lunes, 23 mayo 2016

Si te gusta el cine documental tienes que visitar la Cineteca en Madrid

por Jano Remesal

Si eres de lo que no le gustan las películas comerciales, esas que todo el mundo ve pero que a ti no te llaman la atención, puede que estés de enhorabuena.

Matadero, en una zona antes poco cultural y ahora muy cultureta de Madrid, siempre tiene propuestas interesantes, tanto temporales como permanentes. Cineteca es una de esas que se puede disfrutar en cualquier momento del año.

Pocas salas o ninguna, y desde luego esta es la primera que hubo, hay en España dedicadas en exclusiva al cine de no ficción o documental. Cineteca además de ser por tanto pionera y rara en su especie, tiene una calidad contrastadísima que hace que sea un valor seguro.

La idea es tan sencilla como en cualquier otro cine o teatro: tiene unas películas en exposición por tiempo limitado. La novedad es que estas películas serán siempre de esas que te hacen pensar en el mundo que te rodea, de esas que hacen que te preguntes muchas cosas y necesites más de una respuesta. En definitiva cine de denundia, de investigación, de enseñanzas. No todo es documental como tal, puede haber no ficción que no busca enseñar sino solo entretener, pero en todo caso lo que veas en esta sala estará basado en la realidad.

La sala en sí es pequeña y su acústica, sonido y pantalla no son las mejores del mundo, pero tampoco importa porque no verás películas de grandes efectos especiales ni bandas sonoras de máximo nivel (aunque puede haber sorpresas agradables, por supuesto). El precio a cambio es bastante más bajo que en una super sala comercial de esas que no se suelen llenar, y además el complejo en el que está ofrece muchas otras posibilidades de ocio que hacen que un plan completo de cultura se pueda llevar a cabo sin tan siquiera salir de Matadero.

También hay un pequeño patio donde se hacen proyecciones y una especie de plató de uso polivalente, pero probablemente esto ya no lo utilizarás tanto.

En DolceCity Mdrid: Cineteca


viernes, 20 mayo 2016

La mejor terraza de Madrid Río se llama Café del Río

por Jano Remesal

Una terraza es un oasis ahora que se acerca peligrosamente el verano. Madrid Río está cada vez más frondoso y apetece cada vez más pasarse por allí, así que toma nota.

Estamos en plena época de terraceo y paseo en la capital, y para no desaprovechar nuestro valioso tiempo soleado toca hacer repaso de dónde sí y dónde no pedirte una cervecita bien fría. Sin duda el macrocomplejo al aire libre Madrid Río es una opción más que buena, pero hay que saber dónde sentarse a reponer fuerzas.

Lo primero es decir qu está muy cerca del puente de Segovia, que Madrid Río es inmenso y no tiene nada que ver una zona con otra en cuanto a lejanía. Lo bueno de que esté en este lado del complejo de ocio es que tiene unas vistas espectaculares sobre la zona del Palacio Real y la plaza de España.

En realidad no es una terraza sino dos, una a ras de suelo llena de verde, más amplia quizá y con sol y sombra a gusto del consumidor, y otra en la planta alta con mejores vistas, más tranquilidad en cuanto a que no te ven los paseantes y ciclistas a pie de suelo como en el nivel inferior. Tanto en uno como en otro se sirve lo mismo, así que aquí acaban todas las diferencias.

En cuanto a la carta es buena tanto para copear como para tapear. Se puede salir de aquí ya comido o cenado o tomárselo simplemente como un aperitivo previo a la gran comilona en otro sitio o como una relajante copa tras esa gran comilona en otro lugar. Es moderno en su concepción, fresco y nada pesado. Son algo lentos porque a veces se llena bastante, pero no como para desesperar. De la carta lo mejor el tartar quizá, si bien es amplia y variada así que dependerá de gustos.

En DolceCity Madrid: Café del Río

miércoles, 18 mayo 2016

Cocina típica de Madrid en el Mirador de San Isidro

por Jano Remesal

Ubicado en zona castiza, con cocina castiza y ambiente más castizo aún. Sólo falta que un chulapo te sirva la mesa y se anime a un chotis en la puerta.

Tan cerca del estadio Vicente Calderón que si se marca un gol lo oyes en directo por el gritería antes incluso que en las teles que tienen dentro, y tan cerca del intercambiador de Pirámides que aunque no esté céntrico hace que esté bien situado. Y además puedes irte dando un paseo a Madrid Río antes o después, o animarte y darte una pateada hasta Lavapiés, o hasta la zona centro incluso si la digestión es larga.

Y la digestión seguramente será larga, porque aquí no se viene a tirar de régimen ni a probar menudencias modernas, aquí se viene a comer de verdad. Tanto en su terraza como en su interior encontrarás platos de los de toda la vida de Madrid: croquetas (dicen que son caseras pero yo lo dudo, la verdad, tienen una forma demasiado perfecta como se ve aunque ricas están y mucho), huevos rotos en varias versiones (aconsejo la versión San Isidro), calamares por supuesto... Y un detalle, las patatas estás mucho mejor las que van en un plato con patatas que las que ponen para acompañar a otros de relleno.

