viernes, 30 diciembre 2016

BLUESMAN: El cocktail-bar del hotel Palace de Barcelona se renueva con música en directo

por Ariadna Alcañiz

El histórico Scotch Bar del hotel Palace es ahora el Bluesman, que mantiene su espíritu escocés y exclusivo mientras que introduce sesiones de música en directo a ritmo de jazz, blues y soul.

El hotel Palace de Barcelona lleva desde 1919 siendo un punto de encuentro para la élite de aquí y de fuera que desea sentirse rodeada de lujo y de glamour. Para ello, cuenta con distintos espacios, como su famoso scotch bar que ha sido transformado recientemente en el Bluesman, cogiendo el nombre del cuadro que preside el espacio. Se trata de una obra de Ronnie Wood, guitarrista de los Rolling Stones, quien lo regaló al Palace y que ahora ha servido de punta de lanza de esta transformación.

El ambiente sigue respirando una atmósfera cálida y acogedora de acento escocés, aunque ahora se ha reforzado esta influencia en base a una nueva iluminación, las maderas nobles y las tonalidades marrones y beige dominantes, que nos remiten asimismo al espíritu de la Belle Epoque. El espacio se concibe como un salón con un pequeño escenario, donde reina una atmósfera de privacidad y prestigio, y que se acompaña de una cava de puros contigua, donde disfrutar de los mejores cigarros con discreción e intimidad.

Además de los puros, en Bluesman también se puede degustar una impecable selección de cocktails clásicos que conviven con otros de creación personal para los paladares más atrevidos y que se pueden acompañar de delicatesen culinarias de influencia internacional. Para amenizar las veladas de los jueves, viernes y sábados, el Bluesman presenta una programación de conciertos de jazz, blues y soul. Por ejemplo, hoy viernes 30 subirá al escenario Alba Cayuela Band mientras que mañana, noche de Fin de Año, la banda será Reckless, a quien tuve el placer de escuchar y que me conquistó con sus ritmos blues.

En DolceCity Barcelona: Palace


martes, 8 noviembre 2016

Top 10 de ideas y lugares para resguardarse del frío este otoño en Barcelona

por Ariadna Alcañiz

Ha llegado el frío a Barcelona. Para hacerlo más llevadero, hoy os traigo 10 planes para estar calentito, al abrigo de un buen café, buena compañía o del mejor arte. Ahora sí, ¡bienvenido otoño!

1. Una tarde en Espai de Gats

El calor que dan las mascotas es único. Y aunque los gatos no son famosos por su cercanía, si te animas a visitar esta cafetería de gatos en Gracia podrás conocer bonitos felinos con los que jugar y… en el mejor de los casos, adoptar, pues este es el principal objetivo del proyecto: Ayudar a los gatitos a encontrar un nuevo hogar.

2. Visitar una exposición

Aunque en cuestiones de arte Barcelona no es Londres ni Madrid, últimamente nos llegan propuestas bien interesantes que nos pueden ayudar a pasar un rato a resguardo mientras mimamos el alma. ¿Algunas opciones? Pues, por ejemplo, la exposición de fotografía de la alemana Marianne Breslauer en el MNAC –inédita en Barcelona-; la de escultura de Oteiza en La Pedrera; la selección de obras maestras del Thyssen ahora expuestas en Caixaforum y “Cubismo y Guerra: El cristal en la llama” en el Museu Picasso, con obras cubistas de Picasso, Juan Gris, Diego Rivera y Matisse, entre otros, llegadas de todo el mundo.

3. Caelum

Cuando llega el frío, siempre me viene a la cabeza esta encantadora cafetería del Gótico donde disfrutar de los dulces traídos de conventos y monasterios en un ambiente idílico. Es cruzar su puerta y dejar atrás el bullicio de Barcelona para entregarte al hedonismo gastronómico de sus dulces, quesos, peladillas, bombones y licores artesanos que te hacen tocar el cielo en la Tierra.

4. Un taller de costura de Lantoki

Otra opción para distraerse en otoño y no pasar frío es apuntarse a realizar algún taller de manualidades donde aprender, divertirte y, además, estar protegido de las inclemencias meteorológicas. Si te gusta la moda y la creatividad, una buena opción puede ser mirar los talleres que puntualmente ofrecen en este coworking y tienda de moda de proximidad ubicada en el Raval. Puedes aprender nuevas técnicas de costura, además de inspirarte con el talento que se respira por todos sus rincones.

5. Una cena en Thai Barcelona

Para entrar en calor, ¿qué mejor que un poco de picante? Este restaurante tailandés es un referente en cocina oriental en Barcelona y aquí podrás disfrutar de una auténtica comida thai, con platos bien picantes que te harán olvidarte del frío de golpe. Además, su lujoso y cálido interiorismo también contribuirá a que te relajes y entres en calor. Infalible.

