viernes, 11 mayo 2012

OCAÑA: El nuevo sitio de moda en la Plaza Reial de Barcelona

por Ariadna Alcañiz

Un ambicioso proyecto de iniciativa privada que promete cambiar la fisonomía de la Plaza Reial para siempre. Más de 1000 m2 que incluyen un café, un restaurante, una coctelería y un club.

Me sonrojo al reconocerlo en voz alta pero antes de descubrir el lugar que nos ocupa hoy no tenía constancia de quién era José Perez Ocaña. Un artista sevillano afincado aquí que en la década de los 70 se erigió en icono de la Barcelona más canalla y transgresora, reivindicando su homosexualidad abiertamente –por lo que fue encarcelado- y vecino de la Plaza Reial y de las Ramblas, donde exhibía sin pudor todo su carisma. Por todo lo que representa este personaje libre y subversivo ahora se le rinde homenaje con un espectacular local de 1.200 m2 en su querida Plaza Reial. Junto con el hotel DO que os presentábamos hace poco, el Ocaña está destinado a convertirse en uno de los motores de esta zona degradada durante años que ahora vive una segunda juventud.

Fui hace una semana a investigar y pude ver cómo, de momento, solo está abierto al público una parte empezando por el majestuoso café: un amplio y cálido escenario sin tabiques, de altos techos y lujosa iluminación –hay unas enormes lámparas de araña con ¡velas!-, con un cuidado mobiliario con mullidos sillones combinados con otras mesas más sencillas en un conjunto de lo más estimulante para la vista y que, sin duda, llama la atención. Se nota el empeño de los propietarios, la familia Laguna, en cuidar todos los detalles para conseguir el local de sus sueños. Ocho años de obras se han necesitado para acondicionar el edificio en un proceso donde Joaquima Laguna ha sido clave a la hora de encontrar muebles antiguos y especiales que dan una personalidad única al espacio.


También, desde mediados de abril, está abierto el club, mientras que ni el restaurante ni la coctelería que llevará el nombre de Apotheke funcionan todavía. De hecho, en mi visita me quedé sorprendida de lo faraónico del proyecto y de cuánto quedaba todavía por hacer –o eso parecía- pues en el camino hacia los servicios –original su disposición, sin duda- te encontrabas con salas oscuras y espacios a los que yo no supe asignar su futura función. En cuanto al café, una larga carta de opciones dirigidas tanto al público local como extranjero, tanto en bebidas como en tapas más o menos elaboradas. Yo me atreví a pedir una copa de vino blanco confiada que en un sitio de este nivel no me arrepentiría de la decisión. Y, oh sorpresa, aunque el riesling era bueno no estaba a la temperatura adecuada para servirse –no estaba suficientemente frío ni de lejos-, una falta grave que sumada a la cara de pocos amigos del camarero hizo que el resplandor del decorado bajara de intensidad. Una pena aunque seguro que con más tiempo de rodaje van puliendo poco a poco estos pequeños flecos. Confiamos en ello.

En DolceCity Barcelona: Ocaña

viernes, 4 mayo 2012

APOLO DINER: Fast-food deluxe y música en vivo en Barcelona

por Ariadna Alcañiz

Al lado de la Sala Apolo encontramos este restaurante de los mismos responsables donde se apuesta por comida rápida de autor en un ambiente informal. La música en directo es otro de sus reclamos.

Hace unos meses, en noviembre, los responsables de la Sala Apolo, referente indiscutible de la escena musical barcelonesa, sorprendieron a propios y extraños con la inauguración del restaurante Apolo Diner (La Mala Reputació). Situado al lado de la mítica sala de conciertos, en sentido contrario a Paral.lel, llenaba un hueco en la zona pues no abundan los locales dirigidos a un público joven y cosmopolita a pesar de contar con la influencia directa del Apolo. Por eso, aunque a priori la noticia chocó por revelar una nueva cara de este nombre asociado a la escena noctámbula, lo cierto es que se recibió con entusiasmo pues, por fin, había una alternativa de calidad en la zona.


