viernes, 24 febrero 2017

SANTAGUSTINA: Tapas en un local con encanto del Born de Barcelona

por Ariadna Alcañiz

Situado en una plaza de la Ribera, lo que le permite tener una agradable terraza, el Santagustina, es un bar de tapas con un interiorismo con encanto donde comer y beber con garantías.

Lo dije ayer y lo repito hoy: Barcelona es una ciudad de turistas. Es una pena, pero es un fenómeno que no podemos ignorar. Por eso, hay zonas que cada vez se vuelven menos amables para con los locales y el Born y la Ribera, sin duda, son unas de las pioneras en estas lides. Eso provoca, por ejemplo, que yo, que soy una gran amante de descubrir nuevos sitios y probar restaurantes diferentes, cada vez las visite menos, pues sé que la mayoría de sitios que abren se dirigen a los extranjeros. ¿Y eso qué implica? Pues una calidad muy por debajo de la fantástica cocina que uno puede encontrar en Barcelona y unos precios igual o aun más elevados porque se dirigen a un público de vacaciones, que es muy probable que no volverán. Todo esto me viene a la mente al hablaros hoy de Santagustina, un bar de tapas ubicado precisamente en La Ribera que puede confundirse con uno de estos restaurantes que describía aen líneas anteriores. Pero, como he dicho en más de una ocasión, no hay que juzgar solo por la apariencia y el Santagustina esconde varios atractivos que lo hacen destacar en esta zona un tanto maltrecha.

Santagustina se halla en la Plaza de Sant Agustí Vell, donde tiene una agradable y amplia terraza, muy buscada tanto de día como de noche gracias a nuestro templado clima mediterráneo. El local en sí se ubica en un edificio de piedra que acumula historias en cada rincón. Esto ya le da un aire distintivo pero hay que reconocer que el proyecto de interiorismo es también muy logrado pues mantiene la esencia original del edificio pero lo dota de calidez y contemporaneidad resultando en un ambiente muy agradable. Por ello, he visitado el Santagustina en más de una ocasión, en su faceta vespertina y noctámbula, aunque debo confesar que todavía no he probado su cocina, que parece que es su punto fuerte. Si, como yo, quieres ir solo a tomar algo, decir que presentan una amplia selección de vinos por copas –punto a su favor- y de cervezas, además de tirar la caña bien –otro punto más-, aparte de ofrecer los clásicos combinados pues también tienen destilados.

Si, en cambio, os animáis a comer algo, seguro que acertáis también. En Santagustina pueden presumir de una carta de tapas elaboradas con mimo en las que cuidan el producto y la ejecución, desde unas más innovadoras a otras tradicionales de la cocina española. Todo lo que he ido viendo que salía de la cocina tenía una pinta estupenda y si me fijo directamente en la carta, se me antojan especialidades como sus buñuelos de berenjena, el steak tartar, el trinxat de butifarra con huevo poché y jamón ibérico o la clásica ensaladilla rusa, que aquí parece que versionan muy bien. Como veis, todo son platillos para compartir, pues esta es la idea del Santagustina, ser un espacio agradable donde degustar buena comida y bebida. Algo tan sencillo, aparentemente, pero a la vez tan complicado.

En DolceCity Barcelona: Santagustina


jueves, 23 febrero 2017

Restaurante LA TAVERNA DEL CLÍNIC: Tapas con buen producto en Barcelona

por Ariadna Alcañiz

Este restaurante al lado de Hospital Clínic reconocido entre gourmets seduce gracias a unas tapas con un punto creativo basadas en un excelente producto de temporada. Para darse un homenaje sin prisas

La búsqueda de un nuevo piso puede ser agotadora. Más en Barcelona, donde, gracias al fenómeno de los pisos turísticos y de la cantidad de extranjeros que eligen nuestra bonita ciudad para vivir, el proceso se puede dilatar sin fin. En estas estábamos mi pareja y yo cuando, tras salir de visitar un piso, nos encontramos en plena hora de comer por la zona de Hospital Clínic. Se trata de un barrio que no visito demasiado, por lo que las referencias eran escasas, pero fue pasar por delante de La Taverna del Clínic y a mi chico se le encendió la bombilla. Y es que en poco más de 10 años este restaurante comandado por los hermanos Simôes se ha hecho un nombre en el panorama gastronómico de Barcelona y, tras probarlo, puedo decir que méritos no le faltan.

El restaurante abrió en 2006 como una taberna donde ofrecer cocina de mercado basada en el mejor producto de temporada. Por aquel entonces, el espacio ocupaba unos 100 m2 y estaba presidido por una gran barra, donde uno puede comer con comodidad. Ahora el restaurante ocupa el doble de espacio tras ampliarlo a finales de 2014 con un nuevo comedor para unos 30 comensales digno de un restaurante de lujo, con la cocina a la vista. A nosotros, que íbamos sin reserva, nos tocó sentarnos en la barra, pues el restaurante estaba lleno. Así que, si os animáis a visitarlo, reservad y, aun mejor, especificad que queréis mesa en el nuevo comedor para una comida (todavía) más memorable. Eso sí, en cualquiera de los sitios disfrutaréis de la misma carta. No es muy extensa pero presenta muchas opciones apetecibles, pensadas para compartir.

