viernes, 30 enero 2015

BALIUS BAR: Vermut y cocktails de nivel en el Poblenou de Barcelona

por Ariadna Alcañiz

Lleva unos meses abierto y ya ha llamado la atención del público y la prensa especializada. Este Balius Bar que ocupa la antigua ferretería del mismo nombre en el Poblenou está llamado a triunfar.

Cuando tú vas, yo vengo… No sé si recordáis la pegadiza canción de Chenoa que me sirve para abrir el post de hoy, pero es lo primero que me vino a la mente al descubrir este nuevo bar el pasado miércoles, tras una comida estupenda –menos el pulpo- en El 58. Y es que justo cuando me voy del Poblenou, abre este renombrado Balius Bar que ya ha atraído la atención de los medios especializados. Ocupa una antigua ferretería esquinera del mismo nombre de la cual todavía conserva el ajado cartel exterior. Un pequeño detalle que me hizo gracia cuando redescubrí el espacio pues había pasado en innumerables ocasiones por delante, cuando solo se trataba una antigua ferretería abandonada.


Ahora, una vez cruzas la puerta, te encuentras con un interiorismo renovado y agradable, sin excesos, pero con toques de personalidad justos, como la barra, donde sirven vermuts y cocktails según reza su logo. También ofrecen comida al mediodía aunque no cafés, como pude comprobar yo misma. Y es que fuimos adrede para tomar el riguroso café post-comida copiosa y nos encontramos con un chasco. Y es que esto no es una cafetería, señores, sino un sitio de brebajes alcohólicos que se ha animado a servir comida para acompañar su oferta de bebidas.


Así que de diario vermut y tapas y, de noche, cocktails.
Yo no lo he visitado pero justo una amiga mía fue el sábado pasado y me relató las bondades del lugar en su versión noctámbula. Seguro que saben lo que hacen pues cuentan con profesionales venidos de otros sitios de referencia como el Xix Bar, además de con una barra bien surtida a nivel de destilados de calidad. Por todo ello, se me antoja como un local de visita obligada si uno está por la zona pues no abundan los sitios de este nivel por allí… de momento. A lo mejor el Poblenou se convierte en el nuevo Sant Antoni justo ahora que me ido. No importa, yo me informaré de ello y os lo seguiré contando todo ¡por aquí!

En DolceCity Barcelona: Balius Bar

jueves, 29 enero 2015

SPOONIK: Una nueva experiencia gastronómica en Barcelona en casa del chef

por Ariadna Alcañiz

En una torre de Gracia, los chefs Jon Giraldo y Jaime Lieberman nos invitan a degustar una cena de cocina latinoamericana de autor basada en la temporada donde la experiencia va más allá de la comida.

Desde hace unos años, la experiencia gastronómica se ha diversificado y existen muchas alternativas al restaurante tradicional. Desde los tan de moda últimamente food trucks hasta tiendas reconvertidas en restaurantes de éxito como La Cuina d’en Garriga o el Air’n’b de la comida: la experiencia Eat With, son solo algunos ejemplos de los nuevos caminos independientes que existen a día de hoy en restauración. Otra opción es la de ir a comer en casa del chef como proponen el colombiano Jon Giraldo y el mexicano Jaime Lieberman con Spoonik, una propuesta que pude probar hace un par de semanas en la que fuera la “cena de navidad” tardía con mi compañero de piso y su novio.


Tenía muchas ganas de ir pues había visitado la torre de Spoonik con motivo de una fiesta de Halloween y probado la cocina de estos dos chefs latinoamericanos en la mezcalería Bésame Mucho por lo que las expectativas estaban altas. Más cuando me habían avisado de que se trataba de una cena “con sorpresa” por lo que fui expectante. La localización no puede ser más especial: una pequeña torre al lado de Lesseps con una maravilloso jardín frutal donde sirven una copa de bienvenida al llegar y el salón repleto de libros y obras de arte –Jaime es fotógrafo y pintor además de cocinero- con dos mesas grandes donde se reparten los distintos grupos pues la idea es compartir la experiencia con los demás comensales y fomentar la conversación.


También los chefs se prestan a ello. Como en todo menú degustación, te explican los platos que te van sirviendo pero aquí, la relación se vuelve tan personal, que también aprendes mucho más, conociendo los exóticos ingredientes que componen sus personalísimos platos además de anécdotas y detalles de la trayectoria de los chefs. Ese trato cercano y voluntad didáctica desde el Spoonik es uno de los grandes aciertos de la propuesta.


