SILENSI: Moda de autor y otras tentaciones en Barcelona
por Ariadna AlcañizUn pequeño y selectivo grupo de diseñadores de moda locales comparten este personal espacio con productos bien elegidos de otros países: Desde jabones artesanos hasta agendas de viajes.
Gracias la recomendación de una amiga descubrí este pequeño espacio cerca de Gal.la Placídia al que, sin duda, se debe ir a propósito pues se halla en una calle algo oscura y poco transitada del barrio de Gracia. De hecho, había intentado acercarme en otras ocasiones anteriores sin éxito hasta que la semana pasada, por fin, encontré el camino. Se trata de una tienda muy personal que refleja el bagaje cultural e intereses de su propietario, vinculado a la escena de la moda de Barcelona desde hace años. Por eso aquí encontraréis las propuestas de algunos de los creadores que justo la semana pasada presentaban sus colecciones para el próximo otoño-invierno en la Pasarela 080, entre otros productos exclusivos.

Por ejemplo, cuando visité la tienda encontré una buena representación del trabajo de Miriam Ponsa, cuyo dominio del punto se hace evidente en prendas de compleja estructura que miran hacia el pasado en cuanto a técnicas de costura. El negro es su color fetiche, como lo es el de Silensi, pues abundan las prendas en esta tonalidad en un estilo sobrio, rico en detalles, que no juega con las primeras impresiones sino que seduce tras una mirada reposada y atenta. Acompañan a Ponsa otros nombres de la escena local, como Yiorgos Eleftheriades quien propone para hombre y mujer una moda urbana que respira una elegancia contemporánea muy atractiva no exenta de cierto riesgo. Y es que lo que ofrece Silensi es moda de autor, ajena a las tendencias del mercado y dirigida a un público connaisseur que sabe valorarlo.

Porque los precios que se manejan no son aptos para todos los bolsillos aunque sí justificados por el trabajo y la calidad que hay detrás de cada modelo. A destacar también, el burro de moda vintage con pocas prendas aunque muy bien escogidas, la mayoría de gran firma. Todo aquí es de primer nivel, al igual que el resto de productos que integran la oferta pues más que una tienda de ropa Silensi responde a la idea de concept-store, donde encontrar aparte de moda y complementos, artículos para el hogar y productos de belleza, entre otros, todos siguiendo la línea impuesta por el responsable del proyecto.

Si visitáis la tienda tal vez no os dé para un vestido pero sí para alguno de los productos que escoltan armoniosamente a las prendas de ropa. Expuestos en unas bonitas estanterías de madera que sirven también como decoración encontraréis tentaciones como los jabones artesanales de Cousu de fil blanc, 100% vegetales y elaborados en Francia, los selectos perfumes de Biehl que vienen de Alemania o la línea de marroquinería de la marca holandesa Wim Mutsaers. Nombres escogidos por su calidad por el responsable de la tienda quien, con Silensi, reivindica un consumo más responsable donde comprar menos pero “mejor”.
En DolceCity Barcelona: Silensi










En la última edición del Festivalet –un éxito absoluto a juzgar por el nº de visitas y por ventas- pude conocer de primera mano el trabajo de Iriarte Iriarte, una marca de bolsos made in Barcelona que empezó con una tienda-taller en el Born. Ahora ha dado un paso más en su aventura y ha abierto otro local más en el mismo barrio de la Ribera aunque, aquí, compartido con la diseñadora de bisutería de Après Ski. Ella también tenía su stand en el Festivalet y no hay duda de que son dos marcas, y estilos, que se complementan porque comparten un savoir-faire artesanal y un discurso propio en el universo de los complementos femeninos.

Aunque seguro que la mayoría ya os habéis lanzado a la búsqueda de la mejor ganga he pensado que tal vez mi experiencia os podría servir para detectar dónde hay las mejores ofertas en estos momentos y dónde es mejor, tal vez, esperar. Reconozco que yo el sábado obvié imperio Inditex y demás cadenas de fast-fashion para acercarme al Born donde quería descubrir la tienda de 
¡Qué alegría! Eso es lo que pensé el sábado cuando, determinada a conocer de una vez por todas la nueva tienda que Dolores Promesas ha abierto en Barcelona, me encontré con una bonita falda que había visto dos meses antes en Madrid. En aquella ocasión el precio me echó para atrás pero con un 40% de descuento ya no sentía remordimientos al comprarla. Fue mi segunda adquisición de rebajas pero, sin duda, la que más ilusión me hizo. Primero, porque por fin disponemos en Barcelona de una tienda propia de Dolores Promesas –ya era hora- y segundo porque me encanta que aunque solo lleven un mes abierto hayan empezado con generosas rebajas.







