo que acompaña la muestra incluye textos de Renate Wiehager, directora de la Colección Daimler, y se completa con una cuidada selección de textos hasta ahora inéditos en español de artistas como Ilya Bolotowsky, John M Armleder, Daniel Buren o Heinz Mack. Además la Fundación organiza un ciclo de conciertos y otro de conferencias para aquellos que deseen ahondar en el Minimalismo de las artes y la música.

MAXImin
Hasta el 25 de mayo de 2008
Fundación Juan March


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COMETAS EN EL CIELO, de Marc Forster

por Álvaro Pedraz

Cometas en el cielo y sinvergüenzas en el suelo. Porque imagínense una enorme máquina industrial en la que entrase carne (una dudosa novela) y acabara transformándose en picadillo de hamburguesa ‘woper’, en este caso Kebab. Pues así es el resultado de intentar hacer cine intimista al estilo oriente próximo pero pasado por la parrilla grasienta del mensaje político subliminal. Queda claro que a la parrilla de la sexta película del director de ‘Descubriendo nunca jamás’, ciertamente no sabe mejor.

El procedimiento es el siguiente: para justificar la conocida y bochornosa invasión USA al país de Afganistán tras el 11-S, se ha puesto de moda en el cine comercial interesarse por la vida afgana pre-invasión (me daría con un canto en los dientes si los productores responsables supiesen señarlarlo en el mapa antes de los atentados) mostrando la crueldad innegable talibán para acabar concluyendo que menos mal que llegaron los norteamericanos con sus bombas y liberaron al país, que si noEs el colmo de la propaganda política. La última vuelta de tuerca a la justificación de las vergüenzas políticas. Barbaridades del tipo intolerables.

¿Realmente se ha podido hacer una película norteamericana sobre dos niños, y luego adultos, afganos? Les damos pistas. Uno de los niños emigra de adulto al paraíso norteamericano, y vuelve a su salvaje país. Todos en el Kabul de antaño visten indumentaria inmaculada, impecable, hasta los niños corriendo por el polvo visten como angelitos recién lavados (los que hemos estado en países como Libia sabemos lo creíble de esta ambientación). Típico neorrealismo yanqui. Nada artificial, por supuesto. Todos imaginamos también a los niños afganos yendo a ver películas como ‘Los siete magníficos’ o chillando Steve McQueen por la calle (increíble). Los ídolos eran norteamericanos hasta en Kabul (lo que aprende uno). 
Los niños repipis diciendo paridas y recitando poemas sabemos que es muy de conversaciones de los niños de Kabul. ¿Quién no se ha hartado de escuchar en los patios de recreo poemas u odas a la amistad eterna en sentencias filosóficas? Si está a la orden del día… Y por supuesto el mensaje subyacente. Esa historia tan fiable y verídica en la que muestra a los malvados rusos comunistas invadiendo Afganistán (ver a los musulmanes retratados por los norteamericanos como dignos señores creyentes de familia-el personaje llega a decir algo así como: ‘me fastidia un poco que no seas virgen, pero bueno…’ y anti-comunistas acérrimos, es como de colapso cerebral. Casi cuesta distinguir a unos de otros), luego a los talibanes ejerciendo su terror… y lo dejan así, para que el ‘despierto’ (no en el sentido literal) espectador concluya que menos mal que se arrasó el país para darles libertad, pobrecillos, urgía masacrarlos, digo liberalizarlos. Es como si los españoles hiciésemos un alegato de que los indígenas precolombinos eran unos salvajes sacrificadores y que menos mal que fuimos a cristianizarlos a mamporros, que si no


La trama en sí es soporífera, de falso intimismo, artificial, de sentimiento barato e inverosímil en todo momento. No es otro ejercicio de subjetividad afirmar que lo poco rescatable es la música a cargo de nuestro Alberto Iglesias, eso si pasamos por alto (atención) una versión árabe del ‘Bimbó’ de Georgie Dann (como suena). En general, perfecta para la siesta si no escondiese un mensaje tan indignante como el de ‘Charlie Wilson. Alguien tenía que decirlo: es la propaganda política más indirectamente directa de la historia del cine. Conclusión: por lo visto, la grasa no sólo chorrea de las hamburguesas, ahora también hay Kebabs.


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