jueves, 18 marzo 2010

KOKORO: El mejor sushi de todo Dublín

por Juan Rodríguez

Kokoro prepara, simplemente, los mejores sushis de todo Dublín. Emplazada entre el río Liffey y Henry Street, su local blanco e impoluto ofrece las cajitas de sushi más deliciosas de la ciudad.

El sushi se ha abierto paso en el mundo del mismo modo que la pizza, los kebaps o, a un nivel un poquito menos, la tortilla de patatas. Estandarte de un estilo culinario a partir del cual franquiciar tiendas y locales aquí y allá, en Roma y en Oviedo, en Dublín y en Liverpool. El sushi ha sido la piedra ha partir del cual se han construido Kokoro, uno de los locales que sirve la comida japonesa más rica de todo Dublín. El sushi y las variantes que tienen aquí están, sencillamente, para tirar cohetes.


Los amantes del sushi, por supuesto, son más que bienvenidos en un lugar donde lo bordan. Tienen unas cajitas por menos de 9 euros con sushi, maki (pescado y arroz enrollado en una hoja de alga) y nigiri (albóndiga de arroz cubierta con el pescado) que quitan el sentido. La persona que me atendió en Kokoro (extremadamente amable) me dijo que “se lo quitan de las manos”, que diríamos en España. Y no me extraña.


El asunto en “Kokoro Sushi Bento”, que así es el nombre completo del sitio, funciona de la siguiente manera: entras en su local tan blanco y aseado, coges tu cajita y te vas a casa a comerla. Como ellos mismos dicen en su web, “Kokoro” significa “corazón” y “bento” significa “cajita del almuerzo”, así que no debe extrañarte que allí no tengan mesas o sillas donde comer o cenar. Como en tantos otros locales de Dublín, este es otro sitio de takeaway.


Tienen tofu, “tortilla japonesa”, hosomaki (sushi de rollo fino con el alga hacia fuera) de salmón, aguacate o zanahoria y jengibre, platos con pollo y ternera… Un no parar de gozar. Su comida se prepara en el día (no te comerás nada que sobró ayer), los alimentos que utilizan son grescos y de buena calidad y los dependientes que estaban allí eran japoneses bien entrenados.

En DolceCity Dublin: Kokoro

miércoles, 17 marzo 2010

ST PATRICK´S FESTIVAL: El festival más celebrado de Dublín

por Juan Rodríguez

St. Patrick´s Day es uno de los días más importantes del año para todo irlandés que se precie de serlo. Si encima extiendes el acontecimiento durante cinco días montando un festival, ni te cuento...

Teatro, espectáculos musicales y de baile, actividades en la calle, eventos artísticos… todo esto y mucho más es lo que prepararon en Dublín desde el 12 de marzo hasta el día de hoy, 17 de marzo, para celebrar el “St. Patrick´s Day” o, como lo conocemos en España, San Patricio. El ambiente en las calles es pletórico, Temple Bar vibra más que nunca y todas las casas y establecimientos comerciales añaden un trébol, una bandera o cualquier motivo verde para festejar la fiesta más grande de Irlanda y el feliz sentimiento de ser irlandés. Como irlandés adoptado que soy, yo también saldré a recorrer las calles… con un paraguas, por supuesto.


San Patricio es el santo patrón de Irlanda y el día 17 de marzo es fiesta para todos los irlandeses del mundo
, vivan en Dublín o en Jérez de la Frontera. El desfile que se monta en Dublín es espectacular (en 2006 acudieron más de medio millón de personas), aunque el de Nueva York lo deja casi pequeño, al contar éste con más de dos millones de participantes. Fue en 1996 cuando el gobierno decidió montar un festival en torno al día de San Patricio, como herramienta de márketing para promocionar Irlanda en todo el mundo. El festival pasó de durar tres días a los cinco actuales, con todo tipo de actividades culturales y de ocio para tener a todos los irish contentos (aunque con un par de pintas y un gorrito verde en la cabeza ya tienes al personal animado, la verdad).


La guinda del pastel es, por supuesto, el desfile del día 17, uno de los más conocidos all around the world. Por lo que leo y me cuentan, la cosa promete dejarme ojiplático y no pienso perdérmelo. Aunque lo emiten por RTE 1 (el canal de televisión estatal), quiero presenciar en vivo y en directo a todos esos grupos de teatro callejero, sus versiones de los gigantes y cabezudos, los bailarines y todas las bandas musicales dándole caña a los tambores y a los platillos. Y, si es con una Guinness en la mano, mejor que mejor. Cheers!


