viernes, 5 septiembre 2008

Wagaboo, comida de vanguardia en un entorno inmejorable

por Verónica Rodríguez

En Barcelona no se habla de otra cosa. Todos quieren ir al restaurante de moda e incluso hay quien se jacta de ser un habitual de un local que ha revolucionado ya el panorama gastronómico de la ciudad

Además de ser una de las más recientes incorporaciones del panorama chic de Barcelona, Wagaboo me ha hecho despertar de golpe de la extraña hibernación que se había apoderado de mí volviendo del trabajo en moto. Tras estudiar con detalle el llamativo rótulo, he recordado que mi amiga Anna lleva semanas intentando arrastrarme a conocer de cerca la experiencia del fun eating.

En Wagaboo no sólo se come, y además muy bien, sino que también se goza de la comida, se saborea e incluso se experimentan las últimas tendencias culinarias . Se trata de una cocina de fusión en la que se encuentran la creatividad, la cocina oriental y la pasta fresca de elaboración propia y a la vista de los comensales.

La mejor cocina mediterránea y oriental, donde la verdadera protagonista es la pasta, resumida en una carta escueta pero muy creativa y con precios, al contrario de lo que pueda parecer, nada desorbitados.

El colmo de la novedad, sus reservas on line, en las cuales, como si se tratara de un check in aéreo, puedes elegir la mesa en la que te sentarás. ¡Aprovecha para situarte cerca de los fogones para ver en primera fila el arte de hacer pasta fresca!

En DolceCity Barcelona:
Wagaboo



más en: , , ,

Yohi and Olivia, complementos para volver a ser un niño

por Verónica Rodríguez

En el mundo de Yohi and Olivia sólo hay lugar para la ilusión, pequeños animalitos que toman la forma de un monedero, un broche o una bufanda que nos devuelven a nuestra niñez.

Aunque era buena estudiante, mi falta de pulcritud en los acabados hacían que peligrara mi nota de plástica, a priori la asignatura más fácil después de ética. No había más que ver mis láminas de dibujo técnico en el instituto, donde mi falta de destreza con los punta fina Rotring, me obligaban a usar Tipp-ex para disimular un último fallo inoportuno.


Por ello nadie me toma en serio cuando manifiesto mi voluntad de aprender crochet o de aprender a realizar esa clase de muñequitos de Yohi and Olivia que, además de fascinarme, me enternecen de un modo inhumanamente azucarado.

Y es que aunque sé poco sobre estos artistas, puedo decir que elaboran unos complementos muy originales que van desde pequeños monederos con la forma de un gato, graciosas bufandas del mismo animal, broches y muñecos varios con los que volver a la niñez o ganarte el beneplácito de esa prima a la que le horroriza la idea de darte un beso en la mejilla.

Yohi and Olivia y su particular mundo animado en el que campan a sus anchas gatitos en forma de broche y muñecos de orejas puntiagudas de los que no conoces su utilidad pero te encantan y decides llenar tu casa con ellos.

Yohi and Olivia en Duduá



más en: ,

Cucotoro, broches y bolsos para caer en la tentación

por Verónica Rodríguez

¿Pues qué quieres que te diga? Yo prefiero un broche de Cucotoro antes que comerme un Magnum. La verdadera tentación está en sus broches y bolsos.

Ni siquiera Eva Longoria, con ese nombre tan entregado al pecado, cree que la mayor de las tentaciones sea una mujer. ¡Maldita la gracia para las mujeres heterosexuales de este país, entre las que me incluyo! 


Pasando por alto el tema del chocolate belga con cookies y todas esas cosas apetitosas de Magnum Temptation, la mayor de las tentaciones, para mí, no es otra que los bolsos y demás complementos.

Todo este preludio pecaminoso me lleva a hablaros de Cucotoro, una línea de bolsos y complementos con mucho encanto creados por dos artistas porteños afincados en Barcelona, Inés Barbon y Sebastián Solveyra. Ambos, formados en artes visuales, son los responsables de que gente como yo, pecadora de renombre, caigamos en la tentación.

Cada temporada presentan una nueva colección creada a partir de piezas únicas y ediciones especiales, donde se cuida la calidad de los materiales, la elección de los colores y hasta el último detalle para que cada pieza sea única.Bolsos y broches de sutil delicadeza bautizados con nombre de mujer. 

Especialmente encandilada me tienen los broches, que toman la forma de delicados insectos a los que no les falta ni un solo detalle. Adela, Emilia, Olga o Eloisa, da igual con cual te quedes porque todas las piezas son preciosas. 

Cucotoro en Philo


más en: , ,