Italianos 1940, cómo pasear por La Rambla y no tomarse un helado
por Ivana MuntánEl Liceo, las estatuas animadas, las flores, La Boquería, los kioscos, los pájaros, los vendedores ambulantes... Clásicos en La Rambla. Clásicos como los helados de Italianos 1940.
Impresionantes. Deliciosos. Sorprendentes. Creativos. Divertidos. ¿Son los adjetivos que uno imagina para un helado? En Italianos Maximum 1940 sí. Es así desde que en 1942 Danilo Fregnan fundó la heladería. Desde entonces, es un referente de referentes y su maestría en el arte de elaborar helados queda fuera de toda duda. Incluso los restaurantes más in de la ciudad se rinden a sus pies para ofrecer los sabores más vanguardistas (algo surrealistas, debo decir) Un helado de gazpacho, de foie, de aceite de oliva o de zanahoria con vainilla se cuentan entre sus contemporáneas creaciones.Ya decía yo... y es que un helado ya no es sólo un helado, es el ritual mediterráneo por excelencia y el acompañante perfecto de las tardes de verano (y de invierno ¿Por qué no? Yo lo tomaría a todas horas si no fuera por horrorosa tendencia al ensanchamiento horizontal de mi cuerpo)

Calidad y profesionalidad avalan de sobra a Héctor Argemí (nieto del fundador) que se encarga de escoger personalmente las mejores materias primas para elaborar el mejor helado del mercado.
Pasear por La Rambla en verano y no parar en el establecimiento para dar buena cuenta de uno de sus helados, granizados, horchatas o gofres es casi un sacrilegio. Aunque si lo haces una vez ya no podrás parar, te lo aseguro.
En DolceCity Barcelona: Italianos Maximum 1940
más en: Gastronomía, Heladerías


Lola Mora, que coge el nombre prestado a la famosa escultora argentina Dolores Mora de la Vega, te sirve sobre sus originales mantelitos las mejores tartas y empanadas caseras al estilo argentino. De carne, de queso, de pollo o de verduras, todas saben genial, igual que sus dulcísimos postres para los cuales siempre te quedará hueco.
En mi primer viaje a Italia obtuve la certeza que hacía ya unos años que estaba acariciando. Los mejores helados del mundo, son los italianos. Allí estaba yo, con un enorme helado de frambuesa y menta (mis combinaciones no son siempre recomendables pero a mí me parecen deliciosas) batallando contra el calor mientras esperaba que mi pareja bajara del Campanile de la Catedral de Florencia (a pesar de las vistas, mi vértigo me impidió acompañarle)
He pecado. De verdad de la buena. ¡Qué difícil resulta contenerse cuando se está a dieta! Pero yo sólo... pasaba por allí. Los he visto en el escaparate, me llamaban a gritos y he tenido que entrar.

Tiramisú, conguito, pistacho, vainilla italiana, cacao holandés, yogur con frambuesas, crema catalana, dulce de leche, plátano, café espresso, coco, nata, chocolate, limón o turrón son algunas de sus especialidades.
Por eso tengo el recuerdo de los mejores helados que he probado nunca, cremosos como pocos y con un sabor tan inconfundible que los hace únicos. Copas, tartas, horchatas, granizados, café irlandés, sorbetes, cremas, batidos... mmm, sentada frente a esta terrorífica pantalla (doy gracias al inventor del aire acondicionado) me apetecen todas y cada una de las especialidades. 
Hazte con una experiencia Belgious en un ambiente cálido y acogedor, con una decoración moderna y luminosa que propicia un entorno ideal para disfrutar de un buen helado o de un refrescante zumo en la mejor compañía.