En DolceCity Dublin: St Patrick´s Festival

martes, 16 marzo 2010

SAFARI CRAFTS: Decoración africana en Dublín

por Juan Rodríguez

Safari Crafts es una de esas tiendas que ofrece mucho más de lo que parece desde fuera. Decoración con motivos africanos para el hogar, regalos, ropa y todo lo que puedas imaginar.

¡Qué agradable sorpresa de sábado! La cosa fue tal que así: iba paseando con mi novia por Dublín, tras cruzar el Ha´penny Bridge nos pusimos a buscar alguna tienda donde dar una vuelta por Liffey Street, donde ya teníamos fichadas Taste of Emilia, K-OT-IK o Butlers Chocolate Café… y allí estaba ella. Disfrazada con su aparatoso escaparate, ocultándose sin pretenderlo con sus exóticos productos, insertada en la calle como parte de la decoración… cuán errado me hayaba. Safari Crafts es una tienda tan deliciosa que haría batir palmas hasta a un castellano antiguo que se hubiera atrevido a escribir anacronismos del tipo “cuán errado me hayaba”.


El propio nombre lo dice: “Safari” de “cosas africanas” y “Crafts” de “cosas guapas hechas con arte y, mayormente, a mano”. Puede que no sea la descripción más precisa, pero sí es la más clara: aquí encontraras objetos con motivos africanos, ya está. Desde vestidos hasta bongos pasando por puzles, jaboneras o monederos de cuero. Cosa fina, oye. Es entrar en la tienda y, entre el despliegue de productos, el estallido de colores y la música hiper-rítmica que suena, oye, que uno se viene arriba sin pretenderlo, let´s go African!


Esculturas, tableros de ajedrez, máscaras africanas de esas que salen en las películas decorando las casas de la gente rica, escudos, instrumentos musicales, mantas, sábanas, pósters, joyería, mucha joyería, y hasta unas horrendas camisetas de Obama que, sinceramente, quedan horribles allí expuestas. Todo lo demás da gusto verlo.


Ni novia y yo nos quedamos prendados de una cajita de lo que parecía ser marfil que, al abrirla, salía una pequeña serpiente tallada de dentro. Es una de esas cositas que queda de lujo en el salón. No nos fijamos especialmente en la ropa, pero tienen una buena cantidad de vestidos, la mayoría bonitos. No pases por alto esta tienda.

En DolceCity Dublin: Safari Crafts

lunes, 15 marzo 2010

DUNNES STORES FOODHALL: El súper bueno, bonito y barato de Dublín

por Juan Rodríguez

La sección de alimentación que tienen los almacenes Dunnes Stores en Henry Street es una maravilla: precios asequibles con varias gangas (si sabes buscarlas), muchos productos y buena calidad.

Nosotros lo llamamos “el dúnes”. Aunque se pronuncia “Dáns”. Se llama Dunnes Stores y es una de las tiendas más conocidas de Dublín. Es, para hacernos una idea, una especie de El Corte Inglés en pequeñito: su sección de ropa, moda y complementos, su sección de zapatería, su sección de utensilios para el hogar, decoración… y, por supuesto, su sección de alimentación. El supermercado, vaya. El giro en los acontecimientos viene cuando, el mismo día que Guinness celebraba el 250 cumpleaños de su mítica cerveza, Dunnes Stores abría por todo lo alto su nuevo supermercado de la calle Henry Street. Lo llamaron “Foodhall” y, oh boy, do I love it!


El Foodhall no deja de ser una superficie comercial como tantas otras: lácteos, carnes, pescados, repostería, frutas, verduras, etc. Ahora bien, dos cosas diferencian al Foodhall de Dunnes Stores del resto de “foodhalls”: sus precios y su catálogo de productos. Sin ir más lejos, y puesto que estamos en Dublín, hablemos de sus bebidas (je, je).

Su despliegue de vinos es francamente impresionante, con unas baldas donde viene indicado el país de origen de cada uno de ellos, a unos precios más que aceptables. Tienes vinos tintos por menos de 5 euros… y hasta tienen algunos en oferta que no pasan de los 3. Cervezas, claro, tienes para aburrir. Desde la Guinness hasta la Smithwicks (una muy recomendable) pasando por la Bulmers (algo así como la sidra local).


Algo parecido pasa con su sección de repostería, una absoluta maravilla con unos precios demenciales. No dudéis en pasaros por aquí si no estáis a régimen. Si lo estáis, huid. Por lo demás, destacaré sus secciones de lácteos y frutas y verdudas, bastante variada y completita… aunque si sales a la próxima Moore Street te saldrá la fruta bastante más barata.


