miércoles, 22 diciembre 2010

CHAPTER ONE: El mejor restaurante de Dublín. Period.

por Juan Rodríguez

Probablemente, el mejor restaurante de Dublín. Ideal para celebrar cualquier ocasión especial. Eso sí, procura reservar con (mucha) antelación o te será imposible conseguir una mesa.

No te vamos a engañar: aquí te vas a dejar los cuartos. Pero, eso sí, te los vas a gastar bien a gusto. Porque Chapter One, al que muchos llaman simplemente “el mejor restaurante de Dublín”, sin más coletillas o añadidos que valgan, es un sitio maravilloso. Es uno de esos sitios donde convierten el acto de comer (o cenar, en mi caso) en una auténtica experiencia. Si estáis en Dublín y tenéis que celebrar una fecha señalada (cumpleaños, San Valentín, nuevo trabajo, etc.), tenéis que venir aquí de cabeza.


De 30 euros para arriba es lo que viene costando una comida de tres platos (primero, segundo y postre). Para los precios que se manejan en Dublín, para la experiencia que te dan y para comer en un sitio con una estrella Michelín (concedida y renovada continuadamente desde 2007), no está nada mal. Chapter One abrió sus puertas en 1992 y no es que esté muy a la vista, precisamente. Lo encontrarás en la planta baja del museo de escritores de Dublín (Dublin Writers Museum, recomendable sólo para los muy turistas), que está situado en Parnell Square.


Lengua de buey, cordero frito con pan dulce, faisán, mouse de chocolate, carpaccio de atún con remolacha orgánica, naranja confitada, wasabi y salsa de sésamo… y así podríamos seguir unos cuantos párrafos. Tienen el típico menú degustación para que te vayas con la sensación de haberlo probado casi todo (las palabras claves aquí son “sensación” y “casi”) y el pre-theatre menú, que es algo que tienen en la mayoría de restaurantes.


Como Dublín es una ciudad con larga tradición teatral… y larga tradición de cenar a las seis de la tarde, si vas antes de las 7 o las 8 puedes cenar a precio reducido. Si comes pronto, es una opción más que recomendable.


En DolceCity Dublin: Chapter One

lunes, 13 diciembre 2010

EL BAHIA: Un trocito de Marruecos en Dublín

por Juan Rodríguez

Uno de los mejores restaurantes de la ciudad, marroquí o no marroquí, se encuentra algo escondido a pocos pasos de Grafton Street y frente al Tower Records de Exchequer Street.

“The only authentic moroccan restaurant in Ireland”… “¡Hala, exagerados!”, podríais exclamar algunos de vosotros, por no decir la mayoría, al leer la pomposa frase de su página web en la que El Bahia (y no “La Bahía”) se autoproclama el único restaurante marroquí auténtico ¡de toda Irlanda! De toda Irlanda no lo sé, no he viajado por el país tanto como asegurarlo. Pero de Dublín ya os puedo decir yo que sí. Que hay otros por la ciudad, claro, pero en ninguno se come tan rico como en éste.


Lo primero que notas al entrar por la puerta (bueno, por las escalerillas, hay que subir una planta para llegar al restaurante) no son los olores, sino la decoración. Terciopelos, alfombras y largas telas, cerámicas (venden muchos más objetos de los que tienen expuestos en la planta superior a la del restaurante), oros con incrustaciones, cristales con ¿piedras preciosas? Puede que no, pero en cualquier caso, se han dejado los cuartos en ambientar el local.


Para ponerte manos a la obra al engullimiento en cuestión tienen mesas, sillas, banquetas, sofás y bancos tan pequeñitos como acogedores, con cojines por aquí y jarrones por allá; las luces son tenues y todo invita a pasar aquí una velada con el objeto de vuestro afecto (me refiero a vuestro novio o novia, no a vuestra página de Facebook, malditos adictos…).