Toni Simôes es el chef de La Taverna del Clínic y realmente consigue “hacer feliz a la gente que viene aquí a comer”, como afirma en su web, con su estupenda cocina. Su pericia se nota especialmente en los platos más creativos como el huevo poché con setas y carpaccio de gamba que estaba ¡espectacular! También nos gustó mucho el rabo de toro, finísimo. Otros platos que pedimos fueron los berberechos al vapor, con los que comprobamos el buen producto con el que trabajan aquí y hasta ostras, gigantes y también sabrosas. Todo ello lo regamos con vinos a copas elegidos por el sumiller y jefe de sala Manu Simôes, que demostraron el mismo buen nivel de la cocina, pues, por algo, La Taverna del Clínic cuenta con una impresionante bodega de más de 800 referencias. El único problema que noté fue el tiempo de espera, tanto en servirnos el primer plato como, una vez ya estás en ello, entre tapa y tapa, llegando a esperar más de media hora. Esto le quita gracia al asunto y, teniendo en cuenta que nos encontramos en un restaurante de categoría, con tickets que fácilmente superan los 60€ por persona, pienso que es algo que deberían intentar corregir. Aunque, insisto, todo lo demás, de diez.

En DolceCity Barcelona: La Taverna del Clínic

martes, 21 febrero 2017

INSTAMAKI: Sushi a domicilio, creativo y de calidad, en Barcelona

por Ariadna Alcañiz

Si te gusta el sushi, Instamaki es una estupenda opción de sushi a domicilio en Barcelona, y alrededores. Con una variada carta, que también incluye otras opciones como yakisoba, será fácil decidirte.

En los tiempos en los que vivimos, cada vez más apresurados y con poco tiempo para todo, las opciones de pedir comida a domicilio se han multiplicado. También gracias a Internet y aplicaciones como Just Eat, que acercan restaurantes locales al público, a través de la socorrida fórmula de comida para llevar. En este panorama abundan los negocios de sushi a domicilio y hoy os presento una de ellas, Instamaki, tras probarla la semana pasada con mi compañeros de trabajo.

Lo primero que hay que avisar sobre Instamaki es su funcionamiento. Trabajan por franjas horarias y es muy posible que si haces tu pedido a pleno mediodía, cuando la mayoría de pedidos ya están en marcha, te toque esperar hasta pasadas las 15:30 h. En Instamaki priman la previsión y buena organización; por ello, si tienes claro que quieres pedir sushi a domicilio te recomiendo que lo hagas un poco antes de la hora de comer y así puedas elegir a qué hora quieres que te entreguen tu pedido. En nuestro caso, tras un primer intento unas semanas antes sin éxito, hicimos nuestro pedido por la mañana y así nos aseguramos que a las 14 h llegaba a la oficina. Y así fue: en este sentido, debo decir que Instamaki cumple con lo anunciado.

En cuanto a la comida, Instamaki se especializa en sushi aunque ofrece otras especialidades de la cocina japonesa como las gyozas, yakisoba y hasta edamame. El sushi es su especialidad y lo demuestran con recetas creativas como sus Lima Roll, que es un uramaki de salmón con mayonesa de lima, recubierto de salmón flambeado, cebolla confitada y ralladura de lima. Sabroso y con un salmón excelente, fue todo un acierto a la hora de pedir. En cambio, las gyozas de carne, aunque correctas, no me cautivaron tanto. Y es que, por mi experiencia, parece que Instamaki sea un sitio donde pedir sushi, a ser posible en base a salmón, pues es el pescado que mejor nivel demostró. El precio medio ronda los 12 €, algo abultado para ser comida para llevar, por lo que vale la pena pensar bien qué se pide. Si os animáis con el postre, los clásicos mochis son una buena opción, sobre todo el de té verde, aunque hay que dejarlo en la nevera hasta antes justo de comerlo. Hacedme caso, lo agradeceréis. ¡Buen provecho!

En DolceCity Barcelona: Instamaki

lunes, 20 febrero 2017

TINYCOTTONS: Moda infantil fresca y divertida desde Barcelona

por Ariadna Alcañiz

Esta marca de moda infantil nace en 2012 con una personalidad bien marcada y un objetivo claro: Ofrecer moda de diseño y de calidad, divertida y diferente, para niños, niñas y bebés.

Hace tiempo que la moda infantil ha dejado de ser ñoña y seria. El color llegó desde los países nórdicos gracias al boom de las tiendas multimarca, primero, y después de internet, y cada vez son más las firmas independientes que ofrecen “algo distinto” en un mundo que va mucho más allá del rosa y el azul. Pienso en marcas catalanas de éxito como Bobo Choses y, también, en nuestro protagonista de hoy: Tinycottons, fundada a finales de 2012 por la pareja formada por Bárbara Bruno y Gerard Lezcano.