En DolceCity Dublin: Dunnes Stores Foodhall

viernes, 5 marzo 2010

EVOLUTION: Los regales más originales y bonitos de Dublín

por Juan Rodríguez

He aquí una de esas tiendas donde tienen "los regalos más originales". En el caso de Evolution, ¡es de verdad! Despertadores con forma de robot, maletines con la imagen de Marilyn, velas de corazón...

Evolution, como su propio nombre indica, supone un paso adelante en lo que a tiendas de regalos se refiere. Las camisetas con dibujitos graciosos y juegos de palabras están bien, pero… ¿por qué no probar con algo nuevo y estiloso? Evolution, una tiendecita de lo más mona a medio camino del Penneys de O´Connell Street y Henry Street, ofrece regalos preciosos para ellas, para ellos y para todo bicho viviente.


Aquí hay de todo: espejos colgantes, letras hechas con bolsitas de trapo, joyería, velas con forma de ángel, xilófonos, sillitas para niños, tazas con caras sonrientes, imanes para la nevera, despertadores con forma de Transformers y un largo etcétera de productos locos y maravillosos. Pese a la locura imperante, hay cierto refinamiento y elegancia en las estanterías de esta tienda. Os contaré cuáles fueron mis compras: un llavero con un muñequito con forma de pirata hecho a mano (es cabezón y graciosete), una vela con forma de corazón (sí, qué pasa) y un monedero adorable con forma de calcetín enano. ¡Anda que no queda gracioso en el mercado sacar un calcetín de bebé para pagar los filetes de caballa!


Me quedé con las ganas de llevarme esos letreros que tienen para las casa (cocina, baño, ducha…), uno de esos álbumes de fotos absolutamente amazing que parecen tallados directamente de un árbol, sus harras de colores, alguno de sus cuadros de Marilyn Monroe o, por qué no, algún bolso o fular para mi hermana.


Aparte del gozo que supone comprar regalos originales “just for the shake of it”, que sepáis que la compañía practica los “principios budistas”, es decir, que nada de lo que venden “ha sido hecho a costa de la salud, la felicidad o el bienestar de ningún ser humano”. Otro motivo más para dejarte los cuartos en la tienda, si es que lo necesitabas…

En DolceCity Dublin: Evolution

jueves, 4 marzo 2010

BRAMBLES: Platos, tartas y cafés en un centro comercial de Dublín

por Juan Rodríguez

Una cafetería pero también un restaurante. Un local único pero ubicado en la planta baja de un centro comercial. Una maravilla de comida pero que no te arruina del todo... Brambles lo tiene casi todo.

Una savoury potato cake acompañada de dos ensaladas a elegir (primera elección: brócoli y queso feta; segunda elección: pasta y sun-dried tomatoes), un café late y un ambiente fenomenal por 13 euros. ¿Barato? No. ¿Aceptable? ¡Aceptabilísimo! Sobre todo si la combinación antes mencionada se disfruta en Brambles, mi último descubrimiento en Dublín y uno de mis sitios favoritos desde ya.


Brambles (zarzas o zarzamoras) tiene una decoración curiosa, un menú intrigante y unos platos deliciosos. Empecemos por la decoración: sillas moradas y amarillas, algunas bolas colgantes del techo que quedarían mejor en “Saturday Night Fever” y una presentación de platos que no pasan de la corrección. El restaurante-cafetería está en la planta baja de uno de los centros comerciales más visitados de la ciudad, Jervis, y no disimula su propósito de funcionalidad. Aquí se trata de servir platos, servirlos rápidos y servirlos bien… para todos esos compradores que, terminada la jornada, desean rematarla con una tarta y un café, una ensalada o, directamente, la cena (en Dublín a partir de las seis empieza a cenar hasta el apuntador).


Sigamos por su menú: decía que era intrigante porque tú entras allí y te topas con un mostrador de cristal en el que se enseñan algunos de los platos que sirven (como en las pastelerías-delicatessen Mallorca de Madrid, por ejemplo) y eliges. De repente, la camarera te dice que eligas dos ensaladas para completar el plato. Y te lanzas de cabeza: ensaladas de noodles, de queso, de cuscús, etc. para acompañar empanadas de salmón, smoked chiken pancake, pasteles de berenjena, chicken roulades (algo así como un rollito de pollo, espinacas, piñones y queso) y otras delicias no habituales en los restaurantes dublineses de precio medio.