Yo misma lo tenía pendiente desde hace tiempo pero no fue hasta la semana pasada que, invitada, pude conocer el Apolo Diner en primera persona. Y la verdad es que me gustó, presenta una fórmula que es difícil de batir. De entrada, el local tiene mucho rollo con una insinuante luz roja, pósters de conciertos por doquier –fíjate en los servicios-, la obligada barra y mesas bajas que conviven con otras altas y taburetes, con un escenario en uno de los laterales. Y es que la música es importante en el Apolo Diner pues cada noche organizan algún concierto que ameniza la velada. Cuando yo fui la verdad es que la actuación sonaba de maravilla, la poderosa voz femenina de Myriam Swanson acompañada de una guitarra consiguió hacer vibrar al respetable con sus canciones mientras unos cenábamos y otros se limitaban a tomar algo disfrutando del concierto.


En cuanto a la carta, se trata de comida rápida pero con toques de autor, y nuestros, como, por ejemplo, la adaptación patria que han hecho del clásico hot dog, que aquí puedes acompañar de salsa romescu (el de Barcelona) o de queso Idiazábal (el vasco). No puede faltar, por supuesto, la hamburguesa que puede ser la llamada La Mala -150 gramos de carne de ternera- o la de pollo que yo probé y recomiendo encarecidamente –¡gracias Sergi por el consejo!-. Además, entrantes como hummus, nachos con queso, las patatas “La Mala Reputació” con salsa picante… y hasta opciones vegetarianas y hasta celíacas.


Se nota que los ingredientes son frescos y están cocinados con mimo, es una comida rápida que sienta bien, ya sea después de un concierto como de una obra de teatro en el Paral.lel o antes de una sesión de música electrónica. Auque desde hace poco también abren al mediodía y el domingo organizan un brunch por lo que las opciones para conocer La Mala Reputació se multiplican. “Queremos que pasen cosas” dice Raquel, la jefa de sala, y no hay duda de que a este ritmo ¡lo están consiguiendo!


En DolceCity Barcelona: Apolo Diner

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lunes, 30 abril 2012

UMAMI: Hamburguesas creativas en Sant Antoni

por Ariadna Alcañiz

Después de una sesión de cine en el Renoir Floridablanca o antes de salir de marcha por el Raval, una hamburguesa del Umami te va a saber a gloria. ¡Buen provecho!

Hoy es lunes, mi día favorito para ir al cine pues el día del espectador en las salas en V.O. y me parece una estupenda manera para animar el (casi) siempre difícil inicio de semana. Si te decides por asistir a alguna sesión del Renoir Floridablanca tal vez te interese el local que recomendamos hoy. Y es que a dos pasos del cine, en la misma calle, se encuentra Umami, un restaurante informal consagrado a las hamburguesas que parece haber encontrado la fórmula del éxito.


Yo he ido una vez, justo al salir del cine tras ver Shame. Era un viernes noche y el local estaba a tope aunque rápidamente puedes encontrar sitio pues, en el fondo, se trata de fast-food y las rotaciones son ágiles. Además, el espacio está bien aprovechado con mesas altas y dispone de dos pisos. No es el sitio más romántico del mundo pero sí es ideal para picar algo rápido con ciertas garantías.

En Umami se han sumado a la tendencia de las hamburguesas de calidad aunque sin tanta liturgia como en otros sitios. Presentan muchas variedades entorno a este plato, una carta extensa con una veintena de opciones según los ingredientes que acompañan a la carne. Yo me decidí por la Umami y la verdad es que la combinación de sabores estaba lograda aunque la carne tampoco me sorprendió por su gran calidad. En definitiva, un manjar correcto que te puede sacar de un apuro en la zona, Sant Antoni, sobre todo, si sales del cine hambriento y no sabes dónde ir.

En DolceCity Barcelona: Umami

viernes, 20 abril 2012

COPPELIA CLUB: Una coctelería Premium en el Born de Barcelona

por Ariadna Alcañiz

Un espacio lujoso y cosmopolita a la altura de la carta de cócteles que ofrecen: creaciones de autor que se mezclan con el recetario clásico para satisfacer a distintos tipos de público.