Otro detalle, este mejor, es que te ponen una tapita con la consumición, por ejemplo de paella, y suele ser bastante generosa. Eso hace que si vas a pedir 3 o 4 raciones puedas pedir 2 o 3, pues casi que la primera te la han puesto sin ni siquiera pedirla.

El trato es amable, las mesas de esas metálicas de propaganda, la zona agradable.. en fin, no es un sitio que vaya a pasar a la historia de la gastronomía de la capital, pero si estás por la zona y te entra hambre seguro que no te arrepientes de pedirte algo rápido.

En DolceCity Madrid: Mirador de San Isidro

viernes, 13 mayo 2016

El Invernadero de Arganzuela es un oasis en pleno Madrid

por Jano Remesal

Los microclimas son tan curiosos como de consecuencias imprevisibles para la fauna y la flora. Ver cómo transforman el paisaje es posible a cubierto en la capital.

Antes de nada hay que aclarar que la Casa del Reloj es el conjunto, el entorno, dentro del cual está el Invernadero de Arganzuela, y todo ello a su vez está inserto en el Palacio de Cristal. Es decir, son cuasi sinónimos pero no exactamente sinónimos. Y todo ello dentro del mítico ya Matadero de Madrid, oiga.

Yendo al grano, el Invernadero de Arganzuela es a día de hoy (conviene poner al día estas cosas vegetales, porque al ser seres vivos varían mucho) un jardín botánico bajo techo en el que se pueden ver varios microclimas diferentes.

Aparte del central y más grande, que viene a ser lo más normalito, lo que podemos ver en otros parque y jardines de la capital, están otros varios microclimas más pequeños y conexos con el grande. En estos microclimas tenemos tanto las condiciones de lluvia (humedad) como las condiciones de temperatura que habría en recónditos lugares del mundo. Ello permite que haya fauna todo el año de tipo tropical por un lado, subtropical por otro y desértica por el tercero.

La verdad es que yo echo en falta más color, más flor o planta colorida, y menos verde. Aún así la variedad es difícilmente encontrable en otro jardín por aquí, y los cuidados están a la altura de todo lo que hace Matadero de Madrid, que ciertamente no está megademoda por casualidad.

El edifico en sí es además muy bonito, acristalado al estilo de principios del siglo XX, muy señorial. Aquí se viene a ver vegetación, pero no podrás evitar quedarte embobado mirando al techo en más de una ocasión.

En DolceCity Madrid: Casa del Reloj de Arganzuela

lunes, 9 mayo 2016

Si buscas un parque tranquilo donde pasear en Madrid ven al jardín Juan Pablo II

por Jano Remesal

Madrid es una ciudad de parques y jardines, lo que pasa es que la gente no suele conocer ni la mitad. Es el caso de este reducto de paz y sosiego en plena capital.

Quizá sea tan desconocido porque es muy nuevo, no tiene aún ni 10 años de edad. El caso es que por aquí no vas a encontrar aglomeraciones de gente, ni lugareña ni desde luego foránea, y sí mucho verde, agua y un poco de todo en cuanto a la temática.

Se creó hace apenas una década para dar servicios de relax y ocio a una zona que a pesar de ser muy residencial carecía de un buen lugar verde para el esparcimiento del personal. Tiene más de 10 hectáreas, lo cual puede parecer poco pero es muy grande comparado con otros jardines y parques de tamaño medio de otros barrios.

Tiene varias zonas y temáticas, y ninguna tiene que ver con su llamativo nombre, la verdad. La zona más famosa y concurrida, quizá por ser también la más bonita, es el Jardín del Sol y del Agua. Como os podéis imaginar, es la zona donde se concentran canales, riachuelillos y mucho verde de los de verdad, nada de cosas raras que no pintan nada. Muy cerca está la plaza del reloj de sol, que no se llama así oficialmente que yo sepa pero que es donde está el munumentillo más característico del parque. También hay zona infantil al aire libre.

La vegetación no es exhuberante pero tampoco escasa, y además tiene de muchas especies. No faltan los árboles y arbustos típicos del país, desde el olivo hasta los cerezos (creo, si me confundo lo siento porque no soy botánico precisamente) y otras llegadas de otras latitudes pero que se han aconstumbrado muy bien a la climatología y contaminación madrileña.

Tiene varios caminos y senderos que hacen que pasear sea agradable, bastante sombra para los días en los que pegue el Lorenzo y está muy bien cuidado, por encima de la media de la ciudad, al menos. No es el Retiro, pero no está muy lejos y nunca tendrás dificultades para moverte por la cantidad de gente. 

En DolceCity Madrid: Juan Pablo II

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