La comida está, sencillamente, de rechupete. Para que andar con términos rebuscados cuando podemos explicar las cosas en román paladino. Mi novia y yo acabamos nuestras viandas y dejamos los platos tan relucientes que dudo mucho que el kitchen-porter -friegaplatos- tuviera que lavar los nuestros (… aunque por una cuestión de higiene sería aconsejable que lo hubiese hecho).


En platos tienen variedades de Tajine, recetas de pollo, ternera o cordero con muchas especias que se sirven en recipientes de barro en punta para que la comida conserve la humedad, se cocinan siempre a fuego lento para intensificar los sabores naturales; Bastilla, especie de pastel con pollo, huevo y almendra picada con canela y azúcar; Pescados y Vegetarianos. La cena te saldrá por unos 20 euros, pero merecerá la pena cada euro que gastes.

En DolceCity Dublin: El Bahia

lunes, 6 diciembre 2010

FRESH: ¿El mejor restaurante vegetariano de Dublín?

por Juan Rodríguez

Si quieres comer bien, sano y por unos precios aceptables por el ser humano, sólo tienes que venir a este vegetariano que es miembro del movimiento “Slow Food”.

De todos los restaurantes donde se puede comer sano en Dublín (vegetarianos, integrales, macrobióticos y demás historias), Fresh es una de las mejores elecciones que puedes hacer. Para empezar, se encuentra en el Powerscourt Townhouse Centre, ese centro comercial tan bonito y tan lleno de sitios interesantes del que ya te hablamos aquí; y, para continuar, la comida que hacen está para chuparse los dedos y toda ella está elaborada con ingredientes naturales.


Para rematar todo esto, el precio es asequible; no es una ganga, pero nunca te irás con hambre o con la sensación de haber pagado de más por lo que has comido (sensación ésta que empieza a ser la habitual cada vez que sales a comer o cenar por ahí, ¿verdad?).
Fresh, restaurante vegetariano en la línea del Cornucopia o similares, propone al mediodía un juego de combinación que ya hemos experimentado en otros sitios de Dublín a la hora de pedir el lunch: sopa y dos ensaladas por 6´50 euros, sopa y sándwich por 7 euros, sándwich y dos ensaladas por 7´50 euros, etc. Puedes elegir entre 10 ensaladas y 6 sandwiches cada día. Uno de estos combos te sale muy bien de precio y te quedas estupendamente; por lo tanto, está más que recomendado.

¿Quiere hacerte una idea de lo que puedes comer aquí? Apunta: Veggie mustard sausage rolls with tomato relish, es decir, rollitos de salchicha con salsas naturales de tomate y mostaza; Spicy Noodle and Cabbage Rolls with Tamari sauce = Noodles picantes con rollitos vegetales de col y repollo con salsa tamari. Lo sé, delicioso.


En Fresh todos los platos se hacen en el día y en su establecimiento (no hay nada enlatado o empaquetado que metan al microondas y te lo sirvan), tienen tartas caseras sin gluten, usan ingredientes orgánicos siempre que les es posible, toda su comida te la puedes llevar a casa y hasta tienen una pequeña biblioteca para leer algo mientras comes. Lo dicho, una de las mejores elecciones que puedes hacer.

En DolceCity Dublin: Fresh

lunes, 8 noviembre 2010

CAFÉ AROMA en Dublín: Sabe tan bien como suena

por Juan Rodríguez

El Café Aroma puede que no sea tu primera elección de la ciudad en cuanto a cafeterías se refiere pero una visita al mismo te devolverá la fe en la humanidad y su capacidad para hacer lates.

El Café Aroma es otro de esos locales de Dublín que no hace alardes. Sí, veréis, en Dublín hay unas 100.000 cafeterías donde ofrecen un café excelente y un desayuno para quitarse el sombrero; pero son tantas y están situadas (algunas) en sitios tan recónditos que rara vez serán visitadas por los turistas. Pues bien, sea este un primer paso para transitar las cafeterías menos transitadas. Una de ellas es Café Aroma… que sí, que huele tan bien como suena. Y sabe aún mejor.