El lunes tuve un regalo de Sant Jordi adelantado. Me regalaron el libro “Barcelona en 20 coctelerías” que acaba de ser publicado y que repasa algunos de los mejores bares de la ciudad. No faltan clásicos como el Milano, el Dry Martini, el Tandem y el Negroni, que ya hemos reseñado en el blog, los cuales conviven con otros nombres menos asentados que me han sorprendido al aparecer junto estas vacas sagradas de la escena coctelera local. Por ejemplo, el Coppelia Club, un bar del Born al que he ido en más de una ocasión y que por prejuicios y desconocimiento –valga la redundancia- nunca había considerado como un cocktail-bar de categoría. Su vocación noctámbula, su decoración barroca con un punto sofisticado y su clientela extranjera hacían que lo viera como un sitio de moda en el que tomarse un combinado con garantías en el Born pero nunca lo hubiera situado en esta selecta lista.


Ahora he descubierto que se trata de un bar abierto en el 2007
por un empresario que tiene otros locales de ocio en el mismo barrio, como el Copetín, el cual tras una profunda remodelación en el 2010 pasó a ser una coctelería Premium. Destaca su extensa carta de cocktails propios, combinaciones sugerentes que pueden sorprender a tu paladar y que dan una vuelta de tuerca a los nombres clásicos. ¿Algunos ejemplos? Pues desde el Mojito de Granada hasta el Varsovia pasando por Uluvka Berry. Aunque si, como yo, no te atreves con estos nombres exóticos siempre puedes optar por un clásico gin&tonic, pues su destreza también se nota en las combinaciones más simples (que no sencillas).


Es difícil encontrar en Barcelona una coctelería con un interiorismo tan cuidado como el Coppelia Club.
Me viene a la mente La Martinera, aunque el local del Born resulta mejor distribuido, con un gran espacio al fondo con sofás y mesas, todo un lujo en un barrio tan transitado como el Born. Una gran barra negra, banquetas metálicas, sofás chesters, lámparas esféricas que recuerdan a las bolas de discoteca, paredes y techos acolchados… todo el espacio grita lujo y sofisticación a cargo de Jaume de la Iguana. Por ello aquí exigen un cierto dress code pues no se permiten chanclas ni camisetas de tirantes como ya hiciera en su momento la mítica coctelería Boadas. En definitiva, un espacio para ver y ser visto con el plus que sirven buenas copas.

En DolceCity Barcelona: Coppelia Club

miércoles, 18 abril 2012

TARANNA Cafè: Placeres gastronómicos en un ambiente tranquilo

por Ariadna Alcañiz

Pequeño y acogedor, este café de sabor europeo es ideal para relajarse, solo o acompañado, disfrutando de una buena porción de tarta casera, un bocadillo gourmet o un copioso aperitivo.

Ya os he hablado del Federal Café y el bar Calders, locales con una personalidad propia que han dejado su huella en la zona de Sant Antoni, atrayendo a un público joven y modernete que antes se quedaba en el Raval y que ahora cruza ya el Paral.lel para disfrutar del buen ambiente de estos sitios en auge. Me faltaba reseñar el último en sumarse a esta nueva cara del barrio, el Tarannà, que abrió hace unos dos meses en un local esquinero de la calle Viladomat. A priori, me lo imaginaba como una nueva versión del Federal Cafè y, tras visitarlo en primera persona, puedo decir que no andaba equivocada del todo aunque es cierto que el Tarannà no necesita referirse a otro para atraer nuestra atención.


Sorprende, sin embargo, encontrarse con dos locales que siguen la misma filosofía a tan pocos metros. Y es que como el Federal, aquí se tiene especial cuidado con los productos que se ofrecen –ingredientes orgánicos, combinaciones gourmet, importancia del dulce con tartas caseras espectaculares…- . La carta es la propia de un bar, con platos ligeros no demasiado elaborados, pero de un bar del siglo XXI en una ciudad cosmopolita como Barcelona –que podría ser Ámsterdam, París o Brooklyn (NYC)- en la que el producto y la presentación se cuidan para satisfacer a un público sibarita. En el Tarannà puedes desayunar como un rey probando alguno de sus tentadores dulces; hacer el aperitivo en base a conservas de calidad; comerte una ensalada o un bocadillo gourmet al mediodía; o picar algo a media tarde… la verdad es que se trata de un local en el que siempre apetece hacer un alto en el camino, excepto en las noches de fin de semana pues no resulta tan trasnochador como sus vecinos –cierra a las 22 h y de jueves a sábado a medianoche-.


