viernes, 29 julio 2016

ROCAMBOLESC: Los helados de los hermanos Roca llegan a Barcelona

por Ariadna Alcañiz

Ya no es necesario ir a Girona para disfrutar de los helados de los hermanos Roca, de El Celler de Can Roca. Este verano se han instalado en el Liceu de las Ramblas con su heladería Rocambolesc.

Hoy nos despedimos en DolceCity hasta septiembre, pues en agosto nos tomamos nuestro merecido descanso. Y hemos querido finalizar el curso con el nuevo must obligado del verano en Barcelona: la heladería Rocambolesc que acaba de abrir puertas en Las Ramblas, concretamente en el Liceu, en un nuevo espacio gastronómico dedicado a las delicatesen de la terra bajo el nombre de Opera Samfaina. Me enteré de su apertura hace un par de semanas y la verdad es que tenía muchas ganas de probar las bondades de Jordi Roca, el hermano repostero de los hermanos Roca que han llevado a su restaurante El Celler de Can Roca en Girona a lo más alto de la gastronomía mundial. Así que ayer fuimos hacia allí en grupo a descubrir este nuevo templo gastronómico y, de entrada, decir que la experiencia es inédita por lo que solo por eso ya merece la pena acercarse hasta allí.

El Rocambolesc de Barcelona ocupa un mínimo espacio acristalado a pie de calle y la cola se hace en Las Ramblas. El sistema es fácil: Uno elige si quiere tarrina o galleta y el tamaño y, una vez pagado, eliges los sabores. Mi primera decepción fue encontrarme con solo 6 sabores para elegir de helado, aparte de los polos, los cuales llevan también el sello de los hermanos Roca. De helados la oferta se reducía a coco con violeta, chocolate, vainilla, manzana ácida, manzana al horno y yogurt, un surtido limitado teniendo en cuenta que para llevar ofrecen otras propuestas, algunas muy estimulantes, como helado de parmesano, de rosas, de carajillo de Baileys y sorbete de mojito. Un desequilibrio que no acabo de entender pues lo divertido de los sitios de autor es que pueden sorprenderte con recetas creativas como estas… y no con sabores clásicos como vainilla y chocolate.

Yo opté por el de coco y violeta y, aunque algo dulce, me gustó, sobre todo por los aderezos. Y es que la gracia de Rocambolesc son los toppings que le puedes añadir al helado, siguiendo la moda de los yogures helados al estilo Danone. Hay muchas opciones y todas buenas; en mi caso, elegí la nube de violeta, sésamo garrapiñado y fresas. Si no sabes qué elegir, déjate asesorar pues ellos ya te proponen los toppings que mejor le van a cada sabor y no se equivocan. Por ejemplo, a mí me recomendaron las fresas y casaban de maravilla con la cremosidad y dulzor del helado, pues lo rebajaban y aportaban frescor. No hay duda de que se trata, pues, de un helado de autor, como también lo eran otras variedades que pude probar como el de manzana ácida, muy refrescante, que me gustó mucho, o el de vainilla, un clásico que, con los aderezos justos, ganaba puntos. Me quedan pendientes los polos, por lo es muy posible que en lo queda de verano vuelva. Vosotros si estáis en Barcelona podéis darle un aire especial a agosto con una visita a Rocambolesc. ¡Feliz verano a todos!

En DolceCity Barcelona: Rocambolesc


miércoles, 27 julio 2016

ESPAI JOLIU: Un oasis para un buen café en el Poblenou de Barcelona

por Ariadna Alcañiz

Una tienda con encanto de cerámica, revistas indies e ilustraciones combinada con un agradable café donde comer tartas caseras y bocadillos veganos. Podría ser una presentación para este Espai Joliu.