6. Jazz en Café Vienés

Visitar el lujoso hotel Casa Fuster siempre es una buena idea. Pero cuando llega el frío, su acogedor Café Vienés se convierte en su mejor carta de presentación gracias a sus comodísimos sofás, su cálida iluminación y sus conciertos de jazz de los jueves por la noche donde estar a gusto, al abrigo de la buena música y de un marco modernista incomparable.  

7. Culturizarte en la biblioteca

Audrey Hepburn en “Desayuno con diamantes” visitaba la biblioteca pública de Nueva York a petición del coprotagonista George Peppard. Una actividad que a día de hoy parece casi extinta, con toda la información que tenemos al alcance de la pantalla gracias a Internet. Pero para las mañanas o tardes de frío, un buen plan puede ser culturizarse gracias a la red de bibliotecas públicas que tiene Barcelona. En cada barrio suele haber centros públicos donde tomar prestado libros de distintos géneros y, luego, hay bibliotecas especializadas como la Arús, en el Paseo de San Juan, que me encanta por albergar una Estatua de la Libertad original.

8. Un té en Artte

Las infusiones son bebidas para la época de frío. Y si deseas tomártelo en un ambiente contemporáneo y de diseño, Artte es tu dirección. En este multiespacio que también funciona como restaurante presenta una amplia carta de tés e infusiones, además de cocktails y cafés, entre los que elegir para pasar una tarde bien agradable.

9. Un tratamiento de belleza

Siempre es buen momento para regalarse una sesión de mimos, pero con el frío todavía apetece más gracias. Tanto si se trata de hacerte un tratamiento de belleza en casa con cosméticos naturales como los de Paquita d’Ors o bien prefieres ir a disfrutar de un facial experto en un centro de diseño como The Beautery, el otoño es época de darse un plus de mimos para que la piel no acuse el cambio brusco de temperaturas y luzca en su mejor forma.

10. Un buen cocktail en el Negroni

Los tés son bebidas para el frío, pero las copas de alta graduación también. Con ellas, es fácil entrar en calor rápidamente, como bien saben los rusos. Esta coctelería del Raval es mi favorita en Barcelona por muchos motivos y es a partir de otoño cuando toma más protagonismo que nunca pues se convierte en sitio de reunión para muchos autóctonos que vienen aquí a disfrutar de sus excelentes cocktails y fantástico ambiente.

En DolceCity Barcelona: Espai de Gats, MNAC, Caelum, Lantoki, Thai Barcelona, Casa Fuster, Artte, The Beautery, Negroni

viernes, 9 septiembre 2016

LA CONFITERIA: Un bar ubicado en una antigua pastelería del Paralelo de Barcelona

por Ariadna Alcañiz

Con su bonito exterior e interior modernistas, este singular bar con encanto del Paral•lel es un refugio de buen gusto en una zona de dudosa reputación. De día o de noche, La Confitería es una buena o

La avenida del Paralelo vivió su época dorada desde finales del siglo XIX a inicios del XX, cuando se abrieron las puertas de diferentes teatros y el género de variedades triunfaba con vedettes que ayudaron a romper tapujos y abrir conciencias. Hace tres años, el CCCB presentó una muestra que, precisamente, explicaba toda esta evolución y aunque a día de hoy poco queda de todo aquello, todavía permanecen resquicios de ese pasado esplendoroso. Tal vez, La Confitería, que nos ocupa hoy, es uno de los mejores legados de aquella época pues brilla con luz propia desde 1912 en una zona algo degradada actualmente, aunque el consistorio se esfuerza en revitalizarla.

Situada muy cerca de avenida del Paralelo, La Confitería llama la atención, de entrada, por la maravillosa fachada modernista original, acristalada, que permite ver el interior. El letrero antiguo y los pórticos de madera ya te hacen retroceder en el tiempo y, una vez cruzas la puerta, el interior te embriaga con su atmósfera añeja pues se mantienen muchos elementos originales, como la barra y las estanterías detrás del que fuera mostrador. El nombre del bar se debe al antiguo negocio que ocupaba el espacio, una pastelería, pero ahora la actividad se reduce a las copas -incluso cocktails-, el aperitivo y las tapas sencillas para picar, pues este es un bar sin pretensiones que, eso sí, presume de una localización privilegiada.

Tal vez por ello los precios son algo más altos que en otros bares vecinos de la zona, pero también el continente es más especial. Yo he ido en varias ocasiones a La Confitería: de tarde, para tomar algo y ponerme al día con una amiga; de noche, con motivo de un concierto de un conocido; y hasta de mediodía, pues también abren para el aperitivo. De hecho, los domingos a la hora del vermut suelen organizar actuaciones de música en vivo en la sala del final del local, que antes servía de almacén a la pastelería original, por lo que puede ser un buen momento para rendirle visita.

En DolceCity Barcelona: La Confitería

viernes, 2 septiembre 2016

EL JARDÍ: Un agradable café con una estupenda terraza en el centro de Barcelona

por Ariadna Alcañiz

Escondida en los jardines del antiguo Hospital de la Santa Creu, un bello ejemplo de gótico catalán, encontramos esta agradable terraza que seduce por la tranquilidad que se respira en el ambiente.

