viernes, 1 julio 2016

Humor Amarillo llega a Madrid con Humor Amarillo The Race

por Jano Remesal

Sí, Humor Amarillo. Rechaza imitaciones que se ven por ahí y que no acaban de convencer, ahora toca vivir las mismas pruebas con las mismas risas que el original.

Ya hay algunos sitios que dicen que te permiten vivir las pruebas de Humor Amarillo en primera persona, pero realmente son fakes, imitaciones algo burdas y de bajo presupuesto que ni tienen el encanto ni producen las mismas sensaciones de regreso al pasado que esta apuesta definitiva por el regreso del mítico programa de Telecinco.

La idea es tan simple como efectiva: cada cierto tiempo organizan una competición, siempre en diferentes sitios pero hasta ahora siempre en Madrid. Tú te apuntas para la fecha que te mejor te viene y a partir de ahí ello se encargan de todo: más de 15.000 metros para desperdigarse,las pruebas más características del programa una tras otra,los personajes que todos recordamos muy presentes: Takeshi, el reportero, los sumos, etc y con avituallamiento, desplazamiento (en bus), guardarropa y camiseta conmemorativa incluidos en el precio.

Hay diferentes precios porque hay diferentes categorías (individual, grupo pequeño y grupo grande), pero en todo caso permite que cualquier bolsillo se pase un día para recordar largo tiempo con sus amigos. Sí, tú también estás pensando lo mismo que yo: es un planazo ideal para despedidas de soltero.

Otro punto a tener en cuenta en este tipo de divertidas salvajadas es la seguridad. Cuentan con todos los permisos, certificados y garantías. Es evidente que alguno puede salir magullado, pero siempre dentro de un control absoluto que hace que los golpes forman simplemente parte del espectáculo. Además conocerás a mucha gente (porque evidentemente los eventos no son privados sino compartidos con más grupos) y te llevarás recuerdos en forma de fotos de esas que luego salen a la luz años después.

En DolceCity Madrid: Humor Amarillo The Race


lunes, 27 junio 2016

Hacer picnic en cualquier sitio de Madrid es posible con Picnic-madrid.com

por Jano Remesal

Una idea tan buena que parece mentira que a nadie se le hubiera ocurrido aún. Tan original que dan ganas de probarla en cuanto te hablan de ella por primera vez.

Esta idea es como un catering a domicilio pero pensado para exteriores, y para que tú no pongas nada de tu parte. Salvo encontrar una ubicación apetecible (ellos mismos te recomiendan sitios si quieres, pues no se puede hacer picnic en cualquier sitio de la capital lógicamente).

La idea es simple, preparas una sorpresa a tu pareja, un día en familia o una quedada con los amigos, hace buen día y quieres comer en el césped, en plan campestre. Simplemente tienes que llamar, concertar la cita y ellos te llevan todo lo necesario. Además ya tienen planes a medida, con sus correspondientes menús elegidos expresamente para cada tipo de plan: entre amigos, romántico, con niños... Pregunta y verás.

Otro de los aciertos de esta empresa tan novedosa es que se adaptan a lo que tú les pidas, les explicas un poco de qué rollo vas y ellos te dicen como adaptarte, o directamente les pides alguna modificación en tu menú de picnic y ellos se encargan de que se haga realidad (en la medida de lo posible, claro).

Otra gran idea es que puedes regalar un picnic, en forma de vale para usarlo quien quiera cuando quiera o como sorpresa directamente. Seguro que a quien se lo regales no se espera algo así. Y todo lo más personalizado posible, aunque lo suyo es darle el rollo picnic de toda la vida, con el mantelito y las servilletas de cuadros, la cestita de mimbre... Tan cool que la gente de alrededor te mirará con envidia, en serio.

En DolceCity Madrid: Picnic-Madrid.com

viernes, 24 junio 2016

Las tostas de El Capricho Extremeño son el mejor plan de domingo en Madrid

por Jano Remesal

Junto El Rastro, junto a Madrid Río, junto al centro. Un sitio privilegiado para hacer cualquier cosa antes y después de comer tostas de todo lo que puedas imaginarte.

Los envases de plástico blanco forman parte del paisaje de El Rastro y alrededores cada domingo a partir del mediodía. Porque es en plásticos blancos con forma de caja donde sirve este tradicional sitio de tapas las tostas más famosas, como mínimo, del sur de Madrid.

Y como suele pasar, si tiene éxito durante mucho tiempo y no tiene una gran campaña publicitaria detrás, debe ser que es bueno. Sobre todo son buenas sus tostas. Son grandes, en pan de calidad y con ingredientes muy bien combinados encima: pulpo, jamón ibérico, gulas, calamares, boquerones, carne... y todo acompañado de salsas suaves pero sabrosas a base de mahonesa, pimentón, aceite de oliva... se te hará la boca agua sólo con acercarte por allí y ver a todo el mundo con su cajita blanca en la puerta, buscando sitio para sentarse y comérsela ya.