Tras años en transformación, parece que el Poblenou está ya en pleno apogeo. Una vez instaladas universidades, empresas tecnológicas y compañías de referencia, ahora es el turno de los ciudadanos y, con ellos, de nuevos negocios con encanto que dan vida al renovado barrio. Hemos hablado aquí recientemente de sitios tan interesantes como el Skye Coffee y hoy nos ocupa otro local con encanto dedicado al buen café, aunque desde otra perspectiva, más crafter y artesanal y menos de diseño. Se trata de Espai Joliu, una perla escondida entre las calles del Poblenou, que resulta como un oasis en medio de edificios fabriles gracias a su atmósfera acogedora y personal, donde se mezclan los cactus con la madera y el aroma del buen café.

Espai Joliu no es solo un café. La zona de la entrada es una tienda con detalles para el hogar que van desde plantas hasta ilustraciones y cerámica, pasando por revistas que son todo un referente indie como Kinfolk y The Plant Journal. Todo artesanal y orgánico, reivindicando otro tipo de comercio posible, donde la sostenibilidad manda. La verdad es que tanto sus plantas, con cactus, suculentas y demás variedades, como los diseños de cerámica me encantaron cuando visité la tienda: Sencillos pero con la singularidad de lo artesanal y lo único, son detalles bonitos para regalar (y regalarse). Objetos cotidianos que, a lo mejor, no necesitas pero que, sin duda, embellecen tu día a día con su amable presencia.

Así es también Espai Joliu: Amable… y encantador. Al final de la tienda, tienen habilitada la zona de café: Un espacio tranquilo con una pequeña barra donde te atienden y algunas pocas mesas  donde sentarse a desconectar. He probado su café –de Nomad Coffee- y puedo decir que está bueno, pero también ofrecen smoothies y algunas tentaciones para comer. En el apartado dulce, presentan tartas y galletas caseras, tentaciones cuyo olor ya invita a pecar, mientras que, en el salado, también ofrecen bocadillos sofisticados con combinaciones veganas como paté de setas y tofu, remolacha con frijoles, berenjena frita, aguacate y espinacas. Como veis, lo orgánico manda también en el apartado gastronómico porque Espai Joliu es un local coherente con una fuerte personalidad.


En DolceCity Barcelona: Espai Joliu

martes, 26 julio 2016

GARCIA MADRID lleva su moda masculina a su tienda en Barcelona

por Ariadna Alcañiz

Que los trajes masculinos ya no son cosa del pasado no es algo nuevo. En España nombres como Garcia Madrid han ayudado a sacarle el lado más tradicional para presentarlo a las nuevas generaciones.

En este vaivén que tiene la moda de recuperar prendas y looks de décadas pasadas también le tocó al look masculino. Hace unos años el look dandy se impuso con fuerza, con los trajes viviendo una nueva edad de oro. Ese look tan estudiado ya no está de moda pero sirvió para que hombres que antes no llevaban camisa ni corbata, miraran de otra forma estas prendas clásicas del armario masculino que, con la moda del street-wear y la tendencia deportiva, parecían destinadas a desaparecer. Por suerte, no solo las grandes casas –con Dior Homme a la cabeza- decidieron modernizar el look sino que también aparecieron firmas independientes que, con el traje y la camisa como prendas fetiche, quisieron darle una vuelta de tuerca a la imagen del hombre. Pienso, por ejemplo, en Scalpers y, sobre todo, en la que nos ocupa hoy, Garcia Madrid, que inició una revolución cuyo éxito le ha llevado a abrir tienda propia en Barcelona este año.

El local de medianas dimensiones se ubica en el Eixample Derecho, un pelín apartado del bullicio de Paseo de Gracia y muy cerca de otra esperada novedad: la tienda de Anine Bing, que os presentábamos ayer. Decorado de forma opulenta, con paredes revestidas en mosaico plateado, la moda brilla con luz propia en el espacio pues por algo es lo que le ha dado la fama a esta firma que acaba de cumplir su 10.º aniversario. Su fundador, Manuel García, abrió su primera tienda propia en Madrid después de una primera etapa con un multimarca. Y desde ese 2006 el éxito le ha acompañado pues ha sabido presentar lo que el hombre actual busca en su traje: prendas con las que ir arreglado pero también confortable y con un punto de atrevimiento, como demostró recientemente sobre la pasarela del 080 Barcelona Fashion, donde participó como firma invitada este pasado 30 de junio con su colección para la primavera-verano 2017.

