La Terraza del MNAC amplía su horario
por María Padín
Pese a la amenaza de sequía fulminante y a las diatribas mediáticas de trasvases fluviales enmascarados, el buen tiempo parece dispuesto a instalarse definitivamente en Barcelona. Es lo que tiene la meteorología, que es ajena a promesas políticas y a las necesidades primarias humanas.

Así que, con permiso de la sabiduría popular, modificaré el dicho para postular que a buen tiempo, mejor cara. Puede que en pocos meses las restricciones de agua nos asolen, pero por el momento sólo podemos dedicarnos a minimizar el gasto cerrando todos los grifos que podamos, realizar rituales ancestrales en pos de la ansiada lluvia y deleitarnos con el solecito en parques, jardines y terrazas. Y nada mejor para este último cometido que la Terraza del MNAC, que amplía su horario para gozar más y mejor de los rayos solares y del soportable calor preveraniego.
Ahora que el calor no aprieta en su mayor canícula es el momento idóneo para aposentarse en la magnífica terraza del museo para tomarse un refrigerio mientras divisas en todo su esplendor a Barcelona bajo tus pies. Una merienda en una tarde anaranjada los martes y miércoles, una copa nocturna de jueves a sábado o un aperitivo dominical son algunos de los posibles planes que te sugiero.
Además, de aquí nada se iniciarán las Noches en el MNAC, y entonces la terraza estará amenizada por bandas de jazz; pero mientras no se pone en marcha esta iniciativa puedes contemplar desde ella el horizonte barcelonés tras haber visitado la exposición en cartel: El Románico y el Mediterráneo.
Terraza del MNAC
Martes y miércoles, de 10 a 19 h
De jueves a sábado, de 10 a 22 h
Domingos, de 10 a 15 h

Así que, con permiso de la sabiduría popular, modificaré el dicho para postular que a buen tiempo, mejor cara. Puede que en pocos meses las restricciones de agua nos asolen, pero por el momento sólo podemos dedicarnos a minimizar el gasto cerrando todos los grifos que podamos, realizar rituales ancestrales en pos de la ansiada lluvia y deleitarnos con el solecito en parques, jardines y terrazas. Y nada mejor para este último cometido que la Terraza del MNAC, que amplía su horario para gozar más y mejor de los rayos solares y del soportable calor preveraniego.
Ahora que el calor no aprieta en su mayor canícula es el momento idóneo para aposentarse en la magnífica terraza del museo para tomarse un refrigerio mientras divisas en todo su esplendor a Barcelona bajo tus pies. Una merienda en una tarde anaranjada los martes y miércoles, una copa nocturna de jueves a sábado o un aperitivo dominical son algunos de los posibles planes que te sugiero. Además, de aquí nada se iniciarán las Noches en el MNAC, y entonces la terraza estará amenizada por bandas de jazz; pero mientras no se pone en marcha esta iniciativa puedes contemplar desde ella el horizonte barcelonés tras haber visitado la exposición en cartel: El Románico y el Mediterráneo.
Terraza del MNAC
Martes y miércoles, de 10 a 19 h
De jueves a sábado, de 10 a 22 h
Domingos, de 10 a 15 h
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