miércoles, 27 junio 2007

El barrio de Gracia de Barcelona

por Verónica Rodríguez

Rompiendo con la rectitud de l’Eixample, se abre paso a trompicones la antigua Vila de Gràcia, absorbida por la gran urbe y, hoy en día, sede de cualquier bohemio que se precie. Andar por sus callejuelas me produce una fascinación extraña, como si mi ego cool hunter fuera sabedor de un inminente descubrimiento que me ha de cambiar la vida.

Cada esquina que dejas atrás es digna de desvelar maravillosos secretos, tales como una plaza recóndita, que te permite devorar un libro lejos del mundanal ruido, o una tienda de auténtica ropa de culto que unas manos habilidosas han cosido para ti en una trastienda que hace las veces de esa vivienda loft con la que todos hemos soñado.

Cultural, cosmopolita y sobreexplotada (¡intenten alquilar una habitación, si no!). El coche, ni tocarlo: imposible circular sin volverse loco. En Gracia lo que se lleva es la bici porque, sencillamente, Gracia es así: para lo bueno y para lo malo. Inspiradora del movimiento okupa, la cultura de noche y el olor a cannabis. Gracia huele a diversidad, a un caos ordenado en medio de un cruce de culturas y de aroma de shawarma que, poco a poco, va borrando las huellas del barrio burgués que fue para dejar paso a una de las zonas más cool de la ciudad, donde todo creativo, filósofo o aspirante a alternativo quiere dejarse ver.

Cita obligatoria:
Festa Major de Gràcia
del 15 al 21 de Agosto de 2007


Noches de blanco MACBA en Barcelona
Noches de blanco MACBA en Barcelona
¿Quién ha dicho que la vida disipada y la bohemia nocturna están reñidas con la cultura? Quien afirme que los noctámbulos empedernidos nunca pisarán un museo, simplemente por el hecho de que el horario de éstos coincide con sus horas de duermevela, está


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