Punto Blanco, lencería cómoda y sexy en Barcelona
por Ivana Muntán
Para mí Punto Blanco siempre ha sido sinónimo de calcetines y ha tenido cierto gusto amargo porque se relacionaba con aquellos calcetines marrones de lana que mi madre conjuntaba con mi “precioso” (es una ironía, lógicamente) uniforme escolar. Y es que habiendo uniformes y uniformes, el mío era sin duda uno de los más feos de toda Barcelona. Eso o es que mi mentalidad infantil se quedó fuertemente traumatizada por aquellos dibujos de pata de gallo característicos de las “niñas teresianas”Nunca di el paso para redescubrir la marca y no fue hasta la campaña del invierno pasado (por fin es primavera) que pude ver algo de luz al final del túnel. Y todo por una campaña de marquesinas en la que sí me fijé esta vez. Ariadne Artiles posaba en una sesión de fotos en la que parecía casi un ser de otro planeta. A partir de aquí, empieza el redescubrimiento.
Esta temporada es Raica Oliveira (la ex del malogrado por las lesiones Ronaldo) la que toma buena nota de los conjuntos divertidos, sexy, naturales o activos.
Viendo las fotos y visitando la tienda en el Centro comercial de Diagonal Mar se alejan mis complejos de niñez y los horribles calcetines marrones. Ropa interior desenfadada, deportiva y muy sensual. Topos, encajes discretos, colores pastel, negros relucientes, rojos descarados... multitud de combinaciones para hacer de la ropa interior tu nueva seña de identidad.
No te pierdas la colección de camisetas ajustadas y boxer para chico. Si al tuyo le quedan como al que acompaña a Raica (¿porqué ser realista? Mi chico es el mejor) esta tienda será tu perdición.
Punto Blanco en el C.C. Diagonal Mar
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El caso es que mi terapia es ir de compras y, en esta ocasión, ha sido Paramita quien me ha alegrado el día. Y es que, aunque no soy muy dada al color,
Paramita, además de ser la marca que hoy nos ocupa, es un término budista que significa perfecto o perfección. Una culminación de las virtudes que en mi caso me purifica el Karma al momento: es entrar en la tienda, pasar la Visa por el datáfono y olvidárseme todos los problemas.
Aunque cada vez existen tecnologías más impactantes e innovadoras y pueda parecer que los Cines Imax han quedado ya anticuados -¡cómo me irrita esta locura por la “novedad”!-, la verdad es que continúan presentando muchos atractivos para vivir una experiencia diferente, en especial, en familia. Y es que la tecnología Imax permite disfrutar de imágenes de gran nitidez en una pantalla de 21 metros de altura y un total de 600 m2 de superficie, lo que posibilita, por ejemplo, ver una ballena en... ¡su tamaño natural! O la tecnología Omnimax, por su parte, te lleva hasta el centro de la acción, con proyecciones en una pantalla semiesférica, que envuelve a la grada. Finalmente, la tecnología 3D hace que esas imágenes gigantes salgan literalmente de la pantalla con la ayuda de unas mágicas gafas polarizadas. No está nada mal, ¿verdad?