Lupo Barcelona, bolsos y marroquinería de calidad
por Verónica RodríguezCuando era pequeña odiaba el autobús: me mareaba y encima nunca había sitio para sentarse. Ahora, algo más crecidita, me parece una gran atalaya desde la que observar lugares de paso que desde el subsuelo, viajando en metro, nunca conocerías.

Es así como conocí la tienda de bolsos que Lupo tiene en la calle Mallorca, de casualidad, como se descubren las cosas bellas. Lupo Barcelona huele a piel curtida y trabajada a mano, desprende un olor a pasión por las cosas bien hechas y a tradición familiar.
Y es que detrás de Lupo se encuentra una saga familiar que empezó con el abuelo a principios del s.XX, creando baúles, y que ha desembocado en un negocio familiar de marroquinería, bolsos, zapatos y demás complementos basado en la calidad de los materiales y en el diseño por encima de todas las cosas.
Su amor por la fabricación artesanal y por los materiales exquisitos les ha llevado a vivir el negocio desde un punto de vista menos funcional que el del abuelo, que trabajaba la piel para crear estupendos baúles, para volcarse más en el diseño y en la proyección internacional.
Esta misma proyección es la que les ha llevado a abrir dos tiendas en Japón, donde la firma catalana de bolsos ha revolucionado el mercado inaugurando la lupomanía a la japonesa.
En DolceCity Barcelona: Lupo Barcelona

Es así como conocí la tienda de bolsos que Lupo tiene en la calle Mallorca, de casualidad, como se descubren las cosas bellas. Lupo Barcelona huele a piel curtida y trabajada a mano, desprende un olor a pasión por las cosas bien hechas y a tradición familiar.
Y es que detrás de Lupo se encuentra una saga familiar que empezó con el abuelo a principios del s.XX, creando baúles, y que ha desembocado en un negocio familiar de marroquinería, bolsos, zapatos y demás complementos basado en la calidad de los materiales y en el diseño por encima de todas las cosas.
Su amor por la fabricación artesanal y por los materiales exquisitos les ha llevado a vivir el negocio desde un punto de vista menos funcional que el del abuelo, que trabajaba la piel para crear estupendos baúles, para volcarse más en el diseño y en la proyección internacional.Esta misma proyección es la que les ha llevado a abrir dos tiendas en Japón, donde la firma catalana de bolsos ha revolucionado el mercado inaugurando la lupomanía a la japonesa.
En DolceCity Barcelona: Lupo Barcelona
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Cuando uno escucha las canciones de Balkan Beat Box tiene la impresión de que podrían formar parte sin ningún tipo de problemas de la banda sonora de cualquier película de Emir Kusturica. Su música étnica, esquizofrénica, frenética y carente de cualquier tipo de vergüenza encajaría perfectamente en cualquier secuencia loca del cineasta bosnio. En las composiciones de Ori Kaplan y Tamir Muskat (israelíes de nacimiento pero criados en Nueva York) se dan cita sin ningún tipo de rubor ritmos étnicos de los Balcanes, klezmer (música de los judíos de la Europa Oriental) hip hop, dub y electrónica pasada de vueltas. Como si elaborásemos un cóctel explosivo con un poquito de M.I.A., unas gotas de Goran Bregovic y un chorrazo de Manu Chao. Vamos, una auténtica caja de ritmos balcánica como su nombre bien indica.
En Art Kromatica son sobretodo especialistas en pintar y decorar habitaciones para niños: corazones, ositos, gatos, soles, pájaros, mariposas, caracoles, estrellas, abejitas, gallinas, princesas... todo el imaginario de los más pequeños de la casa en unas figuras llenas de color y de vida.
Un ejemplo de modernidad es su colección Simplex, diseñada por Martín Ruiz de Azúa y Gerard Moliné, compuesta de lavabo y taburete de polietileno fabricados usando la técnica del rotomoldeo. La apariencia resultante son piezas redondeadas, con mucho más movimiento y calidez. La ausencia de aristas y su resistencia resulta un factor de seguridad extra aptos para situaciones excepcionales. Además el grifo presenta una apariencia polivalente que le puede permitir ser el protagonista de un baño ultra moderno o de un jardín, un garaje o un cuarto de la limpieza. ¿Estéticamente? A mí me parece una opción moderna y muy original.

Una tiza, el liso pavimento del asfalto despejado de coches y una piedra. Además de uno de los juegos más antiguos, esta particular rayuela urbana supone una ocupación lúdica de nuestras calles, habitualmente infestadas de vehículos y de peatones con urgencias y premuras.