martes, 7 octubre 2008

Alessi y las nuevas incorporaciones a la colección OrienTales

por Ivana Muntán

Si la primera entrega de OrienTales ya te pareció divertida, espera a ver estas nuevas maravillas que se suman a la colección. El salero-pimentero Forest Gump no tiene desperdicio.

Alessi ataca de nuevo y no puedo decir que me haya pillado desprevenida. Sin tiempo para la reacción, no hemos conseguido recuperarnos aún del flash que supuso su último lanzamiento que ya tenemos que alegrar nuestra vista con más (y mejores) diseños en menaje.

Si la temporada pasada fue todo un despliegue de color con la primera edición de los OrienTales de A de Alessi (que ya os mostré en un post anterior) realizada en colaboración con Stefano Giovanonni y Rumiko Takeda, ahora, 4 piezas completan con brillo y creatividad esta colección: Forest Gump, un conjunto de salero y pimentero que recrea un que recrea un par de llamativos árboles y un castor; Sweet fish, un dispensador de azúcar con dosificador y Birds & Clouds un servicio para el sushi y la soja y un set de palillos chinos de melamina con su soporte en forma de nube o marisco realizado en fine bone china.

Además, los OrienTales se complementan con el libro OrienTales, Eastern Stories through western eyes diseñado por Stefano Giovanonni y editado en colaboración con el National Palace Museum of Taiwan, 170 páginas que muestran la extraordinaria colección iconográfica de las piezas artísticas del museo y su tradición manufacturera, cosa que ofrece el pretexto perfecto para la combinación-comparación con las piezas de la nueva colección Orientales.

PD. El salero-pimentero es una auténtica delicia, si no lo encontráis en tiendas, haceros con él en la nueva tienda online. Vale la pena y los 35 € que cuesta.

Alessi de venta en Pilma



más en: , ,

Machiroku, un japonés de calidad a buen precio

por Ivana Muntán

Un restaurante japonés que me temo que se va a convertir en fijo de mi lista de imprescindibles. El helado de judía roja me tiene realmente intrigada...

En mi propuesta de independencia culinaria y mi propósito de limitar al máximo posible mis comidas fuera de casa, hace un par de meses compré online un par de artilugios para hacer maki y nigiri en casa.

Conocida de sobras mi pasión por la cocina japonesa, una noche me decidí a hacer una cena completa que incluyó: sushi de salmón, atún y langostino, maki de salmón y atún, fideos yakisoba y pollo yakitori. El resultado me sorprendió hasta a mí misma. Pero, debo reconocer, que la cantidad de horas que invertí y la ansiedad que me provocaba estar preparando una cena que no sabía a ciencia cierta si nos íbamos a poder comer (aunque los invitados hubieran disimulado), no me compensó. Tal vez cuando tenga más práctica, la sensación sea otra. De momento, mi periplo por los restaurantes japoneses de la ciudad no va a cesar.

Hoy me ha recomendado especialmente el restaurante Machiroku, en el centro de la ciudad, en el que, además de los platos japoneses tradicionales, se puede disfrutar de una barbacoa al estilo japonés para los no amantes del sushi.

A mediodía tienen un menú que oscila entre los 10 y los 15 € y por la noche, dado que el local no es demasiado amplio, hace falta reservar para poder gozar de su carta.

En la lista de platos que me han instado a probar está el maki de tempura de langostino, de pollo o de erizo de mar, el sushi nigiri de anguila, el maguro tartar de atún y el helado de judía roja.

Sólo tengo buenas referencias así que me muero por probarlo pronto (voy a cancelar mi propósito)

En DolceCity Barcelona: Machiroku



más en: ,