En Café Aroma tenemos encantadoras camareras rusas y/o polacas (aquí en el sector de hostelería cunde la mano de obra del este de Europa), decoración moderada y funcional y, sobre todo, un café espectacular. Da gusto pedir un late en Dublín, sabes que lo que llegará no es agua chirri sino un café como Dios manda, con su tacita alta, su cuchara de mango kilométrico y sus distintas capas en la copa (en esa mezcla de espresso y leche calentita siempre se agradece ver una distinción de elementos con la parte superior bien repleta de espumita).


Aparte de cafés, tés y desayunos (tostadas, scones, etc.) también sirven paninis (esas baguettes “prensadas” tan calentitas y ricas), sándwiches bien prietos, sopas y ensaladas; para salir del apuro cuando te rugen las tripas y no quieres seguir andando.


Tienen dos locales, uno en Abbey Street, justo en el lomo del Eason (que ofrece unas vistas interesantes) y otro en el interior de una especie de galería como las de París (he dicho “una especie de” -podéis juzgar vosotros mismos viendo la galería de fotos-) entre Henry Street y el Penneys de O´Connell. Éste segundo tiene dos plantas y un ambiente de lo más acogedor.

En DolceCity Dublin: Café Aroma



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miércoles, 27 octubre 2010

FALLON & BYRNE en Dublín: La gloria y otros productos deliciosos

por Juan Rodríguez

Situado en una de las zonas más vibrantes y estilosas de Dublín, esta tienda de alimentación/restaurante está siempre llena. ¿Será porque vende y sirve la comida más rica de toda la ciudad?

Lo explican muy bien en su página web, que lo que les gusta es la buena comida, el buen vino y la buena compañía. Y que todo eso te lo venden, te lo sirven, te lo empaquetan o lo que tú quieras. Tienen vinos, Reese´s Pieces, pasta integral, crackers con especias, bombones, embutidos, bananas y fresones, pescados, sándwiches y ensaladas, tartas de encargo, quesos parmesanos, ¡y unos cafés…! En Fallon & Byrne, una de las tiendas más cool de todo el SoDa dublinés, lo tienen absolutamente todo.


¿Es carillo? Sí. ¿Merece la pena? Hasta el último agujero del bolsillo. De todos los sitios que aquí hemos recomendado, realmente pocos llegan a la altura (en calidad y cantidad) de éste, un pequeño almacén de productos delicatesen que hace además las veces de cafetería y restaurante… y sin bajar el nivel en ninguno de los casos y con unos precios bastante competitivos.


Una escena que viví ayer por la tarde cuando intentaba elegir entre llevarme a casa una foccacia (un pan plano de masa similar a la pizza, coronado con aceite, cebolla, sal y romero) o uno de sus 100 quesos: los invitados de una boda apelotonados en la puerta esperando subir a la planta de arriba para devorar un banquete, una señora tomando un trozo de tarta acompañado de un café a pocos metros mientras repasaba el interior de su bolsa de la compra, nosotros debatiéndonos entre las delicias anteriormente mencionadas, y varios dublineses llenando sus cestas de productos exquisitos.


Mi recomendación personal es que os toméis una sopa (6 euros) o una de sus ensaladas grandes (10) y os llevéis algo para consumir en casa, ya sea una tarrina de paté o uno de sus embutidos de importación.


Pasear por sus estantes es una gozada, como también lo es picotear o comer en este sitio, sin duda uno de los más elegantes de toda la ciudad. Imprescindible, pero de verdad.

En DolceCity Dublin: Fallon & Byrne

Fotos: Fallon & Byrne



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martes, 26 octubre 2010

BUSY BEAN CAFÉ en Dublín: Cafés, sopas y ensaladas de confianza

por Juan Rodríguez

Cientos de dublineses caminando con un café en la mano y otros tantos sentados a la mesa compartiendo una taza con una conversación no pueden estar equivocados. Beber café es indispensable.