Este pasado agosto descubrí la nueva versión de El Jardí, el bar que se ubicaba en una esquina de los jardines del antiguo Hospital de la Santa Creu, en pleno Raval, con acceso desde la calle Hospital y ahora sede de equipamientos culturales como la Biblioteca de Catalunya y centros de educación. Y me prometí que no lo iba a sacar en DolceCity para no masificarlo pues, gracias a su terraza, se trata de un auténtico oasis en pleno centro de la ciudad. Pero, queridos lectores, sois mi debilidad, y aquí estoy relatando las bondades de este paraíso urbano sin demasiadas pretensiones pero que supone un soplo de aire fresco en el mapa terracero de Barcelona.

Porque aquí no estamos hablando de ninguna terraza de hotel a la última moda que parece ser el modelo reinante en la ciudad en los últimos tiempos. Al contrario, El Jardí aprovecha la ambientación con historia de este rincón singular de Barcelona, con uno de los edificios que mejor ejemplifican el gótico catalán en arquitectura. Me refiero al Hospital de la Santa Creu, cuya construcción se inició en el siglo XV y hasta bien entrado el siglo XX fue el gran hospital de Barcelona, cuyo relevo protagonizó el Hospital de Sant Pau en 1929. Con este decorado exterior, ahora El Jardí ya no ocupa una esquina, sino que se ha trasladado a una zona todavía más privada, que juega con la disposición original para distribuir las mesas al aire libre y cubiertas. Así, presenta una agradable terraza con bancos y mesas bajas, mientras que también hay posibilidad de sentarse en una mesa clásica para los que deseen aposentarse mejor. Opciones para todos, pero siempre en un marco idílico.

Lo que más me gustó, además de la atmósfera, es que siendo pleno agosto, en una tarde de entre semana, pudimos encontrar sitio con facilidad y eso que íbamos con un cochecito de bebé, que ocupa su espacio. No hubo ningún problema y con lo masificada que está Barcelona, esto es un lujo que vale la pena destacar. Eso sí, no esperéis demasiadas sofisticaciones pues El Jardí ejerce ahora más de bar que de restaurante y se me antoja más un sitio para pasar la tarde que no para celebrar una gran velada. Para beber, destacar la caña, bien tirada, que ya sabemos que no siempre abunda en Barcelona. Para comer, ofrecen opciones como nachos y tapas sencillas que yo no me he animado a probar, pero que pueden salvar de un aprieto en caso de urgencia. En definitiva, un oasis muy recomendable, Pero, shhhhh!, ¡guardadme el secreto!

En DolceCity Barcelona: El Jardí

jueves, 1 septiembre 2016

ESPAI DE GATS: La primera cafetería de gatos de Barcelona está en Gracia

por Ariadna Alcañiz

Ya no hace falta ir a Tokio para tomar algo rodeado de gatos. En este bar puedes conocer bellos felinos y adoptarlos pues este es el objetivo principal de este singular e inspirador proyecto

Ya estamos de vuelta. Y lo hacemos con unos de los locales que nos quedó pendiente de reseñar antes del break de agosto: Espai de Gats, la primera cafetería de gatos de Barcelona. Un proyecto singular ubicado en Gracia que toma su inspiración en los populares cat cafes de Japón, donde uno puede tomar algo en un local donde los gatos campan a sus anchas, puedes jugar con ellos y, por supuesto, hasta encariñarte. De hecho, este Espai de Gats tiene como uno de sus objetivos principales el fomentar la adopción de estas mascotas felinas y lo ponen fácil en el sentido que puedes gestionar toda la documentación necesaria para ello allí mismo, aunque hay que pasar una entrevista previa para asegurar que los gatos van a un hogar donde les pueden cuidar bien.

Y la verdad es que viendo a los preciosos gatitos que ronronean por el local es muy fácil enamorarse de alguno y no querer abandonarlo jamás. De hecho, me pongo triste al pensar en la suerte que han vivido muchos de ellos; por eso, este proyecto es tan bonito y merece nuestra atención pues fomentan la adopción de mascotas mientras les dan un hogar y los cuidan con todo el cariño.

Para acceder a Espai de Gats, se recomienda reserva previa por cuestiones de aforo pues el local no es demasiado grande y hay que respetar el espacio libre necesario para que los gatos estén a gusto. Se puede hacer por e-mail o desde la página de Facebook oficial de Espai de Gats. Para ir, lógicamente, no es necesario querer adoptar, pues puedes disfrutar de la compañía de Dixie, Clooney, Pavarotti y demás bellezas felinas de Espai de Gats con solo una visita. Por eso, es un local de visita obligada para todos los amantes de los gatos, que son muchos, y también de los animales en general. Para ellos, una opción es darse de alta en el club de Espai de Gats, aunque también hay opción de pagar solo por la entrada para los visitantes más esporádicos.

En DolceCity Barcelona: Espai de Gats

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