El Bagul, juguetes como los de antes en Barcelona
por Verónica Rodríguez
Tras mi regreso al Poble Espanyol, a años luz de mi vida de escolar, he permanecido varios días con el Síndrome de Stendhal. Tanta belleza ha dejado mi capacidad sensorial desorientada, ya que en una calle me encontraba en un bonito patio cordobés y, al girar la esquina, me hallaba rodeada de una entrañable plaza toledana.Entre descubrimiento y descubrimiento de artesanía y gastronomía varia, he dado con una tiendecita que me ha cautivado tanto por su ternura como por su plasticidad. Un retorno a la infancia más inocente, donde títeres y marionetas conforman una realidad única, llena de color y de historias interminables en una tarde de juegos, donde seres inanimados cobran vida gracias a las prodigiosas manos de una joven artesana.
En este baúl de los recuerdos, donde muñecos y disfraces de felpa conviven detrás del telón de un teatro, grandes y pequeños sueñan con aventuras pasadas y otras que están por venir. De la máquina de coser de Montserrat Rodó, nacen marionetas de guante, marionetas de dedo, títeres, muñecos… Todo cuanto puede conformar un precioso espectáculo infantil en el que, con un poco de imaginación, un trozo de tela puede convertirse en una capa mágica y un peonza puede hacer volar nuestra imaginación durante horas y horas.El Bagul
Poble Espanyol
Avenida Marquès de Comillas, 13
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