Aunque yo soy más de la propuesta “quedemos mañana para tomar caramelos”, o algo así que le dice Matt Damon a Minnie Driver en “Good Will Hunting”, no puedo negar que hoy en día es el café lo que se toma en cualquier reunión social. Ya sea quedar con amigos, el jefe, propuestas de trabajo, planificaciones de fiestas, ponerse al día con alguien a quien no ves desde hace siglos… todo esto se hace con una taza de café delante. En Dublín, también. Y en sitios como Busy Bean Café (con tilde en la “e”), con dos locales en la ciudad y una excelente materia prima, más todavía.


Dublín no podría funcionar sin café. Si Grafton Street y O´Connell son los motores que ponen la ciudad en marcha, el café es la gasolina que los riega. Hay cientos de cafeterías, estilosas o funcionales, concurridas o reservadas, para tomar o para llevar (era una ciudad plagada de Starbucks mucho antes de que la gran cadena americana decidiera instalarse también aquí). Busy Bean Café es un sitio más donde tomarse un buen café, leerse la sección de deportes del Irish Times y escuchar las últimas rajadas del dublinés medio sobre sus políticos (que son tan lamentables como los de cualquier otro país).


Esto de tomar café para intercambiar información de algún tipo se puso de moda en el siglo XVII, concretamente en 1650, cuando empezó a funcionar la cafetería The Angel en Oxford. Locales parecidos se multiplicaron como setas en Londres, París y Viena. Dicen las bibliotecas de Dublín que a la capital de Irlanda no llegaron estos negocios hasta finales de siglo XVII, casi principios del XVIII, cuando un vendedor de libros llamado Richard Prue fundó la cafetería Dick´s.


Poco sabía Richard, nuestro Dick, que aquello fue el pistoletazo de salida para cientos de coffee houses que inundarían Dublín desde entonces. Cadenas como Insomnia Café, Costa Café y Café Sol o locales con más tradición como Bewley´s conviven con pequeños locales como éste Busy Bean Café, que vale tanto para un roto como para un descosido, ofreciendo también sopas, sándwiches y cobijo a todo el que pase por su puesta. Asómate, te quedarás.

En DolceCity Dublin: Busy Bean Café



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viernes, 15 octubre 2010

BONZA PIES: Pasteles de carne australianos en Dublín

por Juan Rodríguez

Cuando uno viene a Dublín tiene una amplia oferta gastronómica, que suele incluir sorpresas inesperadas. Mi último descubrimiento son los pasteles australianos del Ilac Centre.

He aquí un sitio tan pequeñito que si no te fijas, te lo pasas. Se encuentra en un rinconcito del Ilac Centre, reservado, como sin querer llamar la atención. Lamentablemente para las pocas ganas de notoriedad que tiene el local, sirven unas cosas llamadas “Bonza Pies” que son bastante raras de ver en Dublín. Así que, sintiéndolo mucho, tenemos que prestarle toda nuestra atención a esta pequeña cafetería.


Las bonza pies no son otra cosa que pasteles de carne australianos y, como bien dicen ellos en su propio eslogan, son “Seriously Aussie… made in Ireland”. Un pastel de carne podría desentonar en algún sitio pero nunca en Dublín, tan aferrada ella a sus Sheperd´s Pies. La verdad es que las bonza pies son similares a estas últimos, se trata de un hojaldre relleno de carne picada y salsa, que puede llevar cebolla o queso. El pastel es todo un símbolo en Australia y ha llegado a ser denominado como “el plato nacional”, pero aquí necesitaríamos a un australiano para que nos confirme o nos desmienta esta información.