Repito, para concluir, que los platos están riquísimos. Además, los cafés estaban de lujo (late y capuccino) y aún tengo por descubrir las tartas. Dadme tiempo, que la pareja que se sentó a nuestro lado se estaba zampando una de café que tenía una pinta…

En DolceCity Dublin: Brambles

viernes, 26 febrero 2010

K-OT-IK: La ropa más original en el centro de Dublín

por Juan Rodríguez

K-OT-IK es la tienda que elegiría Caótica Ana... si le gustara también el caos en el vestir. A saber: camisetas pop, vestidos pseudo-vintage y unos fulares epatantes (sí, he dicho "epatantes").

A mediados de la segunda temporada de “Friends”, Joey se mudó de piso y decoró su nuevo hogar de forma extravagante y loca. Siempre recordaré lo que dijo Ross sobre la peculiar mesa que tenía Joey en su salón, que imitaba la forma de un animal: “¿Es un tigre, es una mesa? No tiene término medio”. Lo mismo podríamos decir de la ropa y accesorios que venden en K-OT-IK: “no tienen término medio”.


Su ropa es extravagante, divertida y con un toque muy personal. Vamos, que hace honor al propio nombre de la tienda (“chaotic” –caótica). Empecemos por sus camisetas, bastante chulas para regalar y, por qué no, también para ponerte “on a daily basis”, que se dice por aquí. Los estampados de las mismas reproducen logotipos de conocidas bandas de rock (¡arriba The Doors!), iconos de la cultura pop (lo mismo te cascan una de Super Mario Bros. que una de “El Padrino”) o campañas de publicidad deformadas, con ese giro cómico que tanto nos gusta.

También tienen diseños originales que no tienen en las típicas tiendas de regalo o, al menos, yo no las he visto en otros sitios anteriormente.


Sigamos con su ropa para chicas: tienen vestidos con capucha (Oh My God!), camisetas con estampados chillones, fulares ídem… La contención no es la norma de la casa en K-OT-IK. Mención aparte se merecen sus “bolsos para hombres” (volviendo a Joey Tribbiani): sí, son las típicas messenger bags de toda la vida para llevar el portátil o lo que gustes (todas vienen forradas con mil bolsillos y cremalleras), pero tienen unos colores y unos diseños tan coloridos que –como mínimo- te ganarás un “qué original, ¿no?”

No te voy a mentir, algunas de las prendas que venden son un poquito “over the top”, pero ya dije que es un sitio atrevido. Si quieres seguir vistiendo tu ropa aburrida de siempre, tú mismo…

P.D. La chica de la caja es majísima.

En DolceCity Dublin: K-OT-IK

miércoles, 24 febrero 2010

LEO BURDOCK: Las mejores fish & chips de Dublín

por Juan Rodríguez

Si quieres un sitio con solera en Dublín, pocos hay mejores que Leo Burdock. Olvídate de las pintas de Guinness y los guisos de patatas, aquí sirven fish and chips deliciosas, sin trampa ni cartón.

Ah… las fish & chips, qué gran invento. Como diría mi novia “rápidas, sabrosas y baratas”. Vale, al principio las ves y dices… ¿un cucurucho con patatas y un pescado rebozado? ¿Es eso algo que voluntariamente eligen las personas para comer? Bueno, pues sí. Y hay locales donde lo preparan con un cuidado y un arte que convierten el acto de comer unas patatas con pescado en una auténtica experiencia culinaria. El mejor de dichos locales se llama Leo Burdock (hay cierto debate sobre si es “Burdock” o “Burdock´s”, pero en la fachada de su local no viene con apóstrofe, así que…).


El pescado en cuestión es el “haddock”, es decir, abadejo. ¿¿Abadejo?? Sí, hombre, el bacalao de toda la vida. Lo rebozan sin una gota de grasa o aceite, y las patatas son gorditas y están cortadas que da gusto verlas (aunque más comerlas, desde luego). El problema en el local que hay frente a la Christchurch Cathedral es que no puedes comer dentro, sólo puedes hacer tu pedido y llevártelo a otra parte para degustarlo. No problema, cerca de la catedral hay varios bancos donde puedes dar buena cuenta de tu almuerzo.


En lo que se refiere al aliño, por favor, respetemos las tradiciones. Nada de embadurnar aquello con mayonesa o kétchup, la norma obliga a dejar que el dependiente te rocíe las fish and chips con una buena dosis de “salt & vinegar”. Sí, ya sé que unas patatas fritas con vinagre chocan un poco al principio, pero están realmente buenas. Aquí sirven PATATAS con mayúsculas, están deliciosas.

