Aire de Barcelona: Baños árabes ideales para matar el estrés
por Ivana MuntánHuir del estrés diario no es tarea sencilla, pero para aliviar un poco tu ritmo carga las pilas en Aire de Barcelona, un moderno spa (si se puede llamar así) con toda la gracia de los baños de antaño.
Lluvia. La odio y me encanta. Sentimientos encontrados para un fenómeno atmosférico que disfruto cuando se me permite la contemplación a través de una ventana en las cuatro paredes de mi casa, sin estrés, sin obligaciones y sin ninguna necesidad de moverme del sofá. Si llueve el domingo por la tarde casi lo agradezco por el remanso de paz que se me viene encima, pero que caiga el chaparrón un lunes por la mañana... Semana de mal humor. Así empezó mi particular avanzadilla de otoño y sólo una cosa consigue arrebatarme el desasosiego y la indignación de la cara: una visita a Aire de Barcelona. Unas antiguas bodegas del Born son el escenario perfecto en el que se han dispuesto unos baños árabes ideales para hacer un paréntesis con el estrés metropolitano. Baños de agua caliente, fría o templada en un paisaje que te hará recrear un pedazo de la cultura catalana en sus arcos, bóvedas y columnas.

Aromaterapia, baños de sal, hamman y masajes faciales, podales, circulatorios, relajantes y antiestrés completan su lista de servicios.
No dejes de completar tu set de relajación degustando su blend de té preparado especialmente para Aire de Barcelona. Yo me apunto ¿Y tú?
En DolceCity Barcelona: Aire de Barcelona
más en: Salud y Belleza, Masajes

Se está convirtiendo en una costumbre. Ya no puedo ver una pared blanca lisa sin pensar en el vinilo o sticker que mejor le sentaría. En este particular momento en lo que a interiorismo se refiere, una pared lisa resulta para mí como una mujer coqueta sin rimel. Son los riesgos de obcecarse con la observación de las tendencias.

En Bombones Blasi son expertos en el arte de elaborar estos pequeños placeres desde el 1877. Sin aditivos artificiales y totalmente artesanales es posible adquirir una caja de bombones a gusto del consumidor: de chocolate amargo, de licor, de chocolate con leche, surtidos y sin azúcar.