Lo que no puede negarse es que han conseguido un ambiente de lo más acogedor. Aquí se respira un ambiente relajado, de sitio de barrio aunque con el barniz
hipster que se le supone a un sitio de estas características, en el que te puedes pasar un buen rato con un libro en la mano y nadie se va a ofender. La madera domina con una gran mesa a compartir con otros clientes y rincones más íntimos, ideales para las confidencias entre amigos. Ahora con la subida de las temperaturas, habilitan alguna mesa que da al exterior, lo que todavía suma más puntos a la experiencia Tarannà.

En DolceCity Barcelona: Tarannà

viernes, 13 abril 2012

EL BITXO: Vinos y tapas en un ambiente acogedor en Barcelona

por Ariadna Alcañiz

Celebra la llegada del fin de semana con una visita a este minúsculo bar cerca del Palau de la Música donde degustar tapas apetitosas en un ambiente acogedor. Para salir contento y ¡sin arruinarse!

Pocas veces me ha pasado de esperar a que subieran la persiana de un local y a esa improvisada cola se añadieran otros visitantes, ansiosos por poder encontrar un sitio. Me ocurrió la última vez que visité El Bitxo, un bar de tapas situado cerca del Palau de la Música, en una callejuela típica del Gótico –aunque nos encontramos en la Ribera-. Abren a las 7 de la tarde pero ese día fue un poco más tarde con lo que nos juntamos unas 5 personas fuera. Una vez abierto, el local se llenó en un momento pues se trata de un bar muy pequeño con apenas 4 mesas y una breve barra cuya capacidad no creo que supere las 20 personas. Aun así, si encuentras sitio –yo siempre me he quedado en la barra-, es un bar que merece la pena conocer porque propone un discurso propio en medio de negocios más impersonales, enfocados a los turistas.


Para empezar, el local resulta acogedor a pesar de sus dimensiones. A mí me llevó una muy buena amiga (la mejor) y nos cambió el humor al sentarnos en su barra y tomarnos una copa de vino. Es de decoración sencilla e informal, algo rústica, de tonos cálidos e iluminación agradable, con protagonismo especial de las flores frescas y las velas, que ponen su toque de intimidad cuando cae la tarde. Lo que más llama la atención es la original manera que tienen de presentar sus platos. Y es que no hay una carta convencional, sino que debes leer sus propuestas en las hojas colgadas de la pared, que añaden un punto bohemio y personal al conjunto.


También hay que destacar el producto. La verdad es que yo no me he animado nunca a quedarme a comer aquí –nuestros pasos se dirigieron hacia el cercano e infalible Onofre- pero tienen opciones apetitosas y rápidas como raciones de quesos, embutidos, ensaladas, tortillas, bocadillos… Juzgando por el vino que sirven –correcto, sobre todo teniendo en cuenta el precio, muy competitivo y que no tiene nada que ver con sitios cercanos-, puedo intuir que es un sitio en el que se puede tomar algo rápido, barato y sin pretensiones y salir de lo más satisfecho.

En DolceCity Barcelona: El Bitxo

lunes, 9 abril 2012

Restaurante PASSADÍS D’EN PEP: Cocina marinera en Barcelona

por Ariadna Alcañiz

Semiescondido en Pla de Palau, este restaurante de categoría ha seducido a famosos y anónimos por igual gracias a una excelente cocina marinera. Solo un pero: No hay carta.

Hoy es festivo y con el sol luciendo en lo alto del cielo una de las mejores maneras de celebrarlo es en la buena mesa, disfrutando del mar y de nuestra bonita costa. No soy la única que lo piensa pues cuando llega el buen tiempo la Barceloneta se vuelve un auténtico polo de atracción para turistas y locales, haciendo que el conseguir mesa en alguna de las muchas terrazas que pueblan la zona sea casi misión imposible. Sin embargo, no es oro todo lo que reluce y hay que saber escoger bien dónde uno se dirige porque hay muchos locales cuya cocina no llega al aprobado y solo se salvan por una privilegiada ubicación. Todo lo contrario que el restaurante que nos ocupa, el Passadís d’en Pep que, aunque no dispone de mesas al sol, puede presumir de una de las mejores propuestas de la zona.