Leo Burdock nació en 1913 y es toda una institución de Dublín, como lo pueden ser sus librerías, Molly Malone o sus autobuses de dos plantas azules y amarillos (Hollywood, ¿para cuándo una película sobre estos autobuses y no los ingleses?). Se dice que Tom Cruise y Liam Neeson han sido vistos en el local alguna vez a la espera de su pescado con patatas, pero claro, esto es como el Yeti, que cuando quieres verlo ya no está allí…

En DolceCity Dublin: Leo Burdock

lunes, 22 febrero 2010

YO! SUSHI: Cena divertida en el centro de Dublín

por Juan Rodríguez

Yo! Sushi, la cadena de restaurantes que se extiende por el Reino Unido de forma imparable, ofrece comida buena en raciones pequeñitas... en esa divertida cinta transportadora que no deja de moverse.

Yo! Sushi es uno de esos sitios que triunfan, sobre todo, en las reuniones de amigos. Sin duda, es un lugar para ir a comer en grupo… por aquello de que se reparte el pago y se puede probar un poquito de todo, y aquí tienen mucho: sashimi, tempura, sopa miso, salmón teriyaki, etc. Si ese es tu plan para una noche en Dublín (pero no muy tarde, que cierran a las once), métete en cualquiera de sus establecimientos. El que queda más cerca del centro es el de Clarendon Street, a muy poquitos metros de Grafton Street, la vía comercial más transitada de la ciudad.


Yo! Sushi se precia de servir más de 90 platos japoneses, entre ellos, por supuesto, sushi (si se llamara Yo! Sushi y sirviera calamares a la romana sería un poco raro, ¿no?). El sitio está muy alegremente decorado, es muy “japo-pop” (entiéndase esta libertad literaria como una mezcla de colores vivos, bancadas blancas, pantallas de plasma y gatos que saludan con la mano).


Los platos varían de precio según el color del mismo (por orden de más barato a más caro son: verde, azul, morado, naranja, rosa y gris) y se cogen de una cinta transportadora que recorre todas las mesas. ¿Ves un plato con buena pinta pasando a tu lado? ¡Échale el lazo y a comer!


La calidad de la comida es buena, si bien los platos son bastante escasitos. Parece muy barato… hasta que te pones a recontar los platos y caes en la cuenta de que de barato nada. Eso sí, es un local divertido por el mecanismo de la cena (lo de llamar al camarero pulsando un botón, rellenarte el agua de tu propio grifo, etc.) y tienen postres sorprendentemente deliciosos, ojo a esa tarta de mango.

En DolceCity Dublin: Yo! Sushi

viernes, 19 febrero 2010

CHARMING NOODLES: Los mejores noodles y los más baratos de Dublín

por Juan Rodríguez

Charming Noodles basa su atractivo en dos conceptos: noodles-baratos. Tan sencillo como atractivo: fuentes eternas de noodles con carnes y mariscos, sopas deliciosas y "starters" para complementar.

Seamos sinceros: Charming Noodles no es un sitio elegante, refinado, cool y/o moderno. Tampoco es que la comida que sirven se merezca estar en la Guía Michelín. “Entonces, redactor, ¿por qué nos lo recomiendas?” Pues por una razón muy sencilla: es uno de los sitios donde mejor se come de todo Dublín. Sus raciones son gigantes, la comida está bien cocinada y el trato es amabilísimo. Además, puedes pedir la comida para llevar. Si quieres algo más sofisticado o elitista, busca en otra ventanilla.


Sí, en Charming Noodles sirven noodles… y, sí, son realmente encantadores. Voy como mínimo una vez por semana y aún no he probado ni una décima parte de todo lo que tienen en su carta. Aparte de sus mil y una combinaciones de noodles (hervidos, fritos o a la plancha) con gambas, pollo, ternera, curry, mariscos y vegetales, tienen unas sopas espectaculares a precios espectacularmente ridículos.

Pero no sólo los noodles y las sopas son baratos, la mayor parte de su carta es accesible para todos los bolsillos. Para haceros una idea: un plato (descomunal) de noodles con salsa de “tomato & basil” te sale por 7´50 euros. Dicho plato da para alimentar a dos personas (palabra de un tipo hambriento y experimentado).

Si aún te queda hambre, ¿por qué no acompañarlo con una sopa de maíz y pollo por menos de 3 euros? Te recomendaría algún postre para rematar, pero nunca los he probado. Porque no hacen falta. Aquí lo que importa es la sopa de noodles (un bol enorme con sopa, noodles y los extras que pidas), el chow mein, etc. Además, tienen platos para vegetarianos y sin gluten para todos aquellos que lo deseen. En Parnell Street, a su misma altura, hay muchos más restaurantes especializados en comida china. No te pierdas y elige este.

En DolceCity Dublin:
Charming Noodles
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