lunes, 27 febrero 2017

Posiblemente la calle más fotografiada del mundo sea la Gran Vía de Madrid

por Jano Remesal

Hay que reivindicar los planes castizos y a la vez gratuitos, los paseos por las zonas más apetecibles de la capital. Una tarde en Gran Vía es un planazo.

No todo en esta vida ha de ser gastar dinero, se lo puede uno pasar bien, aprender y todo lo que que quiera, completamente gratis. Y en pleno centro.

Un paseo por la calle más ambientada de Madrid es sin duda un gran plan, aunque mejor que no sea en fin de semana, pues las multitudes pueden llegar a ser agobiantes. De hecho la mejor hora puede ser por la mañana de un día de diario, cuando los negocios fluyen pero es una calle más para los de aquí, menos turística. Lo ideal sería verla como Eduardo Noriega en la película Abre los ojos, pero eso me temo que no va a ser posible...

De arriba a abajo, desde la Plaza de España hasta el Círculo de Bellas Artes, supone un paseo que a ritmo tranquilo puede llevar perfectamente una tarde entera. Los escaparates más solicitados de la zona salen al paso del caminante, bares de toda la vida se mezclan con restaurantes de comida de todo tipo, ver la cartelera de los cines, las propuestas de los teatros y musicales... es como un baño de vida, de día a día de la gran ciudad.

Es cierto que se echan de menos bancos para descansar entre tanto trajín, y que el tráfico hasta que no se solucione es bastante infernal, pero el ritmo se contagia y la arquitectura modernista obliga a mirar hacia arriba a cada paso.

Ahora que parece que puede llegar a ser peatonal tras los experimentos de los últimos tiempos, es un gran momento para reivindicar uno de los pasatiempos más castizos que puede haber, y que puede salirnos gratis total: un paseo por la Gran Vía.

En DolceCity Madrid: Gran Vía


viernes, 24 febrero 2017

Adiós cine Palafox, hola cines Yelmo en Madrid

por Jano Remesal

El cierre de una sala mítica de cine es siempre una mala noticia para los cinéfilos y madrileños en general, pero en este caso solo se trata de un lavado de cara.

En los últimos años cada dos por tres nos levantamos con la mala noticia del cierre de un cineo de una sala de teatro de esas que parece que lleven toda la vida en Madrid, muy cerca de los que vivimos en el centro, normalmente. Desde El Palacio de la Música hasta los Rex, pasando por tantas salas de la Gran Vía y de la zona centro. La última de estas terribles noticias era el cierre inmediato de los míticos cines Palafox.

Los Palafox llevaban más de 50 años y, aunque habían sufrido varias remodelaciones que hicieron más y más pequeño su aforo, seguía siendo uno de los más queridos. Pues bien, ahí van a seguir los cines, pero ahora no se llamarán Palafox, sino Yelmo.

Lo primero es confirmar que no se va a cerrar ninguna de sus múltiples salas, por lo que seguirán siendo posibles los eventos paralelos a los que nos tenía acostumbrados el Palafox, desde presentaciones hasta pases de prensa, pasando por supuesto por películas, su razón de ser.

También se confirma que la firma multinacional pretende que el antiguo Palafox se convierta en un referente para los estrenos. Sin duda ahí reside la buena noticia, pues la llegada de una empresa pujante asegura que puedan hacerse con los derechos de toda aquella película que tengamos que ver sí o sí.

En definitiva, un nuevo imprescindible de Madrid que siempre lo ha sido, pero ahora cambia de manos. Buenas noticias.

En DolceCity Madrid: Yelmo

miércoles, 22 febrero 2017

Aprende a hacer una paella con Madrid Gourmet Tours

por Jano Remesal

Aprender mientras te diviertes es lo que se llama un win-win en toda regla. Si además es aprendiendo algo con lo que luego vas a poder presumir, mejor que mejor.

En Madrid cada vez son más habituales las empresas que se dedican a organizar actividades de ocio diferente para grupos, tantas que combiene informarse antes para no llevarse un mal rato. Pues bien, si te informas, verás que esta empresa encabeza todos los rankings habidos y por haber. Por algo será, buen comienzo.

Aunque su catálogo de ofertas de risas y tardes entre amigos es amplísima, en esta ocasión nos centramos en una de las opciones más divertidas y más de moda también: aprender a cocinar.