Yo no he ido, la verdad, pero me llamó la atención un tweet que hablaba de él y lo asociaba a la selecta clientela que lo ha visitado. Y es que el Passadís d’en Pep, como otros locales semiescondidos como el Mutis del Bar Mut, ha visto sentados en sus mesas a famosos de la talla de George Clooney, Woody Allen, Michael Douglas, Margaret Thatcher, Francis Ford Coppola y el Rey Juan Carlos. Una larga y exclusiva lista de clientes que van en busca de una excelente materia prima y precisa ejecución en unos platos propios del recetario clásico de la cocina marinera y catalana. Clientes como ellos no deben preocuparse por el hecho de no haber carta y de que uno está a expensas de lo que le canten cuando se siente y lo que le cobren al final (unos 100 euros por cabeza).

Personalmente este praxis no me parece del todo honesta de cara al cliente pero si el Passadís d’en Pep lleva tres décadas funcionando a pleno rendimiento será porque méritos no le faltan. Pescado y marisco fresco del día, jamón de bellota con D.O., butifarra con foie, guiso de garbanzos… son algunas de las propuestas que uno puede degustar en un ambiente acogedor y agradable en el que no caben las prisas. El servicio es reconocido por su amabilidad, aspecto que no debería sorprender en un restaurante de este nivel pero que, lamentablemente, hoy en día, aún tenemos que reseñarlo como un plus.

En DolceCity Barcelona: Passadís d'en Pep

viernes, 30 marzo 2012

LO DE FLOR: Un restaurante internacional en Barcelona

por Ariadna Alcañiz

En un ambiente informal y cuidado puedes degustar platos y platillos de acento francés, italiano, griego, español… en una carta ecléctica que te sorprenderá.

La zona baja del Raval esconde pequeñas perlas que bien merecen hacer el esfuerzo de adentrarse por sus calles oscuras y estrechas y poco recomendables a nivel de seguridad. Vale la pena correr el riesgo para visitar sitios como el simpático bar Pesca Salada, por ejemplo, o el restaurante Las Fernández. Precisamente justo enfrente de éste han abierto hace poco otro local que también podríamos incluir en esta categoría pues por su bonito interiorismo en blanco y carta gourmet es un sitio más propio del Born que de esta zona de Barcelona. Pero esta ubicación también tiene algo positivo, y es que puedes encontrar sitio con mayor facilidad.


El sábado pasado nos acercamos con una amiga para descubrir las bondades de Lo de Flor, el restaurante que nos ocupa. El sitio llama la atención por su decoración en colores claros, mobiliario de madera, lámparas de latón de estilo antiguo que le dan un aire distinto a otros restaurantes informales, marca la diferencia. La carta también, pues se trata de una breve lista de platos y platillos de ascendencia mediterránea, ya sea española, francesa, griega… ¿Algunos ejemplos? Pues nosotras probamos la tapa de rillete –abundante-, unos deliciosos arenques con salsa tártara y un Carpaccio de bresaola que también estaba bien. Otras opciones pasan por el clásico tartar de buey, las berenjenas a la parmiggiana, el pescado fresco del día…


La gerente, Flor Falchetti, había trabajado en el francés Au Port de la Lune y eso se nota por la calidad de los ingredientes que se utilizan y por el ambiente informal y acogedor de su restaurante, en el que te dan la bienvenida con una sonrisa y el trato es de lo más agradable. Para mí, le falta un poco más de variedad a la carta –la encuentro algo limitada- pero, sin duda, es una dirección a tener en cuenta si estás por la zona y quieres hacer un alto en el camino, ya sea para cenar, tomarte una copa de vino o merendar un trozo de tarta casera en buena compañía.

En DolceCity Barcelona: Lo de Flor

viernes, 23 marzo 2012

El restaurante SAÜC sigue deleitando desde el hotel Ohla

por Ariadna Alcañiz

El chef Xavier Franco ha trasladado su saber hacer al centro de Barcelona a través del hotel Ohla donde se encuentra ahora su afamado restaurante Saüc. Cocina catalana reinterpretada de nivel.