En cualquier caso, aparte de este pastel que te puedes llevar a casa si quieres (es costumbre en los australianos tomarlo mientras se disfruta de un partido de “rugby” –deporte local similar a lo que nosotros entendemos como rugby-), tienes otros atractivos en el local como unos cafés bastante ricos (servidos en tazas descomunales) y un servicio de lo más atento (la chica que nos atendió era un encanto).

La decoración del sitio es 100% “aussie”, con boomerangs colgados de la pantalla de plasma, fotografías con espectaculares vistas de la geografía australiana y, aunque esto puede que no sea muy australiano, unos botes muy chulos y artesanales para el azúcar hechos con palillos pegados entre sí (¡como hacíamos en el cole para nuestras madres!).

En DolceCity Dublin: Bonza Pies



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jueves, 30 septiembre 2010

REFLECTION en Dublín: La cafetería del Dunnes Stores

por Juan Rodríguez

El gran almacén más clásico de Dublín tiene una cafetería en la planta de arriba donde puedes tomar un excelente café y una porción de tarta mientras descansas de tanta compra y tanta bolsa.

Reflection es el nombre que le ha dado Dunnes a su cafetería. Mi novia y yo la llamamos “la cafetería del Dunnes” y dudo mucho que los dublineses se refieran a ella como “Reflection”. Cuestiones semánticas aparte, “la cafetería del Dunnes” ofrece dos atractivos muy importantes de cara a recomendar su visita: en primer lugar, unos desayunos de aúpa. Es verdad que en esta ciudad hay varios y variados locales donde meterse buenos desayunos entre pecho y espalda, pero, ¿hay muchos mejor situados que éste?... lo que nos lleva al segundo atractivo del sitio, su localización. Estar en la planta alta de un gran almacén, Dunnes Stores, proporciona la ventaja definitiva: madrugas, haces tus compras sin que te moleste nadie y, cuando acabes, aún estás a tiempo de subir a desayunar.


Lo que ofrece “Reflection” son cafés por 2 euros. Los habituales que se consumen por aquí: capuccinos, lattes, white coffees y demás; además de otras virguerías como frappucinos, cafés con helado y otros inventos la mar de ricos. Dos euros por un café grande en el centro de la ciudad, créeme, it´s a good deal. Los puedes acompañar, claro está, con una porción de tarta o los pastries de guardia en Dublín: raisins (caracolas), eclairs (pepitos de chocolate), croissants (the same), muffins (magdalenas gordas), etc.


Sirven también comidas y lo llaman “brasserie”, pero no he tenido el gusto de almorzar aquí (los precios de la carta tampoco invitan a ello). Además, tienen una terraza donde puedes perder la sensibilidad gracias a los huracanados vientos irlandeses. No obstante, las vistas de Henry Street son geniales.


Han querido darle a la cafetería un “toque cool” añadiendo modernas “lámparas-bola” y sillas rojas de formas divertidas, pero el sitio no está precisamente a reventar de gente joven y moderna. No en vano Dunnes es la tienda irlandesa de toda la vida. Fundada por Ben Dunnes en 1944 en la ciudad de Cork, Dunnes Stores es una cadena de tiendas 100% irlandesa. Aquí puedes encontrar de todo, desde productos para el hogar a ropa deportiva pasando por regalos para los niños, lencería o tomates para la ensalada.

Anonadado me quedé cuando gente de Málaga me comentó que… ¡allí también tienen Dunnes! Efectivamente, Dunnes Stores también tiene tiendas en España y el Reino Unido.

En DolceCity Dublin: Reflection



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miércoles, 29 septiembre 2010

GRUEL: Las mejores "bangers & mash" de Dublín

por Juan Rodríguez

Local a medio camino entre el clasicismo (por la comida que sirve) y la modernidad (por su decoración, ambiente y funcionamiento), Gruel es una visita más que recomendable para comer bien y barato.