Y es que precisamente este punto más de tendencia es lo que le hace reconocible a Garcia Madrid frente a otras firmas competidoras, como podría ser la ya citada Scalpers, mucho más clásica en cuanto a estilo. En cambio, Manuel García se atreve con tejidos brillantes y brocados para el hombre, siluetas poco exploradas como las capas y demás recursos sorprendentes para la moda de hombre y, más, en España, donde el hombre es de lo más conservador a la hora de vestir. Importante explicar que dispone de servicio de sastrería a medida, recuperando el buen corte y el ajuste perfecto para el día a día y las ocasiones especiales, pues en Garcia Madrid trabajan encargos personales con mimo y cuidado al detalle, y esta es otra de sus cualidades diferenciales. Compruébalo en su tienda en Barcelona.

En DolceCity Barcelona: Garcia Madrid

lunes, 25 julio 2016

ANINE BING abre tienda en Barcelona con su moda cool para la mujer

por Ariadna Alcañiz

Anine Bing abre tienda propia en Barcelona, donde encontrar sus prendas de aire rock-chic para el día a día como jeans pitillos, camisetas básicas, tops lenceros... y sus codiciados botines.

Una de las firmas más cool de la red acaba de llegar a Barcelona. Se trata de la marca de Anine Bing, una danesa afincada en Los Angeles que, tras una carrera como modelo, lanzó su marca homónima en 2012. De estilo rock-chic, con la dosis justa de bohemia, Anine Bing presenta prendas urbanas para el día a día con “básicos” como jeans pitillos, camisas blancas, cazadoras de cuero ‘perfectos’, tank tops… clásicos del uniforme desenfadado de L.A. y con la sobriedad cromática del estilo escandinavo en un mix que ha resultado todo un éxito.

Siendo ella misma la mejor embajadora de la marca y con una sabia colaboración con blogueras de moda de primera línea como Gala González y Aimee Song, Anine Bing ha ido creciendo hasta convertirse en una marca global, que no solo presenta ropa y calzado, como cuando empezó, sino también línea de lencería, joyería y de bolsos, aparte de abrir tiendas más allá de Los Angeles. El año pasado abrió en Madrid y este verano acaba de aterrizar en Barcelona, concretamente en el Eixample más céntrico. La semana pasada fue la inauguración oficial y, gracias a una fiel lectora -¡gracias Nuri!-, me enteré de la apertura, que no me quise perder. Y es que Anine Bing es una firma que sigo, desde que sus botines con tachuelas empezaron a inundar la red hace un par de años y quería descubrir su moda de cerca, además de a la diseñadora, que también estuvo presente.

La tienda respira el estilo cool y femenino de su fundadora. De interiorismo minimalista, con paredes blancas y de ladrillo visto, los detalles son los que transiten la personalidad de la creadora, y de la firma angelina, como los cactus, la pintura abstracta de la entrada, el bonito puf de terciopelo verde, las fotos de iconos de moda como Audrey Hepburn y Jane Birkin y los libros de moda y de música expuestos en rincones de la tienda. La ropa se expone en burros a lado y lado del local, dejando al final la parte de calzado y la lencería, por lo que merece la pena llegar hasta allí.

En cuanto a la ropa, como comentaba la inicio, abundan las prendas “básicas” a las que Anine Bing les sabe dar su sello gracias al buen corte y detalles justos. Sus vaqueros tienen fama de quedar muy bien y son una de las prendas estrella de la marca, aunque, por lo que vi en la tienda, también los vestidos tienen protagonismo en la colección. De estilo boho, se adornan con volantes y resultan una combinación ganadora junto a un sus botines de piel, con modelos con tachuelas o sin ellas. En la tienda descubrí, además, la línea de bolsos que me gustó especialmente pues, como la ropa, son diseños pensados para la mujer, prácticos pero a la vez con estilo y versátiles para aguantar las largas jornadas que nos impone el ritmo de vida actual. En definitiva, mucha inspiración en esta nueva parada obligada para las amantes de la mejor moda urbana.