Ella, una profesional del mundo de la moda, decidió lanzarse a su propio proyecto, cambiando el diseño deportivo por el infantil. Y a juzgar por la amplia distribución internacional lograda hasta la fecha por Tinycottons, con presencia en algunos retailers de referencia como los exclusivos almacenes Barney’s en Nueva York, el cambio ha resultado una buena decisión.

Seguro que así lo piensan muchos padres y madres que encuentran en Tinycottons lo que buscan. Para empezar, trabajan con algodón pima, más resistente y suave que el algodón común; un material de más calidad, por lo que las prendas resultan más duraderas. Los diseños son otro de su reclamo, muy gráficos, con colores singulares mezclados siempre armónicamente y mensajes potentes que articulan cada colección. Además, es una moda que también gusta a los niños por sus siluetas amplias y cómodas, tejidos suaves y dibujos simpáticos que se renuevan cada temporada.

En Barcelona, Tinycottons dispone ya de 3 tiendas, incluida una flagship store de 500 m2 en Via Augusta y la de más reciente apertura en el barrio del Born. Sin embargo, yo descubrí la firma en su primera tienda en la Rambla de Catalunya: Un pequeño espacio en blanco con bonitos muebles de madera clara cuya estética minimalista y atmósfera tranquila ha marcado el resto de aperturas de la casa. Cuando todavía no ha cumplido 5 años, Tinycottons se encuentra en plena fase de expansión con el objetivo de abrir tiendas propia en otras ciudades, como Madrid, uno de sus objetivos. Un plan ambicioso para esta firma de moda infantil de Barcelona que, con las ideas claras y buen producto, está triunfando en todo el mundo. 

En DolceCity Barcelona: Tinycottons

jueves, 16 febrero 2017

Restaurante CAL BOTER: Cocina catalana y un gran menú de mediodía en Gracia, Barcelona

por Ariadna Alcañiz

Siempre concurrido, este restaurante de Gracia seduce por su amplia carta de cocina catalana con ingredientes de temporada, su estupendo menú de mediodía y su apuesta por desayunos de tenedor.

En mi trabajo, los jueves solemos salir a comer fuera. Tras haber superado prácticamente la semana, el jueves nos damos un pequeño homenaje y nos olvidamos de los tuppers para entregarnos al menú del mediodía. Así es como he descubierto recomendables restaurantes en Poblenou como L’Actiu, La Caputxeta, el Leka y el Market. Y he podido comprobar que no somos los únicos, pues son muchos los empleados que tienen como costumbre salir a comer el jueves. Si es tu caso y trabajas en Gracia, en la parte baja del barrio, te interesará nuestra recomendación de hoy: Cal Boter, un restaurante que he visitado hace pocos días, donde ofrecen un estupendo menú de mediodía alrededor de 11 € y en el que puedes disfrutar de sus especialidades de cocina catalana en una estupenda relación calidad-precio. Además, ofrecen menú al mediodía incluso el sábado por unos 15 €, así que es una fórmula que podéis probar aunque no trabajéis por allí y os queráis acercar el fin de semana.

En mi caso, conocí el restaurante en su versión nocturna. Fuimos a cenar en grupo una noche entre semana y, como el local es grande, encontramos mesa con facilidad. Me sorprendió ver cómo siendo un miércoles, el restaurante se empezó a llenar, una prueba del éxito que tiene Cal Boter en el barrio. Además, me gustó la clientela: grupos de amigos de mediana edad, parejas, familias, etc. Un ambiente que casaba bien con la sencillez del local, que respeta la estructura de una vivienda típica de la antigua vila de Gràcia  y está decorado con guiños a la cultura catalana y gastronómica como una carta del mítico restaurante ElBulli de Ferran Adrià de los años 90, cuando todavía el precio estaba en pesetas. Si nos fijamos en la carta, abundan los platos clásicos de la cocina catalana: albóndigas con sepia –muy ricas-, xatonada, escalibada, esqueixada de bacalao, pies de cerdo con caracoles, bacalao a la lata, butifarra catalana… Como veis, platos de toda la vida que se combinan con otros clásicos como el steak tartar –no nos gustó-, el churrasco y el solomillo.

La carta es amplia, con platos más contundentes y menos, con abundancia de verduras de temporada y carnes, para que todo el mundo pueda encontrar algo de su gusto. Además, los precios son correctos también por la noche, incluidos los vinos, por lo que puedes cenar por unos 20-25 euros sin problemas. Un ticket ajustado teniendo en cuenta la cocina y el buen servicio, local y siempre atento, que te hace sentir como en casa al instante. Finalmente, añadir que en Cal Boter ofrecen también desayunos de tenedor para empezar la jornada con un buen plato caliente de algunas de sus contundentes especialidades según mercado. Otra cara de este restaurante que me ha conquistado en mi primera visita.

En DolceCity Barcelona: Cal Boter

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