El Col•leccionista, rincón para los amantes de las cosas bellas
por Verónica RodríguezExisten lugares en Barcelona donde se para el tiempo cuando entras, una especie de máquina del tiempo con la que sumergirte en el fascinante mundo del coleccionismo.
Paseando por el barrio de l’Eixample no es difícil encontrarse con antiguas tiendas de comestibles, conocidas como colmados, que hoy en día sobreviven como tiendas de delicatessen o bien transformados en locales varios como tiendas de ropa, bares, que, en su mayoría, tratan de preservar el espíritu de estos magníficos locales.

Estas antiguas tiendas de ultramarinos, en muchas ocasiones bacaladerías, me llevan a pensar en cuán popular era este alimento en salazón, cuyos resquicios podemos encontrar esparcidos por toda la ciudad y que le dan ese aroma tan particular a cualquier mercado.
En una de estas antiguas tiendas de ultramarinos, encontramos El Col•leccionista, una tienda que te invita a pasar y, una vez dentro, te sumergen en un submundo de cosas bellas y objetos con historia como carteles de publicidad, postales, cromos, juguetes, cajas de latón y objetos de regalos con más o menos antigüedad.
En El Col•leccionista sabes cuándo entras pero nunca cuándo sales, porque puedes pasarte horas y horas rebuscando entre sus objetos fascinantes entre les cuales encuentras desde etiquetas antiguas, periódicos de otros tiempos, relojes y otras maravillas del pasado de dudosa utilidad.
En DolceCity Barcelona: El Col·leccionista

Estas antiguas tiendas de ultramarinos, en muchas ocasiones bacaladerías, me llevan a pensar en cuán popular era este alimento en salazón, cuyos resquicios podemos encontrar esparcidos por toda la ciudad y que le dan ese aroma tan particular a cualquier mercado.
En una de estas antiguas tiendas de ultramarinos, encontramos El Col•leccionista, una tienda que te invita a pasar y, una vez dentro, te sumergen en un submundo de cosas bellas y objetos con historia como carteles de publicidad, postales, cromos, juguetes, cajas de latón y objetos de regalos con más o menos antigüedad.
En El Col•leccionista sabes cuándo entras pero nunca cuándo sales, porque puedes pasarte horas y horas rebuscando entre sus objetos fascinantes entre les cuales encuentras desde etiquetas antiguas, periódicos de otros tiempos, relojes y otras maravillas del pasado de dudosa utilidad.En DolceCity Barcelona: El Col·leccionista
| Cristall, un mundo de piedras semipreciosas en Barcelona | |
| Drusas de amatista, bolas de geoda de amatista, esferas de amatista, puntas de amatista, pirámides de amatista. Si te has perdido ya, deberías echarle un vistado a Cristall. | |
| Gigamesh, ciencia ficción, terror y fantasía en Barcelona | |
| La literatura de ciencia ficción tiene un espacio propio en Barcelona de la mano de Gigamesh, un lugar donde encontrar lo más nuevo en literatura de ficción y juegos de rol. | |
| Casa Gimeno, la cuna del buen Habano en Barcelona | |
| Casa Gimeno es un lugar de culto para el fumador, donde encontrar todas las variedades de puros del mercado y un sinfín de artículos para disfrutar como Sara Montiel, fumando y esperando. | |
| Arte Vela, el mejor trabajo sobre cera llega por Navidad | |
| Un arte, el de las velas, que llega a Barcelona como el buen turrón, puntualmente por Navidad y con el fin de expoliar nuestros bolsillos, porque sus creaciones son increíbles. | |
| Arlequín Máscaras, máscaras artesanales en Barcelona | |
| Nunca se sabe cuándo puedes necesitar una máscara: para pasar desapercibido en una fiesta de disfraces, huir de una cita desastrosa o fingir estar despierto en el concierto de Navidad de tu hermana. | |
« Home | De compras, Adornos, Anticuarios