La idea es juntarse un grupo de unas 10 personas (todas conocidas o uniéndote a otros) y pasar una tarde o mañana con un instructor, en este caso cocinero expermientado y buen profesor. Primero se ve el género y las recetas en un mercado, el mercado de Torrijos, para posteriormente poner en práctica lo visto manos a la obra. O mejor dicho, mano a los fogones, que de aquí hemos de salir cenados o comidos, según la hora.

Aunque el plato estrella es la paella, también aprendes a cocinar otros platos, siempre muy españoles y muy típicos, como por ejemplo la tortilla de patatas. Eso lo hace especialmente indicado para guiris, pero cualquiera con ganas de sorprender a la familia o a la pareja en la próxima ocasión debería probarlo.

El nivel de dificultad es mínimo, está pensado para gente que no tiene ni idea del tema, así que piénsate si es para ti, y si das el perfil, a cocinar.

En DolceCity Madrid: Madrid Gourmet Tours

lunes, 20 febrero 2017

Los mejores bocatas calidad-precio para llevar en Madrid se sirven en Aliño

por Jano Remesal

Uno de esos lugares sencillos, tan bien situados que pasas por delante casi sin querer, y que por poco dinero te soluciona una comida, una merienda o lo que toque.

Desde fuera sorprende por lo pequeño que es. Y por dentro también , un poco, la verdad. Es un local minúsculo con pocas sillas pero bien aprovechadas, lo que hace que quizá la mejor opción sea pedir para llevar.

Y pedir para llevar los bocatas, un valor seguro. Primero porque tienen precio de bocata de verdad, nada de esas hamburgueserías modernas que te ponen un sandwich de pavo por 10 euros, 15 si llevan cuatro patatas al lado. Aquí por menos de 5 euros tienen bocadillos casi de lo que quieras, y siempre fresco el producto garantizado por la gran rotación que tienen en el género.

Si prefieres, no obstante, quedarte a quedar en el local, lo mejor es optar por su menú del día. Por aproximadamente lo que en otros restaurantes normalitos te vale un medio menú, aquí tiene el menú del día completo. La verdad, no encontrarás ninguna maravilla en la carta, pero tampoco nada que te haga pensar que mejor no haber venido. Todo está rico, sin más.

Es una buena opción para vegetarianos, pues buena parte de su carta es apta para ellos. Los hojaldres salados, por ejemplo, lo que muchos llaman simplemente saladitos, te sacian suficientemente y tampoco tienen precios por encima de lo que te dan.

El trato es simple, pues es un lugar más take away o de comida rápida que un restaurante al uso, y la zona en la que se sitúa puede hacer que te plantees este lugar como la mejor opción para empezar una noche de copas con los amigos.

En DolceCity Madrid: Aliño

viernes, 17 febrero 2017

Tapas originales en Taberna del chato en Madrid

por Jano Remesal

Cuando uno pensaba que ya lo había probado todo en cuestión de picoteos y pinchos varios, va un bar de la capital y te mete las tapas en vasos de chato de vino.

Lo primero dejar claro que hablamos de una minifranquicia, con hasta tres locales diferentes por Madrid, y en los que al parecer se sirve lo mismo, al mismo precio y con el mismo trato al cliente (en la medida de lo posible).

Entrando en materia, lo mejor de este lugar es que es original en su presentación. Aquí se viene a tapear, a tomarse 3 o 4 tapitas y salir cenado con un par de consumiciones. Hasta ahí nada que lo diferencia de otros tropecientos locales de Madrid, pero es que aquí las tapas llegan... en vasos de zurito, de esos bajos, de vino.

La carta es bastante extensa para ser una taberna, no tanto un restaurante: pollo al curry, patatas bravas, croquetas, salmorejo, salpicón... sí, todo en vaso y bien lleno el vaso. La idea es original pero además redonda en cuanto a sabor y comodidad a la hora de comerlo. No por estar en un vaso se come peor, incluso para algunos platos es más cómodo porque permite meter más cantidad de la salsa o del complemento que pueda llevar.

También es destacable el precio, pues aunque tenga esa originalidad no te lo cobran como si fuera alta cocina, sino a precio de tapa de toda la vida. Desde 2 y hasta 5 euros más o menos por pieza hacen que puedas probar todo lo que quieras sin necesidad de mirar el bolsillo. Y eso incluso un trato cercano y rápido, que es lo que uno espera cuando viene a una taberna a cenar, que sean rápidos y a otra cosa.

Por supuesto no todo son los zuritos de vino con tapa dentro, también hay montaditos y pequeños platos variados en plan ración, pero ya que venimos, toca probar lo diferente, ¿no?

En DolceCity Madrid: Taberna del chato

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