Restaurante CASA LEOPOLDO: ¡Qué decepción!
por Ariadna AlcañizUn local con historia, con un interiorismo que rezuma autenticidad, pero con un nivel gastronómico que dista mucho del prestigio del que presume. ¿Acabará siendo un sitio exclusivo de turistas?
Nunca antes había utilizado DolceCity para hacer una crítica negativa. Soy de la opinión que si un sitio no me gusta, no escribo sobre ello y punto. A cada cual de juzgar si merece la pena o no. Sin embargo, el nivel de descontento tras salir de Casa Leopoldo en mi primera visita a este restaurante mítico de Barcelona ha sido tal que he sentido una imperiosa necesidad de compartirlo con vosotros. Para situar a aquellos que no lo conozcan, Casa Leopoldo es un restaurante que inició su andadura en 1929 en el antes conocido barrio chino (el Raval) ofreciendo una cocina tradicional catalana de calidad.

Durante décadas fue un faro en el mapa gastronómico de la ciudad, gozando del apoyo de ilustres personajes (y bon vivants) como Manuel Vázquez Montalbán, pero, desgraciadamente, a día de hoy su fama no es proporcional a su oferta. Os cuento. Fui un domingo en familia para celebrar mi cumpleaños. Nos sentaron en una buena mesa, en la zona de no fumadores, y, de entrada, reconozco que es un lugar idóneo para dejarse llevar por su atmósfera única y auténtica, con sus azulejos y cuadros dedicados a la tauromaquia. Su carta incluye platos de toda la vida, como las habitas con jamón y butifarra negra que probé de primero, correctas. El problema llegó con el segundo. Pedí un simple solomillo y me sirvieron un trozo de carne que en nada se parecía a ello. Ni por apariencia ni por gusto, así que el maître, muy atento en todo momento, me ofreció cambiar de plato. La segunda opción mejoró algo, pero tampoco era para tirar cohetes. Y no fui la única descontenta, pues otros en la mesa se pidieron sus afamadas albóndigas con sepia cuya ejecución dejaba mucho que desear.

A media comida, pedimos más pan con tomate y nos dijeron que se había terminado. Entiendo que fuera un domingo lleno hasta la bandera, pero no es comprensible que en un restaurante de esta trayectoria sucedan estas cosas, ¿o me equivoco? Pero el momento culminante llegó un poco más tarde. Una camarera, con la mesa prácticamente vacía, fue capaz de tirarme, sin querer, una copa de cava por encima recogiendo las cartas. Mi reacción fue un tanto desproporcionada –era mi cumpleaños, llevaba un vestido de tintorería que nunca me pongo...-, lo reconozco, pero la camarera en lugar de dar la cara se alejó de nuestra mesa por patas para, poco después, darme una servilleta para que me “secara” y listo. Un comportamiento nada profesional que, repito, no se puede dar en un restaurante que tranquilamente puede llegar a los 60 € por cabeza.

Por suerte, el maître sí que es un profesional como la copa de un pino y estuvo a la altura de la situación. Se ofreció a hacerse cargo de la tintorería –como después han cumplido-, así como nos invitaron a los cafés y al postre, un tortell buenísimo que culminó positivamente esta experiencia algo accidentada. Puede ser que fuera el día, pero tengo claro que, si no cambian mucho las cosas, no voy a repetir en Casa Leopoldo. En Barcelona, y Catalunya en general –por cierto, enhorabuena a los hermanos Roca-, gozamos de un nivel gastronómico excelente por lo que, con tanta oferta, uno no quiere gastarse el dinero en sitios mediocres. La fama y la solera para mí no son suficientes si no se acompañan de una buena comida, aunque debo de ser de las pocas personas que piensan así a juzgar por lo cantidad de gente que había, muchos de ellos turistas (¿desinformados?).
En DolceCity Barcelona: Casa Leopoldo
| Casa Leopoldo ( ver ficha y plano ) Carrer de Sant Rafael, 24 Tel: 934 413 014 Web: www.casaleopoldo.com Casa Leopoldo es un restaurante mítico de Barcelona, pues lleva abierto desde 1929, apostando, desde sus orígenes, por una comida catalana tradicional. La decoración, con azulejos y cuadros antiguos, le da una personalidad única y auténtica. |
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