También, lógicamente, la comida. Por unos 90 euros, el menú se compone de siete platos, dos aperitivos y dos postres, con maridaje de vinos catalanes poco conocidos que también suponen una revelación. ¿Algunos ejemplos? Desde el desayuno continental, con espuma de patata, salmón marinado, huevo a baja temperatura y un toque de café –uno de los platos más sorprendentes- hasta los espaguetis de algas con seta japonesa de cultivo, trufa negra y caviar de aceite –el plato que más nos gustó- pasando por el cochinillo a baja temperatura con anacardos, naranja confitada y aromas de mano de buda. Platos que demuestran la técnica adquirida por ambos en lugares emblemáticos como El Celler de Can Roca y Hofmann.


Los postres –obra de Jaime- también están a la altura, especialmente el postre de iogurt que presentaba el láctico en distintos formatos sin aburrir, todo lo contrario. Y, tras el café, la cena se alarga con las copas que uno quiera, mientras los chefs se suman a tu mesa para entablar conversación. Llegados a este punto y sin sorpresa final, no pude más que preguntar a mis compañeros qué elemento era el que me había perdido. Y es que se ve que, en otras ocasiones, una soprano cantaba una aria en el momento de servir el postre; un elemento de efecto que imagino redondea la experiencia y que en mi caso, lamentablemente, no apareció. Mejor, pues, ir sin ideas preconcebidas y estar dispuesto a dejarse llevar por el embrujo de Jon y Jaime, con sus platos y con su discurso, pues son una pareja con un alto poder de seducción. Se te ganan.

En DolceCity Barcelona: Spoonik

miércoles, 28 enero 2015

Restaurante EL DINÀMIC: El nuevo punto de encuentro de Sant Antoni, en Barcelona

por Ariadna Alcañiz

Con un original espacio ambientado cual verbena de fiesta mayor –con sus banderas de colores, plantas de interior y luces-, El Dinàmic es un bar kid-friendly donde reunirse a arreglar el mundo.

Parecía difícil que abrieran nuevos locales con encanto en Sant Antoni, con la oferta tan copada con propuestas como el Calders, el Federal, el Cometa y el Tarannà, pero, como ya vimos con el Crum, Sant Antoni todavía guarda sorpresas en el plano gastronómico. Sin ir más lejos, el domingo quedé con una amiga para ir a tomar un vermut en La Xalada –todavía pendiente- pero al estar cerrado –era antes de las 13 h- nos decidimos por El Dinàmic, ubicado muy cerca del Calders, en un agradable callejón peatonal cuya terraza promete ser de las más concurridas cuando llegue el buen tiempo.


Se trata de un espacio de altura considerable que antes albergó un taller mecánico donde han habilitado un altillo que funciona como privado, con sofás y algunas mesas: un espacio ideal para celebrar una reunión con amigos previa reserva. En el piso inferior, varias mesas y sillas sin pretensiones y bastante separación entre ellas lo que propicia la abundante presencia de padres con niños y el cochecito como pude observar el domingo. Tapas fáciles para acompañar el vermut y la caña –bien tirada- son lo que picamos ese día aunque también ofrecen platos más elaborados con ingredientes de temporada y guiños a la tradición catalana.


De hecho, acaban de inaugurar la buena costumbre de ofrecer menú de mediodía de miércoles a viernes, una propuesta apetecible por unos 12 euros que destaca, sobre todo, gracias a la variedad de opciones del plato principal. Yo no he probado su cocina todavía pero, sin duda, me animaría si estuviese en la zona pues el espacio es de lo más agradable; tal vez más tranquilo que algunos de sus vecinos, más enfocados a la juventud. Y justo al lado, otro descubrimiento, el restaurante Lando, de aires nórdicos, que también me anoté para una próxima incursión en el barrio. ¡Sant Antoni mola!

En DolceCity Barcelona: El Dinàmic

martes, 27 enero 2015

VERSACE lleva su moda de lujo a su tienda del Paseo de Gracia de Barcelona

por Ariadna Alcañiz

Inaugurada en plena época navideña, la nueva boutique de la firma de la medusa se presenta fiel a la opulencia de la casa fundada por Gianni Versace en 1978. 700 m2 de puro lujo.

Adolescente, ya era toda una apasionada de la moda. Recuerdo vivamente cuando me enteré del asesinato de Gianni Versace, el diseñador del exceso y las supermodelos que me hacía soñar con sus vestidos llamativos solo aptos para siluetas de 1,80 –y para Kate Moss, a quien tomó de musa-. Recuerdo que era verano, estaba de vacaciones, y me impactó muchísimo, pensando que ya no volvería a encontrar sus diseños en las páginas de mis revistas favoritas: Vogue y TopModel. Desde que Gianni no está, la casa de la medusa ya no es lo que era aunque su hermana Donatella se ha encargado de la dirección artística de la firma con esfuerzo y pasión a lo largo de los años.