Hace muchos años pude conocer el restaurante Saüc en su fórmula de mediodía gracias a un buen amigo. Recuerdo un ambiente íntimo y un atún delicioso, aunque escaso, que ponía en evidencia que aquí se trabaja con una excelente materia prima, dejándola brillar como se merece, sin imposturas. No volví a pisar el restaurante en el Passatge Pellicer pero hace una semana me reencontré con él gracias a una celebración familiar que tuvo lugar en el Saüc del hotel Ohla.


Sí, el chef Xavier Franco y su equipo se han mudado a este nuevo establecimiento hotelero de lujo, según se dice, por una cuestión de necesitar más espacio pues el negocio ha ido creciendo con el paso del tiempo. Después de mi experiencia, puedo decir que han sabido organizar el restaurante como un espacio diferenciado dentro del hotel, estás aparte –en el primer piso- y, dado el nivel y sus pocas mesas, no se trata de un sitio en el que coincidir con huéspedes de paso sino con otros barceloneses con ganas de ejercitar sus papilas.


En un ambiente agradable, en tonos claros y pocos elementos ornamentales, todo el protagonismo se lo lleva la cocina que ejecuta Franco. En su carta puedes elegir entre opciones tan apetitosas como las vieiras con butifarra negra, el bacalao con setas y espuma de patata, las alubias de Santa Pau con gambas, el cabrito a l’ast, el tartar de anguila ahumada… Entrantes, carne y pescado, tres clásicos y los postres, para los que merece dejar un hueco, como su delicioso mango acompañado de helado y una sopa de fruta de la pasión que fue el final perfecto. Un servicio amable y atento y una ubicación en una mesa redonda, apartada del resto, fueron dos puntos positivos más a añadir a una experiencia de lo más recomendable.

En DolceCity Barcelona: Saüc

viernes, 16 marzo 2012

Restaurante MOSQUITO: Un oriental bueno y asequible en el Born

por Ariadna Alcañiz

Considerado por muchos como un infalible de la Ribera, el Mosquito es un sitio donde comer estupendamente en base a tapas orientales en un ambiente informal no exento de encanto. Además, es económico.

Ya comenté cuando hablamos de Studiostore que el pasado sábado pude disfrutar de una estupenda comida en el restaurante Mosquito con la mejor compañía. Lo cierto es que es un sitio del que había oído hablar mucho, tanto, que hasta pensaba que lo había visitado alguna vez. Pero cuando el sábado crucé el umbral y me encontré con un sitio no demasiado grande, con las mesas juntas y un cierto ruido ambiental, una barra en L y una cocina mínima a la vista al fondo, supe que esa era mi primera vez allí. De entrada, el local me gustó por tener personalidad, resultaba un sitio auténtico a pesar de la presencia de turistas, que se mezclaban con una parroquia heterogénea formada por amigos sexagenarios, jóvenes parejas y hasta un hipster comiendo solo.


Por supuesto, no fue solo por su ambiente que hoy sale en nuestra guía. La comida está muy rica, aunque yo no soy ninguna entendida en gastronomía oriental. Dumplings chinos y dim sum hongkonés son sus especialidades acompañados de otras tapas exóticas que seguro sorprenden tu paladar. Afortunadamente yo iba con una experta y pude descifrar la carta que te dan pues, como en otros orientales, aquí la carta sirve también para marcar los platos que deseas y te sirve como ticket, con lo que las explicaciones son escasas. Dumplings, Calent, Fideus y Fred son los cuatro apartados en los que se divide –aparte de los postres- y viendo los precios –ningún platillo llega a los 7 euro- uno no espera el manjar que le servirán después.

Nosotras nos decidimos por el pato frito -¡obligatorio!-, unos dumpling de verduras –que resultaron ser de carne pero estaban muy buenos-, una sopa de fideos y shuijao de ternera –muy rico el caldo- y bambú estofado que, sin duda, era un sabor de lo más peculiar. Un festín que acompañamos por sendas cervezas Guineu Sitges, pues en el Mosquito no solo cuidan el comer sino que también presentan una completa carta de cervezas artesanas catalanas. Finalizamos el ágape con un mochi d’adzuki –¡por fin lo probé!- y unas trufas de té verde. Todo excelente y sin llegar a los 20 euros por cabeza. Sin duda, para volver.

En DolceCity Barcelona: Mosquito
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