Buenas novedades para este mes, la continuación del fenómeno Jackson, reediciones de dvd’s descatalogados hace décadas y luego está ‘La cruda realidad’: G-Force.

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LAS MEJORES INTENCIONES, de
Bille August. Este mes nos soprende
Cameo rescatando esta cinta de 1991, escrita por el gran
Ingmar Bergman que no quiso inmiscuirse más rodando el guión que había redactado basándose en sus propios padres. Ningún extra significativo sin que importe demasiado al encontrarnos ante una de los pocos romances de época destacables y fascinantes, que profundiza más en el dolor melancólico que en la ñoñería barata y eso es algo que en el género no abunda por no decir que no existe en absoluto.
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MALDITOS BASTARDOS, de
Quentin Tarantino.
Universal se hace con los derechos de distribución de la última de
l´enfant terrible del cine moderno (
Manga tiene los derechos de Reservoir Dogs, Disney tiene Pulp Fiction, Jackie Brown y los Kill Bill y Paramount tiene Death Proof. Traducción: pack recopilatorio impensable). La edición sencilla cuenta con escenas eliminadas y alternativas y la película con ellas incluidas. La edición especial dos discos cuenta con libreto, cómic y documentales sobre la idea original, entrevistas con los implicados, etc. Todo para una película que no podía dejar de hacer
Tarantino, que aplica sus excesos a la
Segunda Guerra Mundial, quedando un poco desubicado su habitual excentricismo en un tema tan clásicamente crudo. Alguna secuencia gloriosa como es habitual pero en ningún momento mejor que sus ya clásicos anteriores del mítico director.
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LA FUGA DE LOGAN, de
Michael Anderson.
Warner, nos sumerge de nuevo en la pura nostalgia al lanzar este clasicazo de la ciencia ficción en edición sencillita, con un documental con algo de historia y alguna galería de fotos, y que nos fascinó durante tardes enteras de nuestra infancia. Revolucionaria en sus efectos, que hoy resultarán de lo más cutrecillo y triste de ver, con aquel difumino de la época y esa estética tan asín, pero también con esa historia fascinante y psicotrópica repleta de aquellas gemas incrustadas en las palmas de las manos. Pura nostalgia retro, muy retro (¿
vade?)
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AMERICAN HISTORY X, de
Tony Kaye. La
Warner se hace con los derechos de reedición de la gran película del movimiento neonazi y su auge de finales de los noventa. Los extras no son demasiados, alguna escena eliminada, algunas postalitas con fotos y poco más; pero después de tanto tiempo descatalogada merece la pena que se comercialice como es debido una trama trepidante y un enorme trabajo de
Edward Norton, pese a las exageraciones dramáticas de emoción nerviosa y sus estereotipos facilones...
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THIS IS IT, de
Kenny Ortega.
Sony Pictures prepara el bombazo póstumo y superfan del semidocumental musical del rey del pop en los preparativos para los conciertos que pensaba dar en
Londres. Se lanza en edición sencilla llena de documentales sobre vestuario, bailarines…; y en edición metálica dos discos con un segundo que incorpora tres documentales más con vocalistas, el grupo, el cuñado, la nuera, y el vecino del quinto. El extra más interesante es el de los presos de una cárcel filipina que iban a ser contratados para los conciertos y que están obligados a ejecutar la coreografía para este dvd. En definitiva, todo para salir haciendo el ‘
mongolker’ con un acercamiento muy efectivo, aunque acertadamente poco valiente al alejarse de los escándalos tan inseparables a una figura de talento innegable.
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GORDOS, de
Daniel Sánchez Arévalo.
Cameo se hace con esta innovación cinematográfica nacional en edición sencilla que no trae extras (
pero trae un spot de ‘Cantabria infinita’, ya me dirán) y la edición especial dos discos con secuencias eliminadas, making of y cuatro interesantes cortometrajes del director. Se deja ver, a medio camino entre la comedia sutil a base de crucifijos fluorescentes y el drama más voraz. Refrescante sin llegar a mucho más.

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MOON, de
Duncan Jones.
Sony Pictures se hace con esta ciencia ficción moderna que apela a los clásicos de ritmo desquiciante y paranoia personal constante. Una buena apelación en definivia, que se lanza en una edición sencilla que incluye un cortometraje, comentarios, documental de efectos, entrevista en
Sundance con el equipo, etc. Interesante propuesta en la ópera prima del hijo de
David Bowie.

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MAPA DE LOS SONIDOS DE TOKIO, de
Isabel Coixet.
Cameo, en su buen propósito de recopilar cine intimista, se hace con los derechos de la última de la directora barcelonesa y la lanza en edición simple sin extras y otra especial con secuencias eliminadas, diario de rodaje y visita a
Cannes. Una historia demasiado sencilla y falta de chicha para tanta parsimonia (
el cine asiático cuenta cosas mucho más emocionantes) y con una voz de
Sergi López que es lo que realmente despierta del sopor, incomodando y no dando crédito a cómo se puede enunciar un diálogo de forma tan poco creíble.

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LA CRUDA REALIDAD, de
Robert Luketic.
Sony Pictures y su penosa selección de catálogo nos nutren con esta casposidad en edición tan básica como la propia cinta y con escenas eliminadas (
se me ocurren unas cuantas), tomas falsas (
es decir todas), finales alternativos (¿
y principios?), etc. En fin, otra comedia chusca más, aborrecible en sus conceptos todos, hortera, estúpida, patética y demás calificativos que obviaremos esta vez. Ésta sí que es la cruda realidad del cine norteamericano, y de su mentalidad también.

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G-FORCE, LICENCIA PARA ESPIAR, de
Hoyt Yeatman. Tenía que ser
Disney la que nos abominase de nuevo con esta escatología animada, horror infantil repelente capaz de hacer que los niños corran a sus casas para sacrificar estas mascotas tan ‘
monas’ con el fin de que no se vuelva a repetir cintas de esta calaña. Una completa edición única incluye escenas eliminadas, tres videos musicales, documentales varios (
incluye uno titulado ‘Régimen de donuts’), tomas falsas…, etc. Tanto extra para una producción que sí que es auténticamente sobrante. Los conejillos de indias para ellos y su taquilla, no se engañen, somos nosotros. Por cierto, ¿esa ‘G’ es la abreviatura de lo que me imagino?