Precisamente hace un par de días presentaba en París su colección de Alta Costura bajo la etiqueta Atelier Versace con Karlie Kloss, Eva Herzigova, Natasha Poly y otras tops con diseños sexys y asimétricos de indudable sabor actual. Como actual resulta la recién estrenada tienda en Barcelona que abrió puertas en diciembre, justo a tiempo para la temporada navideña, tras varios meses de obras en pleno Paseo de Gracia. Un total de 3 millones de euros para remodelar el antiguo emplazamiento de la aseguradora Adeslas que ahora brilla como nunca gracias al interiorismo diseñado por el arquitecto inglés Jamie Fobert en colaboración con la misma Donatella Versace.


Un espacio de más de 700 m2 donde encontrar las colecciones de prêt-à-porter para hombre y mujer de la firma
donde confluyen pasado –por los mosaicos de aire bizantino, característicos del universo Versace- y futuro –por el uso de plexiglás para unas estanterías invisibles-. Y también presente, por las colecciones de ropa y accesorios, pues estos también tienen protagonismo en la tienda como corresponde a las grandes enseñas de lujo. A la espera que abra próximamente Dior, parece que el Paseo de Gracia no tiene rival en esto de atraer a las firmas de primer orden internacionales. Tras nueve años de ausencia Versace ha vuelto por la puerta grande.

En DolceCity Barcelona: Versace

lunes, 26 enero 2015

Las 5 mejores tiendas de moda catalana independiente de Barcelona

por Ariadna Alcañiz

En Catalunya tenemos mucho talento y capacidad de producción en moda, heredera de la larga tradición textil de nuestra tierra. Y como prueba este top 5 con las mejores tiendas de moda independiente.

A una semana de que empiece la Pasarela 080 Barcelona Fashion, me he animado a recopilar las 5 tiendas imprescindibles de la ciudad dedicadas a la moda catalana fuera del circuito masivo. Ha sido difícil porque hay mucho talento pero, si hay que elegir, me quedo con:

1. Ivori
El proyecto de Carola se sitúa en el primer puesto por la simpatía de su dueña; por llevar al Born una selección personal de la mejor moda local –de acento barcelonés- y por contar con diferentes estilos a pesar de los pocos m2 lo que provoca que Ivori sea una tienda con esencia, en la que hacer hallazgos en cada nueva visita. Desde su firma de ropa Alexandre Neddermann hasta los bolsos de Laura Miret, los perfumes de Carner y la bisutería de Pena Jewels, Ivori es un foco de ¡buenas ideas!
2. Eliurpí
La moda también incluye los complementos, como los fantásticos sombreros y tocados que salen de las manos y la sensibilidad de Elisabet desde su tienda-taller en la encantadora calle Montsió del Gótico. Sé que no soy imparcial con ella pero es que me encanta su universo visual, los elegantes tonos que utiliza, los detalles, siempre justos, que decoran sus tocados… En definitiva, es una artista que merece el segundo puesto por sus sombreros, tocados y coronas de flores, pero también por su colección de ropa de estilo romántico y vintage.


3. Colmillo de Morsa

Una marca de moda para mujer que, a partir de esta primavera 2015, también presenta ropa para el hombre en sus dos tiendas de Barcelona, donde alternan sus diseños con otros de otras marcas complementarias en ropa y accesorios, siempre producidos aquí. Un referente de cómo sacar adelante tu marca en estos tiempos inciertos. ¡Enhorabuena!


4. Dr. Bloom

Sin prisa pero sin pausa, esta firma de moda joven para la mujer ha ido colonizando distintos puntos de Barcelona: Primero Sarrià para luego abrir también en el Born, el centro y hasta en el centro comercial de L’Illa Diagonal. Y es que su ropa relajada, de siluetas cómodas, producida a pequeña escala para asegurar que el producto vaya rotando y el cliente se sorprenda, parece que ha triunfado entre el público barcelonés. La atención a los tejidos utilizados, el buen trabajo con el punto y los cuidados interiorismos de sus tiendas suman puntos a una propuesta que merece el cuarto puesto.


5. Otaduy

Termino este particular ranking con una firma nupcial que desde que la descubrí me hace soñar con sus vestidos de novia atípicos, menos cursis de los habituales, aptos para novias modernas que no quieren quedarse escondidas tras el vestido, sino ser ellas las grandes protagonistas. Su bonito atelier en Gracia es un espacio a la medida exacta de su propuesta de moda, un local lleno de inspiración donde es imposible salir sin una sonrisa en tu cara.


En DolceCity Barcelona: Ivori, Eliurpí, Colmillo de Morsa, Dr. Bloom, Otaduy

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