Porque lo único malo de este sitio es que siempre está lleno, llenísimo. Hasta la bandera. Eso hace que sea habitual tener que hacer cola para pedir y olvidarse de comerlo dentro, hay que pedirlo y llevárselo a cualquiera de las placillas cercanas de la zona de La Latina para saborearlo. De bebida tienen lo típico, todo lo ponen para llevar, y aunque también tienen tapas yo personalmente las ignoraría y me lanzaría a por las tostas. Lo mejor es ir en grupo y pillar cada uno una y luego compartirlas, porque con una tosta y media estás más que comido, os lo aseguro.

Y además es un lugar que invita a pasar el día por allí, ya sea en El Rastro los domingos, o de copas o cervezas cualquier día por los bares de alrededor, o acercándose luego a Madrid Río a pasar la tarde o la zona centro a hacer unas compras.

En DolceCity Madrid: El Capricho Extremeño

miércoles, 22 junio 2016

Al rico bocata de calamares típico de Madrid en Magerit

por Jano Remesal

Es un imprescindible para todo el que viene a Madrid de paso, pero también para los que somos de aquí de vez en cuando. Rico, contundente, un plato que siempre gusta.

Normalmente hay que huir de la zona "de guiris" para comer bien, y además para comer barato y bien. Pero hay un sitio, y un plato, que es la excepción a la regla, lo tengo comprobado. La Plaza Mayor, sus soportales y los alrededores más cercanos, son (con honrosas excepciones) los mejores sitios para comer el tan castizo y apetecible a cualquier hora bocadillo de calamares. De toda la vida.

Y ahí destaca sin duda Magerit, un lugar tan de toda la vida que funciona en base al boca a oreja. Y funciona porque sabe hacer (casi) mejor que nadie uno de los platos que más se piden en Madrid, que a pesar de no ser puerto de mar tiene en el bocata de calarames una de sus recetas estrella.

Ya sea con mahonesa o sin ella, yo desde luego lo prefiero sin ella aunque un buen producto no debería necesitarlo de forma obligatoria, el bocadillo de calamares acompañado de una birra bien tirada es el imprescindible de esta taberna de las de barra larga y sillas sin lujos. El pan tierno, calentito, la grasilla pegada en ambos lados de la barra, la costra del calamar finita, nada correosa, y el propio calamar suave, blanquito y de los que se rompen al primer leve mordisco. Como debe de ser.

Además de su plato estrella también hay lo de siempre: patatas bravas, aceitunas con la caña, embutidos... Pero sin duda aquí se viene a lo que se viene. Eso sí, o vais a deshoras o lo más normal es que lo tengáis que coger para llevar o comerlo ahí mismo pero de pie, porque la fama le precede.

En DolceCity Madrid: Magerit

lunes, 20 junio 2016

Buen marisco y mejor trato en marisquería Los Remos en Madrid

por Jano Remesal

A veces caminando por la calle te llevas sorpresas, donde antes había un bar o restaurante ahora hay otro, o al menos el mismo con otra cara. Suele ser a mejor.

Permitidme salir un poco al extrarradio de la capital para hablar de un restaurante que merece la pena el paseo (en coche, en otro medio de transporte es algo incómodo llegar). Este tipo de sitios, grandes, de calidad, abiertos, donde pasar una sobremesa sin ruidos ni prisas, suelen estar lejos del centro.

Empecemos diciendo que si alguien fue a este restaurante marisquería hace mucho no lo encontrará igual, ni mucho menos. Se renovó tanto desde el punto de vista de la carta (menos) como del aspecto (mucho más). Ahora cuenta con una gran terraza que hace más que apetecible un gintonic después de comer, o donde los niños pueden moverse un poco más libres pero vigilados a la vez.

Es tan grande que parece estar más pensado que nunca para celebraciones, pues en su interior caben cientos de personas y en sus privados grupos muy numerosos, pero es también muy agradable para una cena cualquiera con familia o amigos.

Una vez sentados a la mesa hay que decir que aunque es famoso por el marisco (especial mención creo que merecen las gambas), tiene una carta más que amplia, que llega tanto a raciones de las de toda la vida (ensaladilla, pimientos de padrón, croquetas...) como arroces por encargo, carnes y pescados de todo tipo y una más que respetable lista de postres yo diría que caseros.

No es barato, sobre todo como podéis imaginar el marisco (es al peso) pero merece la pena para una ocasión especial. Los sitios tan alejados cuando se renuevan es porque les va muy bien. Hasta tan lejos no va cualquiera, y no repites si no has salido más que satisfecho.

En DolceCity Madrid: Los Remos

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