Gruel, que se refiere a una comida muy humilde (y algo sospechosa) a base de hervir cereales o arroz y que se suele asociar a la pobreza, es todo lo contrario de lo que podemos encontrar en el restaurante del mismo nombre. Gruel sirve comida fantástica a precios contenidos, lo que es todo un lujo en estos tiempos. Sin embargo, se trata de uno de estos “nuevos restaurantes” que tanto se llevan. De comida buena y no excesivamente caro, pero con esa manía de prescindir de las cartas o los camareros.


No obstante, la visita merece la pena. En primer lugar, el sitio es bastante chulo, hay un ambiente relajado donde disfrutar de la comida sin los calores o los agobios de otros lugares del centro (Gruel está en Dame Street, bien situado pero ligeramente alejado del “centro centro”). Y, en segundo, aquí sirven unas bangers & mash para quitarse el sombrero, y es en torno a este sencillo plato a partir del cual Gruel se ha creado un nombre en Dublín.


“Bangers & mash”, o salchichas con puré de patatas, es un plato imbatible. No sólo esas salchichas tienen una carne deliciosa, sino que el puré es de los mejores que he probado en Dublín, junto con el de Murrays (en esta ciudad, el puré de patatas es todo un arte). ¿Por qué “bangers” para referirse a las salchichas y no “sausages”? Se dice que en la Segunda Guerra Mundial, los británicos cocinaban salchichas de tan mala calidad que acababan explotando cuando se cocinaban… es decir, hacían “bang!”, de ahí lo de “bangers”.


En Gruel tienen más comida: una pizza excelente, mezclas de ensaladas, roast beef delicioso y tierno servido en un bocata a la vieja usanza… La pena, como decía, es que lo tienes que hacer todo tú, salvo cocinar, claro.

En DolceCity Dublin: Gruel



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jueves, 23 septiembre 2010

CANDY CAFÉ en Dublín: ¡La cafetería que abre hasta tarde!

por Juan Rodríguez

Sopas, bocadillos y algún dulce casero es lo que ofrece ésta cafetería tranquila y acogedora que, sorprendentemente, abre hasta las nueve de la noche… Todo un milagro en Dublín. Aprovechadlo.

El Candy Café es un bonito sitio donde comer algo mientras llueve. Una sopita casera, puede que un café y, para rematar una comida para salir del paso, un sándwich de estos consistentes que sirven en Dublín (a falta de nuestros “bocatas”, ésta gente ha desarrollado sus sándwiches hasta el delirio, a veces es difícil de creer todo lo que pueden meter dentro de uno).


Para equipararlo con algo en España, podríamos decir que el Candy Café es un bar de barrio de los de toda la vida. A ver, entendedme: aquí no hay tragaperras, gambas por el suelo o la parroquia habitual con el palillo en la boca; pero sí es un bar de los de siempre en lo que a comidas se refiere. Rara vez lo escogerás para comer o cenar pero cuando lo haces, vaya, les queda algo bastante apañado.


Una de las mayores virtudes del Candy Café (además de un nombre absolutamente delicioso y unos sándwiches y sopas caseras bastante salvables) es la hora de cierre. Es una de las pocas cafeterías que te puedes encontrar abierta a las nueve de la noche. Y eso, en una ciudad donde a las siete de la tarde está TODO cerrado, es todo un descubrimiento. A veces es conveniente quedar con alguien en un lugar que no sea un pub, aunque sólo sea por variar.



Respecto a la comida, aparte de lo ya mencionado (sándwiches grandes y sabrosos, baps con lo que quieras), es conveniente destacar que aquí sirven ensaladas, porridge casero (que está rico, pero no tanto como el que probé en Avoca Café) y toda la vaina habitual del desayuno irlandés: salchichas, bacon, huevos, alubias... Además, tienen algunas “pastries” (bollos) deslumbrantes, pocas veces he visto muffins tan grandes como las de aquí. El café está bueno, el servicio es rápido y el sitio es tranquilo. No aceptan tarjetas de crédito, así que si entras más te vale llevar suelto.

En DolceCity Dublin: Candy Café



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