AUGUST RUSH, de Kirsten Sheridan
por Álvaro Pedraz
Pura sacarina. Esa sacarina que parece que te endulza el café pero que no es más que una falsa sensación, tan falsa como el penoso sentimentalismo que maneja la tercera película de esta directora, hija del también director irlandés Jim Sheridan. Para empezar que no hay dios que se crea lo que se cuenta en esta película, donde convergen una serie de casualidades que son de risa. El protagonismo es llevado por un angelito, un niño ejemplar de ojos azulitos que pide perdón por no hacer todos los deberes o no atender lo suficiente en clase, un dulce querubín que por mala suerte quedó huerfanito y busca a sus papaítos a través su prodigioso don para la música. Que una cosa es que el niño sea un niño prodigio y otra que los espectadores seamos retrasados mentales. Que al niño le digan: ‘-mira esto es do-re-mi-’ y el crío te monte en dos minutos la quinta sinfonía, pues hombre…
Cursi o ñoño son demasiados halagos para lo que destila esta producción. Todo es: ‘hay que tener fe’, ‘A ver si Dios ayuda al pobre niñito’, ‘mi sueño es encontrar a mis papaítos’…todo es muy mono, el chavalín, los perfectos papis. Tampoco es una película justa ya que se sirve de la emoción verdadera de la que es capaz la composición musical para meternos en la misma dosis unas ñoñerías y un cuajo… Eso sí, la música es bastante emotiva, constituyéndose como único valor de esta película (que nos dejen la banda sonora y se dejen de memeces). Viene a ser como asistir a un gran concierto presentado por Fresita.
Las interpretaciones se limitan, todas y cada una, a poner ojitos llorosos y quedarse mirando al vacío como si fuesen tontos… Se acabó el papel. Robin Williams con pinta de Bono y el resto son Mister ojitos llorosos (Jonathan Rhys Meyers) y Miss ojitos llorosos (Keri Russell) en otro capítulo de una ‘Felicity’ cualquiera.
En definitiva, un injusto timo en el que se nos intenta vender un capítulo de ´Yaki y Nuca´ a través de una buena banda sonora y un inverosímil argumento. Tan lacrimógena que los anuncios previos corren a cargo de ‘Clinex’.
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