Limokids, equipa a tu niño con lo más moderno de Barcelona
por María PadínYo y mis incongruencias me hacen tener un gran batiburrillo mental para justificarme. No me gusta la adopción por ser una práctica paternalista, yo me entiendo, pero desearía tener una familia multirracial moderna al estilo Jolie-Pitt, a pesar de que a mí Brad siempre me ha caído mal. Instalar la ONU en mi casa se me va a dar mal viendo mis ingresos, aunque puedo optar por la fusión que propugnaba Benetton en sus anuncios noventeros, caldo de cultivo de mis filias y neuras actuales.

Quizás yo no dispondré de chequera suficiente para cuidar a Maddox, Pax, Shiloh, Zahara y dos gemelos en camino, pero juro que mis futuribles niños nunca más pasarán hambre y que serán los más modernos del barrio. Y para que esto se cumpla a rajatabla ya le tengo el ojo echado a LA tienda por excelencia: Limokids, para los peques de la casa de 1 a 5 años.
En Limokids puedes encontrar de todo, desde ropa modernita fuera de las apisonadoras de las grandes firmas comerciales que cortan todo bajo el mismo patrón hasta utensilios divertidos para el baño o la cocina, pasando por disfraces y juguetes. Y todo muy colorista y con un punto naif e ingenuo, que denota la ascendencia holandesa de la dueña, y que se echa de menos por estos lares. Siempre me ha extrañado que en un país tan cálido seamos tan mustios con lo concerniente a nuestros infantes.
No puedo entrar porque me lo llevaría todo para mí, la vajilla extraterrestre para un picnic, la lámpara hipopótamo para las noches de insomnio, el caminador mariquita como reposapiés, y las camisetas porque no me caben... Y si no me quedaría en la terracita que tienen para que los niños jueguen tomando el solecito primaveral. ¿Alguien quiere prestarme/hacerme un niño?
En DolceCity Barcelona: Limokids

Quizás yo no dispondré de chequera suficiente para cuidar a Maddox, Pax, Shiloh, Zahara y dos gemelos en camino, pero juro que mis futuribles niños nunca más pasarán hambre y que serán los más modernos del barrio. Y para que esto se cumpla a rajatabla ya le tengo el ojo echado a LA tienda por excelencia: Limokids, para los peques de la casa de 1 a 5 años.
En Limokids puedes encontrar de todo, desde ropa modernita fuera de las apisonadoras de las grandes firmas comerciales que cortan todo bajo el mismo patrón hasta utensilios divertidos para el baño o la cocina, pasando por disfraces y juguetes. Y todo muy colorista y con un punto naif e ingenuo, que denota la ascendencia holandesa de la dueña, y que se echa de menos por estos lares. Siempre me ha extrañado que en un país tan cálido seamos tan mustios con lo concerniente a nuestros infantes.No puedo entrar porque me lo llevaría todo para mí, la vajilla extraterrestre para un picnic, la lámpara hipopótamo para las noches de insomnio, el caminador mariquita como reposapiés, y las camisetas porque no me caben... Y si no me quedaría en la terracita que tienen para que los niños jueguen tomando el solecito primaveral. ¿Alguien quiere prestarme/hacerme un niño?
En DolceCity Barcelona: Limokids
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El dúo Giménez & Zuazo lleva desde 1993 animando el panorama de la moda nacional con sus bonitos estampados, colores alegres y patronajes simples y favorecedores. Cuando sacaron su segunda línea Boba dieron aún mayor protagonismo a los estampados y tuvieron tanto éxito que, al final, la segunda línea se convirtió en primera y Giménez & Zuazo desapareció. Hasta esta temporada, porque Marta Giménez y Jorge Zuazo han vuelto. Lo demuestra la tienda que han abierto en el Bulevard Rosa, donde exponen su renovada primera marca, junto con piezas de
Qué le voy a hacer, soy del morro fino. Por eso las paso canutas cuando voy de viaje y a alguien le da por meterse en cualquier tugurio de comida rápida que le sale al paso. Prefiero el ayuno a tener que engullir cual pavo como si estuviese en el comedor escolar. Menos mal que surgen iniciativas como la de Tarte & Quiche, un restaurante de comida rápida, gustosa y saludable. La antítesis de lo conocido.
Pero lo vital es la comida y los precios. Como su nombre indica, su oferta culinaria se centra en las quiches como plato salado con todos los rellenos imaginables y en una explosión de postres: tartaletas de fresas, pastel de limón y merengue, cake de chocolate y naranja, pastel de cerezas... Un acierto para el paladar, ya que las quiches están muy conseguidas y las porciones son generosas, y elegir entre tantos y tan apetecibles postres supone un dilema, que siempre te lleva a querer repetir.