En DolceCity Barcelona: Anine Bing

viernes, 22 julio 2016

Restaurante PALO CORTAO: Buenas tapas de acento andaluz en el Poblesec de Barcelona

por Ariadna Alcañiz

Habemus nuevo restaurante favorito. Está en Poblesec, en un pequeño local que suele llenarse gracias a su buena cocina casera del sur de España. Para compartir y celebrar el amor por la gastronomía!

Tal vez desde mi visita a La Panxa del Bisbe no había encontrado un restaurante que colmara mis expectativas más optimistas hasta que el otro día visité Palo Cortao, ubicado en el Poblesec. Ambos restaurantes fueron recomendados por la misma persona, una foodie en toda regla que sabe lo que es el buen comer. Con ella y otra amiga fuimos el viernes pasado a nuestro protagonista de hoy: el restaurante Palo Cortao, del que había oído hablar positivamente aunque no en el mismo volumen que el más popular La Panxa del Bisbe. Aun así, ambos comparten savoir-faire, trabajar con buena materia prima y, otro punto más a su favor, disponen de un servicio eficiente y simpático, que sabe aconsejar y atenderte en todo momento, sin resultar invasivo; al contrario, son profesionales que todavía dan más valor a la experiencia.

Pero hablemos de comida. En Palo Cortao apuestan por la ya manida fórmula de las tapas y medias raciones pero en su caso aportan valor gracias a una carta que mira a Andalucía y, concretamente, a Cádiz, y presenta opciones más originales que los omnipresentes bares de tapas que están proliferando desde que la crisis estalló. ¿Algunos ejemplos? Pues sus calarmacitos plancha con panceta y parmentier, pulpo a la brasa con hummus de Santa Pau, fritura gaditana de pescado, rabo de toro y chicharrones al peso. Destacar que tienen brasa en la cocina por lo que es recomendable pedir platos a la brasa y disfrutar de ese punto diferencial que no se encuentra en muchos sitios… y menos de estas limitadas dimensiones.

En nuestro caso, no pedimos ninguno de estos platos sino que empezamos con el ceviche de corvina, refrescante y ligero, que fue el pistoletazo perfecto a la cena que nos íbamos a regalar. Seguimos con el tataki de atún en tempura con teriyaki y ajoblanco que resultó otro acierto, por el sabor del atún… y la tempura que le da un giro inesperado. Luego seguimos con uno de los platos del día, que merece la pena preguntar. En nuestro caso fue unas cocochas de rape con una salsa riquísima, suave y deliciosa, que acompañaba a la perfección el pescado y las almejas y mejillones que redondeaban el plato. ¡Divino! Aunque fue el último plato el que más me gustó: El canelón de pollo de “pagès”, idiazábal ahumado y palocortao, un triunfo en toda regla que llenaba la boca de intensidad equilibrada y puro placer, una exquisitez que os recomiendo desde aquí. ¡Obligatorio!

Como veis, hay variedad y tocan tanto la carne como el pescado con buen criterio y mejor hacer. Los postres tal vez sea lo menos interesante a nivel gastronómico –algo trillados y escasa variedad- aunque nosotras optamos por la mousse de limón y crema de maracuyá que estaba rica y, con su frescor, ayudó a digerir la cena. Salimos encantadas pues todo estaba realmente bueno y la cuenta –con vino- no superó los 30 euros por cabeza, ese importe limítrofe mentalmente para una servidora. Con todos estos atributos no es de extrañar que suela llenarse y haya que reservar obligatoriamente. El local es pequeño pues apenas cuenta con unas pocas mesas aunque aclarar que disponen de un piso superior donde hay un reservado para grupos a partir de unas diez personas. En este sentido sí habría un pero que ponerles. Y es que reservan por turnos: a las 21 h o a las 23 h, una fórmula que entiendo pero no comparto pues no me gusta que me digan cuándo tengo que cenar. Aunque por Palo Cortao puedo hacer una excepción…

En DolceCity Barcelona: Palo Cortao

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